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Usar muebles de cartón o cómo vender una casa rápido y a buen precio con 500 euros de inversión

Doos Box es una pequeña empresa valenciana con poco más de dos años de vida que ha aprovechado el despertar inmobiliario para hacerse un hueco en el mercado de la vivienda reinventando la famosa técnica del ‘home staging’.

¿Su propuesta? Usar muebles de cartón para ‘vestir’ las viviendas que están a la venta y conseguir que el propietario cierre la operación de la forma más rápida y al mejor precio posible.

Este caso real resume el ‘leitmotiv’ de su negocio: “hace no mucho nos llegó una historia de Instagram de un cliente nuestro que nos decía: he terminado de montar vuestro kit a las tres y media de la tarde, a las cuatro ya tenía una visita concertada y a las cuatro y media ya tenía el piso vendido”, explica Victor Benet, fundador de la empresa junto con su socia Silvia Canut.

Doos Box vende los productos por Internet y en su catálogo online se puede encontrar mobiliario para el salón (sofás, mueble para la televisión, pufs, mesas de centro...), el dormitorio (cabecero, cama, mesillas de noche...) o el comedor (mesa, sillas...), así como accesorios para dar personalidad a cada estancia: desde mantas a cojines, pasando por platos, servilletas, bandejas o manteles. En el caso de los textiles incluso hay cuatro opciones de colores a elegir.

“Concibo Doos Box como una herramienta de marketing, pero lo que vendemos son cajas de cartón que simulan muebles reales y que sirven para facilitar y aceleran la venta de las viviendas que nuestros clientes quieren vender”, aclara Benet.  

Ambos fundadores habían desarrollado su profesión dentro del sector industrial y del mundo del diseño, aunque su pasión por el interiorismo y las reformas les llevó a inmiscuirse en el famoso ‘home staging’, la técnica de marketing inmobiliario que nació en Estados Unidos hace décadas y que en los últimos tiempos ha irrumpido con fuerza en muchos países, incluido España.

Conocedores de las ventajas de la producción a escala, Víctor y Silvia decidieron que la mejor manera de operar era encargarse de todo el proceso y la gestión del día a día. Tienen una nave en un pueblo de Valencia donde fabrican de forma masiva las cajas de cartón con las que se montan los muebles y ‘tiran’ de empresas locales externas para poder ofrecer los servicios extra a los consumidores: desde los tapiceros que se encargan de los textiles hasta las empresas de transporte que llevan los pedidos a la vivienda o la dirección facilitada por el cliente.

“Somos amantes de lo local y una filosofía muy importante en nuestra empresa es que se genere riqueza y empleo local. Una de las cosas que me gustaría conseguir a futuro es reproducir nuestro modelo en otros países y que se generen negocio y puestos de trabajo en ellos”, aclara Benet.

Actualmente la compañía tiene como principales clientes a las inmobiliarias (algunas de las más importantes del país) y a profesionales del ‘home staging’, aunque cada vez hay más particulares que apuestan por esta alternativa ‘low cost’ para acelerar la venta de una propiedad e intentar conseguir el mayor precio posible por ella.

Una solución barata y para cualquier vivienda

En su web podemos encontrar una mesa de comedor rectangular por 35 euros, una cama de matrimonio por 46 euros, un sofá de tres plazas por 97 o un jarrón con flores artificiales por 12 euros. Los productos pueden comprarse de manera individual o en ‘kits’. El ‘pack’ de muebles más básico cuesta en torno a 310 euros, mientras que el más completo (para una casa de unos 100 m2) cuesta 500 euros. En el caso de los accesorios (incluyen tazas, colchas, manteles y platos, cojines...) el precio ronda los 250 euros.

Este es el resultado de un proyecto real de la empresa de 'home staging' Bhoga:

Mesa y atrezzo para la cocina
Mesa y atrezzo para la cocina

Aunque el coste es asequible incluso para el bolsillo de cualquier particular, desde Doos Box tienen claro que si hay un perfil de cliente que logra rentabilizar la inversión ese es el del profesional inmobiliario. Y es que estos muebles se pueden reutilizar y usar varias veces.

