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Esta casa prefabricada de hormigón es el lugar ideal para relajarse

GreenSpur
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Autor: Vicent Selva (colaborador de idealista news)

Las minicasas se han revelado como una de las novedades para la vida urbana, dirigida a un público que, por encima de los metros cuadrados, valora la posibilidad vivir con lo necesario, pero sin que ello suponga renunciar a la comodidad ni, en muchas ocasiones, al diseño y el buen gusto. De hecho, también se están desarrollando programas dirigidos a facilitar el acceso a una vivienda digna en aquellos lugares en los que la escasez o el aumento de precio se han convertido en importantes obstáculos.

Sin embargo, las minicasas no solo son útiles para las ciudades. Tanto es así que existen innumerables ejemplos de ‘tiny house’ en entornos rurales y apartados de las ciudades, ya sea tanto como residencia principal como para utilizarla de forma esporádica en determinadas fechas, como las vacaciones.

Un buen ejemplo de estas pequeñas casas no urbanas es la ‘Lost Whiskey Concret Cabin’, situada en un lugar cercano a la capital de Estados Unidos, Washington DC, en concreto en el estado de Virginia, en un espacio dominado por los imponentes montes Apalaches. Una ubicación que ofrece unas magníficas vistas de un precioso paisaje natural protegido. Este proyecto fue obra del estudio de arquitectura GreenSpur y diseño a cuyo frente se encuentra su fundador, Mark Turner. En la descripción que ofrecen en su página web no dudan en afirmar que “nos gustan las cosas antiguas y naturales: madera, acero, personas, edificios, paisajes y el infierno, cualquier buena historia. Nos gustan los lugares y piezas que son más pequeños, fomentan la conversación, cultivan conexiones históricas, estimulan el pensamiento e interrumpen el statu quo. Nos gustan las cosas que animan y unen, que lo ayudan a compartir el pan, tomar café o disfrutar un whisky juntos”.

Desde un punto de vista estético, esta pequeña cabaña es muy ecléctica, al combinar elementos que recuerdan el minimalismo escandinavo y con influencias de la arquitectura tradicional del campo de Virginia, todo ello aderezado con un toque de brutalismo. Su tamaño es bastante reducido, ya que no supera los 15 metros cuadrados. Sin embargo, en tan reducido espacio no impide que cuente con todas las comodidades y un bonito diseño. Es más, es precisamente este pequeño tamaño lo que le dota de su especial encanto, en un intento por volver a los orígenes de las cabañas que antaño utilizaban los pobladores de la zona.

Para su construcción se han utilizado paneles prefabricados de hormigón, y en su interior no falta nada de todo aquellos que se necesita para vivir con todo tipo de comodidades y para disfrutar de una fantástica experiencia en el campo. Así, en su interior podemos encontrar con una cama Murphy abatible que se convierte en una mesa cuando no se usa, una estufa de gas, un fregadero de concreto con almacenamiento de batería debajo, una ducha y un inodoro de compostaje que está conectado a una cisterna de alcantarilla y todo un sistema de iluminación mediante Led. Tanto la chimenea como los marcos están realizados en acero, mientras que el suelo consiste en una cubierta de concreto vertida sobre paneles compuestos que se asientan sobre dos vigas LiteSteel. Por su parte, el techo está se ha construido con paneles estructurales aislantes con revestimiento de hormigón.

Pero el exterior es todavía más impresionante, gracias a las sorpresas que se esconden tras sus puertas de vidrio. Sobre una cubierta de hormigón voladizo, desde el que se vislumbra todo el valle, se encuentra una bonita chimenea para encender una fuego para disfrutar de la naturaleza sin pasar frío, una bañera de hidromasaje de leña y una hamaca que se extiende sobre un acantilado, en la que flotar casi como si se estuviera volando. 

"Se trata de arquitectura, se trata del arte de reunir, se trata de apagar nuestros teléfonos, encender un fuego, servir una bebida y volver a conectar con las cosas más simples y más importantes de la vida", explican desde GreenSpur cuando se refieren a qué fue lo que les inspiró para realizar esta pequeña obra de arte.

Esta apartada minicasa forma parte del Lost Whiskey Club, cuya finalidad es ofrecer a sus miembros un lugar en el que relajarse en algunas de las cabañas que poseen a los pies de los Apalaches.