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El Banco de España incita a la banca a vender sus activos inmobiliarios lo antes posible

Autor: Redacción

El regulador del sector financiero español ha suavizado los criterios de provisiones que deben aplicar las entidades por los activos inmobiliarios que tienen en cartera para facilitar su venta. Sin embargo, pasados tres años no podrán recuperar las provisiones que han realizado para cubrirse de futuras pérdidas en créditos e inmuebles adjudicados.

El Banco de España informa a través del Boletín Oficial del Estado que a partir de octubre entrará en vigor la nueva normativa en materia de provisiones y los cálculos que los bancos realizan sobre los activos problemáticos en su cartera. Estas nuevas normas afectan sobre todo la concesión de créditos a sabiendas que arrojarán pérdidas y a la venta tardía de los inmuebles en manos de la banca.

El órgano dirigido por Luis María Linde aún no se adapta a los criterios europeos sobre las coberturas que deben aplicar los bancos, tanto en cuanto mantiene el criterio de pérdida incurrida sobre el criterio de pérdida esperada, sin necesidad de que haya ocurrido, que será obligatorio a partir de 2018 con el nuevo estándar contable de la UE, NIIF 9.

Entre los razonamientos del Banco de España, urge a las entidades a vender lo antes posible sus activos inmobiliarios, en vez de mantenerlos en su balance, lo que no genera ningún rendimiento si no un cúmulo de gastos. También razona que si el activo adjudicado, como por ejemplo una vivienda, tarda en venderse ya no se conseguirá un precio mayor al que la entidad lo valoró en un principio.

 Lo que va a hacer es suavizar las provisiones que el banco tiene que aportar con el paso del tiempo, si no se deshace del activo en cuestión. Hasta ahora se sumaba un 25% cada tres meses hasta alcanza el 100% de las provisiones sobre el activo a partir del primero año. A partir de ahora, las provisiones variarán en función del tipo de activo y del prestatario, ya sea empresa, hogares o empresarios individuales.

Por ejemplo, para el suelo se tendrá que provisión el 40% desde el principio, que se incrementará un 15% cada trimestre hasta alcanzar un 70% al finalizar el primer año. Entre el año y los 21 meses, la cantidad aumentará hasta el 95%. Y a partir del año y 9 meses tendrán que provisionar el 100%.

Para las viviendas, se suaviza la provisión partiendo del 20% a partir del segundo trimestre en cartera y alcanzando el 40% a final del primero año. A partir de los 18 meses deberá tener guardado un 80% y desde los 21 meses ya el 100%. En ambos casos, las entidades no podrán recuperar las provisiones una vez transcurridos los tres años sin lograr vender el activo.

Luis María Linde ya afirmó que “los activos improductivos son un lastre para las entidades. Los balances aún esconden unos 84.000 millones en estos activos, una cifra muy similar a 2012.