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Barcelona acuerda un paquete de siete proyectos para restaurar el Parque Güell

Vistas de la ciudad desde el pavellón de entrada. Fuente: Wikimedia
Vistas de la ciudad desde el pavellón de entrada. Fuente: Wikimedia

Si Barcelona es conocida en el mundo entero, en parte, se lo debe al legado de Gaudí. Sus obras en la ciudad son los espacios de mayor reclamo turístico. El gobierno municipal convergente de Trias, sin embargo, limitó el acceso al Park Güell fijando una entrada discriminatoria para turistas. El dinero recaudado serviría luego para rehabilitar y cuidar la zona monumental. Eso fue octubre 2013. Ahora, la coalición de Colau al mando del Ayuntamiento de Barcelona, aprueba qué siete reformas se llevarán a cabo en la zona monumental.

Aunque el concejal de Arquitectura, Daniel Mòdol, declaró que la intención del actual gobierno municipal es plasmar en esta rehabilitación la idea de ciudad que pretende construir el gobierno de Ada Colau, la decisión de reinvertir los ingresos en mantenimiento de la obra ya fue una medida tomada por el equipo de Trias hace tres años.

Con los ingresos que genera la tarifa de acceso al parque el Ayuntamiento ha aprobado un paquete de siete proyectos para mantener y asearle la imagen a la zona monumental. La empresa que gestiona el recinto, Barcelona Serveis Municipals (BSM), dispondrá de una aportación de 10,6 millones, una medida que se impulsa desde el Área de Ecología, Urbanismo y Movilidad y de los distritos que abarca el parque, Gracia y Horta-Guinardó.

Los siete proyectos

Sala Hipòstila, Fuente de la Sarva, viaducto del Baix y plaza de la Naturaleza. Las obras que afectan a la Sala Hipòstila durará 16 meses y costará 1,2 millones. Se rehabilitarán las cúpulas interiores y se restaurarán los medallones volviendo al diseño original. Respecto a la fuente de Sarva, se volverá a abrir al público después de su remodelación, que será la mejora de su acceso y la iluminación. Se reforzarán las barandillas del viaducto del Baix y de los bancos de la plaza de la Naturaleza se restaurará su famoso trencadís.

Plaza de la Naturaleza. Fuente: Wikimedia
Plaza de la Naturaleza. Fuente: Wikimedia

La fuente de San Salvador y el agujero del Viento. Para la renovación de la fuente de San Salvador, en la zona forestal del parque, se ha destinado una partida de 600.000 euros con la que mejorar la cerámica y los canales de agua, todo respetando los tipos de materials y acabados actuales. Las obras empezarán en abril y durarán seis meses.

Impermeabilización de la plaza Natura y la Sala Hipòstila. Aparte de las reformas del primer paquete, hay otra partida destinada a reformar la plaza Natura y la Sala Hipòstila, de casi un millón de euros, para impermeabilizar las zonas. Se calcula que las obras durarán unos cuatro meses, entre marzo y agosto. Se construirá un sistema de drenaje que recoja las aguas fluviales.

Detalle de la Sala Hipòstila. Fuente: Wikimedia
Detalle de la Sala Hipòstila. Fuente: Wikimedia

El camino de la Presión, áreas de juego infantil e itinerario de la biodiversidad. Otra mejora será destinada al camino de la Presión, áreas de juego infantil y el itinerario de la biodiversidad, que costará 1.006.556,94 euros. Estos trabajos se iniciarán de aquí un aó, en enero de 2018 y tendrá una duración de 9 meses.Se acondicionarán los caminos con pavimentos más resistentes al agua. También, se renovarán las escaleras de la zona y se redefinirán las terrazas inferiores.

Las escaleras de Pompeu Fabra y la bajada de la Glòria.  Las famosas escaleras de a avenida Pompeu Fabra también tendrán un lavadod e cara. Se invertirán 173.158 euros para introducir barandillas y soterrar los servicios que ahora están a la vista. También, se se acondicionará la bajada de la Glòria y se mejorará el acceso a la entrada. La duración de las obras será de tres meses.

El acceso limitado, un éxito contra la masificación turística

La tasa turística para visitar este Patrimonio Mundial reconocido por la UNESCO, que en su día no fue bien vista por todos los grupos municipales, logró su objetivo. Su regulación solo afectaba al 7,9% del parque y solo en horario turístico. Por un lado, redujo los casi nueve millones de visitantes al año en 2012 a los 2.761.439 en 2015. Por otro, consiguió recaudar el dinero con el que poder reinvertirlo en la mejora de la obra de Gaudí.

Según los estudios previos que efectuó el Ayuntamiento en 2010 sobre la capacidad del parque, el eje monumental calculó un aforo máximo de 400 visitantes por cada media hora. De esta forma, podían establecer normas para distribuir la carga en la zona monumental a lo largo del día y hacer que la visita fuera una experiencia más notable y menos agobiante.

La entrada tipificaba la obra cultural de Gaudí en la ciudad con el registro Gaudir+BCN, una fórmula para dejar pasar gratis a los barceloneses previamente registrados, aparte de abrir el peaje para los vecinos de los barrios adyacentes al parque. De esta forma, además, potenciaba la cultura de la ciudad para que los vecinos se interesaran por turismo local y no fuera solo de interés para extranjeros.