“Tenemos una bolsa para poder transportar los muebles y guardarlos para reutilizarlos en varias puestas. Lo normal es que sirva para entre 8 y 10 veces, si los cartones se cuidan y se guardan correctamente. Por lo tanto, el coste de cada puesta es muy reducido, lo que permite a una agencia una optimización de recursos bastante elevada”, detalla el cofundador de la compañía.

Una caja que incluye los cartones de los muebles pesa alrededor de 14 kilos y tiene unas dimensiones de 1x1,2 metros, con una altura de unos 30 centímetros. Y su montaje es muy sencillo: los cartones vienen con números y unas instrucciones, y simplemente se trata de montar solapas y de ubicar el producto en la estancia de la casa deseada. Además, es una alternativa pensada para usarse en cualquier casa (desde una segunda residencia a una casa recibida en herencia) y que apenas requiere dos-tres horas de montaje.

“Nuestros productos encajan en cualquier tipo de vivienda, ya que es un producto neutro. Es lo más adecuado si quieres que una vivienda tenga la máxima aceptación posible y para todo tipo de público”, detalla el fundador de Doos Box, quien añade que “también nuestros clientes nos comentan que cuanto más compleja es la vivienda, más les interesa tener nuestro producto, porque facilita y acelera la venta”.  

¿Y por qué es tan importante? Porque, como defiende el ‘home staging’, los potenciales compradores se tienen que enamorar de la casa. “Es neurociencia, es un sentimiento, es verse viviendo en esa casa y sentir que esa esa forma de vida es la que está buscando”, recalcan los fundadores de Doos Box, que insisten en que uno de los mandamientos a la hora de vender una vivienda: la empatía con el potencial comprador y que la carta de presentación del inmueble esté basada en una decoración neutra y en un ambiente fresco y vivo.

“Es como contar una historia. Hay que jugar con los colores: el verde evoca la naturaleza y el azul, el mar y el cielo. Además, siempre viene bien algo de fantasía, como dejar un libro en el dormitorio o colocar espuma en el baño”, cuenta Canut.  

Silvia Canut, cofundadora de Doos Box
Silvia Canut, cofundadora de Doos Box
Los fundadores de Doos Box / Doos Box
Los fundadores de Doos Box / Doos Box

Innovar en el ladrillo y desembarco en otros países

Víctor y Silvia explican que sus inicios fueron como el de cualquier emprendedor: mucho trabajo, sudor y esfuerzo, aunque apenas dos años y medio después de empezar a operar ya están viendo sus frutos: la compañía ha duplicado su facturación anualmente, tiene entre sus clientes a agencias y franquicias inmobiliarias de primer nivel y disfruta de una tasa de recompra cercana al 80%.

Otro factor que defienden a capa y espada es el reciclaje como fórmula de innovación. Todo un guiño a la sostenibilidad en un momento en el que la lucha contra el cambio climático y el cuidado del medioambiente están encima de la mesa. ¿Cómo lo consiguen? Doos Box utiliza cartones en su mayoría reciclados (el cartón ya de por sí es reciclable) y los que no lo son, proceden de talas sostenibles.

Además, la compañía presume que dada la reducida dimensión de su producto (las cajas miden poco más de un metro, mucho menos que un sofá, un armario o una cama) permiten maximizar el transporte, lo que se traduce en una reducción de las emisiones y de la huella ecológica.

Por otro lado, y a pesar de ser una empresa joven, Doos Box tiene claro que su negocio no entiende de fronteras. De hecho, este año ya ha desembarcado en Portugal (con un equipo de dos personas, Rita de Miranda y Nuno da Silva) y tiene previsto llegar a México en los próximos meses, aunque a medio y largo plazo su gran propósito es romper las costuras a un sector tradicionalmente estático.

“Tenemos ganas de hacer las cosas bien, de cambiar las estructuras que conocemos y conseguir que se nos cea como algo dinámico y que evoluciona, no como lo que hemos conocido hasta ahora”, concluye el cofundador de Doos Box.