Información sobre vivienda y economía

Cómo la tecnología nos puede ayudar a encontrar el ‘precio de mercado’ de una casa en venta

Vista de la Gran Vía de Madrid
Autor: Belén Fernández (colaborador de idealista news)

En una agencia inmobiliaria tiene que tomar a diario una de las decisiones más relevantes para su negocio: valorar los inmuebles de su cartera. Los profesionales del sector deben ser capaces de poner el precio de alquiler y venta a las propiedades que gestiona para que se comercialicen lo antes posible y en las mejores condiciones.

Para conseguirlo, además de la experiencia y el instinto de los comerciales, es necesario recurrir a las herramientas estimativas que se encuentren en el mercado y que ayudan a obtener toda la información necesaria para aproximarse lo máximo posible al precio de mercado.

Lo que se encuentra la agencia inmobiliaria es, generalmente, un sistema actual de valoración deficiente que se realiza en base a un número reducido de testigos y dentro de un radio de acción más o menos coherente. Pero en la mayoría de ocasiones esos inmuebles que se toman como muestra, son propiedades puestas a la venta por particulares, que suelen ser demasiado optimistas con el valor real de sus inmuebles. Por eso hay que ser escrupuloso en el empleo de estos datos.

Además, conviene contrastar nuestra información con datos públicos, como los del catastro, que no suelen resultar de fácil acceso. En España, de momento, tenemos un mercado inmobiliario poco transparente y la información pública no es tan accesible como debiera.

Aunque comienzan a aparecer algunos proyectos pioneros que tratan de cambiar las reglas de juego y poner encima de la mesa toda la información disponible para que tanto particulares como profesionales puedan tomar sus decisiones con todos los datos. Para ello, la formación y el conocimiento del mercado son claves. Las agencias inmobiliarias deben tratar de asesorar lo mejor posible a sus clientes en todo lo relacionado con los inmuebles y ayudarse por las herramientas que valoren sus viviendas.

En el mercado estadounidense, Zillow, reconocida por poseer las valoraciones más fieles y la más utilizada en este país, está cambiando la dinámica del mercado puesto que los agentes tienen una herramienta fiable para dar un precio de sus inmuebles apoyada en una magnitud de datos.

Bajo esta misma filosofía ha nacido en el mercado nacional la herramienta TerceroB, que aporta claridad y transparencia al sector inmobiliario, y sobre todo fácil accesibilidad a datos e información de inmuebles, lo que permite calcular los precios de los inmuebles a partir de bases de datos oficiales.

Mediante un algoritmo propio se realizan valoraciones de viviendas a tiempo real, lo que permite poner en manos del potencial comprador o vendedor información objetiva, homogénea y actualizada para la toma de decisiones, algo prácticamente imposible hasta ahora.

Tercerob permite obtener la referencia catastral del inmueble, valoración y análisis comparativo de mercado sin salir de su programa de gestión. De esta forma, las agencias pueden escribir una dirección y acceder a la información sobre la propiedad, con un abanico de datos que abarca desde los m2 útiles hasta la división del inmueble. Y lo más relevante: su algoritmo el sistema es capaz de cruzar una serie de datos, como el valor del suelo en una zona concreta, para calcular el precio real de venta y alquiler de la propiedad. 

También incluye en su sistema de búsqueda un rastreo de los servicios relevantes que existen en la zona del inmueble, desde los colegios y las zonas verdes, pasando por las estaciones de metro, hasta los restaurantes y supermercados más cercanos, que podremos imprimir o enviar en todo momento.

Todos estos datos que ofrece Tercerob –integrados en la herramienta idealista/tools– están basados en datos públicos del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas para encontrar una valoración estimativa de las viviendas. De ahí la importancia de este nuevo modelo, poner a disposición del cliente la base de datos que le permitan ir al mercado con la única herramienta indispensable: la información.