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El alquiler compartido ¿solidario o mancomunado?: ventajas y desventajas

Autor: Redacción

En plena temporada alta de búsqueda de piso compartido, son muchos propietarios e inquilinos los que se preguntan de qué manera se está más protegido legalmente. Compartir piso es para muchos un ahorro de costes, pero hay que saber muy bien qué tipo de alquileres existen, sobre todo cuando en el contrato de arrendamiento figuran varios inquilinos. 

Hay dos opciones de alquiler de piso compartido, tal y como recuerda Salvador Salcedo, socio del despacho Ático Jurídico:

- Alquiler compartido solidario: este tipo de arrendamiento se instrumenta a través de un contrato entre el propietario y todos los ocupantes del piso compartido. En dicho contrato debe especificarse que los inquilinos se obligan con carácter solidario.

Esto significa que cada inquilino responde ante el arrendador de la totalidad del alquiler y demás gastos. De este modo, del impago de un inquilino responden también los demás. De ahí que se llame solidario. 

Además, si uno de los inquilinos deja el piso no se produce una reducción proporcional del alquiler, sino que el resto debe asumir la totalidad de la renta pactada en el contrato. 

Por todo esto, lo mejor es asegurarse de que los compañeros del piso son solventes y también es conveniente que el contrato de alquiler contemple la posibilidad de sustituir a algún inquilino por otro, en caso de que alguno estudiara abandonar la casa anticipadamente.

- Alquiler compartido mancomunado: suele instrumentarse mediante varios contratos que suscribe el propietario con cada uno de los ocupantes del piso compartido.

Normalmente, se arrienda a cada inquilino una habitación con derecho de uso de los elementos comunes de la vivienda (comedor, cocina, baño, etc.).

En este tipo de arrendamiento, el inquilino responde sólo de las obligaciones que asume con el propietario, con lo que del impago de la renta solo responde el inquilino moroso y si éste abandona el piso, los demás no deberán asumir la totalidad de la renta pactada. 
Por todo ello, es esencial seleccionar bien a los compañeros de piso para que haya una buena convivencia en la vivienda. 

Por último, el alquiler que se pacte podrá calificarse de uso distinto de vivienda (temporada) en caso de que su destino primordial no sea satisfacer la necesidad permanente de vivienda de los inquilinos. En tal caso, prevalecerán los acuerdos que convengan las partes, subraya Salcedo.