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Ni comprar, ni alquilar: la vivienda sigue siendo inaccesible para 5,2 millones de jóvenes

Autor: equipo

Millones de jóvenes en nuestro país no pueden disfrutar de uno de los derechos más importantes que recoge la Constitución: el de tener una vivienda digna.

Según el último informe que ha publicado el Consejo de la Juventud de España, referente al primer trimestre de este año, casi ocho de cada diez menores de 30 años sigue viviendo con sus padres. Una cifra que deja sobre la mesa una lectura escandalosa: 5,2 millones de jóvenes de entre 16 y 29 años todavía no se han emancipado del hogar familiar.

Y todo, según el informe, por la mezcla de dos factores: las escasas oportunidades que ofrece el mercado laboral, la precariedad del empleo y las condiciones para acceder a una vivienda.

En este sentido, el informe recuerda que la tasa de paro de los menores de 25 años alcanza el 51,4%, mientras que se sitúa alrededor del 30% en las personas de entre 25 y 29 años. Además, los que están ocupados tampoco viven una situación fácil: más de la mitad desempeña trabajos de menor cualificación a la que poseen (lo que supone, al margen de la frustración, un sueldo más bajo) y casi un 45% tiene un contrato temporal. Nos encontramos, por tanto, en un escenario que no ofrece estabilidad para alquilar una casa, y mucho menos para adquirirla.

“Los datos son alarmantes: una persona joven debería destinar el 59,5% de su salario para poder adquirir una vivienda en propiedad; debería cobrar un 98,23% más de lo que cobra; o que la superficie máxima a la que puede aspirar es de 50,4 m2”, explica el organismo, que denuncia que “la exclusión del mercado laboral y la precariedad de los empleos a los que acceden los y las jóvenes son las principales causas de la imposibilidad de emancipación”.

Según el informe, los menores de 30 años deben destinar prácticamente el 60% del salario neto para hacer frente al pago de la hipoteca en el caso de que compren una vivienda o de la renta mensual del alquiler. Una proporción que hace insostenible su emancipación en cualquiera de los dos casos. De hecho, según los cálculos del Consejo de la Juventud que reflejan los siguientes gráficos, los menores de 30 años de todas las autonomías superan el umbral máximo de endeudamiento tolerable (situado comúnmente en el 30%).

El escenario viene empeorando desde 2008

El informe recuerda que la dificultad de los jóvenes para acceder al mercado de la vivienda ya sea como propietario o inquilino no es nueva. Se lleva produciendom, sobre todo, desde que estalló la crisis.

“El descenso de la autonomía domiciliaria de las personas jóvenes de 16 a 29 años en España se viene observando desde mediados de 2008 de manera poco brusca, pero muy regular y sostenida. En todo caso, no parece indicar que las personas jóvenes, por lo general, estén optando por permanecer en el domicilio de sus progenitores sine die, sino que sencillamente prolongan el período de dependencia residencial”, explica.

De momento, al menos, las cifras del mercado son claras: los jóvenes tendrían que dedicar 13,1 años de su sueldo íntegro para comprar una vivienda en propiedad, mientras que los hogares jóvenes (con dos asalariados) necesitarían 7,2 años completos para sufragar la adquisición. En el caso del alquiler tampoco resulta una opción viable económicamente para los menores de 30 años, ni para los hogares jóvenes.

“Tan sólo los hogares compuestos por personas de 30 a 34 años podrían acceder al mercado de la vivienda en régimen de compra o alquiler con cierta garantía de solvencia”, concluye el informe.

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