La falta de personal y la sempiterna burocracia en las administraciones públicas están suponiendo un coste para los constructores y promotores de vivienda. Este retraso administrativo en la concesión de licencias de obra, pasando de seis meses de trámite a un año y medio, les está costando entre 200 y 400 millones de euros solo en Madrid, según los propios afectados y expertos del sector inmobiliario.
El urbanismo en Madrid se encuentra atascado por la falta de licencias. Esta es la situación actual del sector de la construcción en la capital, según los propios afectados. La burocracia de las administraciones públicas les cuesta no solo tiempo, sino también dinero a los promotores. Según estimaciones de los promotores, los retrasos en la concesión de licencias les está costando entre 200 y 400 millones de euros.
“En la Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento de Madrid faltan medios, porque no se ha contratado personal para cubrir las plazas de los funcionarios que se han ido jubilando”, afirma Mikel Echavarren, consejero delegado de la consultora Irea. “Esto genera una clara deficiencia a la hora de gestionar las tramitaciones de licencia, Si antes se tardaba seis meses en dar una licencia de obra, ahora se tarda más de un año", concreta.
¿A qué se debe ese aumento del gasto? Pues sobre todo a que son los propios promotores y constructores los que asumen con fondos propios la compra del suelo. Cualquier retraso a la hora de construir las viviendas le supone un esfuerzo hasta que pueda conseguir la financiación oportunidad.
Las entidades bancarias dan el visto bueno a la financiación de las promotoras inmobiliarias residenciales una vez que el promotor inmobiliario ha adquirido suelo con sus fondos propios y si puede demostrar la viabilidad de su proyecto, mediante la precomercialización de las viviendas que va a construir en un porcentaje mínimo, alrededor de un 30%.
Un retraso en el procedimiento les puedes costar millones. Lo que pasa también es que los promotores repercuten cualquier incremento de precio que tengan en el precio final de la vivienda, lo que también puede ser contraproducente para los futuros compradores.
1 Comentarios:
Eso es que faltan funcionarios para poner un sello y que pase por otra ventanilla para poner otro sello, pero siempre, eso si, previo pago de la correspondiente tasa e impuesto. Además, creo que aún no está definido el tipo de perfil laboral que debe de tener el funcionario que pone el sello, se está dando vueltas a si debe de tener una categoría A1-A2 o con un C2 es suficiente. El asunto está en manos de un comité de expertos. De aquí a un porron de años estará resuelto.
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