Información sobre vivienda y economía

El alquiler o la hipoteca “se comen” casi el 60% del sueldo mensual de un joven

En el mercado hay una regla que manejan los expertos que establece que el pago de la hipoteca o del alquiler no debe superar el 30% de los ingresos de una persona. Sin embargo, para un joven asalariado el dinero que destina al alquiler o a la compra “se come” más del 59% de su sueldo neto, según el Consejo de la Juventud de España. El motivo no es otro que los bajos salarios y la apreciación de la vivienda en muchos puntos del país. 

A pesar de los bajos tipos de interés de las hipotecas, el esfuerzo que tienen que hacer los jóvenes asalariados para comprar una casa sigue siendo muy elevado por culpa de la subida de la vivienda tanto de alquiler como en propiedad, según denuncia el Consejo de la Juventud de España en su último informe del Observatorio de Emancipación correspondiente al segundo semestre de 2015. 

De los datos de idealista se desprende que el precio del alquiler cerró el año pasado con una subida del 3,3%, hasta los 7,1 euros al mes. Y si tenemos en cuenta las dos grandes ciudades españolas, en Barcelona subió un 23% y en Madrid, un 9%. En cuanto al precio de la vivienda en venta, bajó de media un 2,2% hasta los 1.563 euros pero en Barcelona y Madrid registró subidas del 6,4%, hasta los 3.392 euros/m2, y del 4,7%, hasta los 2.820 euros/m2, respectivamente. 

El informe del Observatorio de Emancipación refleja que el coste de acceso a una vivienda en propiedad a finales de 2015 suponía el 59,1% del salario neto de un joven asalariado pero este porcentaje sobrepasaría el 70% en Baleares, la Comunidad de Madrid o País Vasco. Según denuncia el organismo, no hay ninguna comunidad en la que el porcentaje que se lleva la compra de una casa supusiera menos del 30%. 

El organismo, haciendo el ejercicio inverso, señala que para que el coste que supone el pago de una vivienda en alquiler o en propiedad supusiera como mucho un 30% del salario neto mensual, el joven asalariado tendría que ganar 1.843,43 euros al mes, una cifra que casi duplica el salario medio de un joven ocupado (935,29 euros) y que sobrepasa los ingresos netos de un hogar joven (1.701,91 euros).   

Según el Consejo de Juventud, el alquiler de una vivienda libre no supondría ninguna ventaja para una persona joven, al menos comparando estrictamente el coste inicial: en el cuarto trimestre de 2015, el desembolso necesario para hacer frente al pago de una mensualidad de alquiler en España se alzaría hasta el 59,6% del sueldo neto de una persona joven, cinco décimas más que en la compra. 

Con todo, el organismo subraya que “en estos cómputos meramente económicos no intervienen otros factores igualmente decisivos a la hora de “optar” por un tipo de vivienda u otra: el equilibrio de fuerzas en el proceso de negociación con la propiedad, la entidad bancaria o la agencia de intermediación, la oferta al alcance, el compromiso temporal que implica arrendar una vivienda o hipotecarla o la capacidad efectiva para movilizar el capital familiar”.

Otra de las conclusiones que evidencia el informe es que tan sólo el 10% de la población joven asalariada con mayores ingresos podría emanciparse sin dedicar más del 30% de sus ingresos al pago de la cuota mensual de una hipoteca o de la renta del alquiler. 

Baleares, Cantabria y Madrid, donde más años de salario hay que destinar para comprar casa

No sólo los jóvenes tienen complicado el acceso a la vivienda. En líneas generales, el esfuerzo económico que tiene que hacer una familia española para comprar casa sigue siendo elevado por culpa de la congelación salarial. Otra variable que se usa para medir el esfuerzo financiero es calcular el número de sueldos anuales que hay que destinar para la compra de casa. 

Según ST Sociedad de Tasación, en el segundo trimestre del año se necesitaba 7,6 años de sueldo íntegro para adquirir una vivienda, el mismo dato registrado en los primeros meses del año, pero ligeramente superior al alcanzado en el último trimestre de 2015, cuando se colocó en 7,4 años. Baleares, Cantabria y Madrid son las comunidades autónomas más inaccesibles.