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Cinco razones para comprar una segunda vivienda este verano, según Solvia

Autor: Redacción

La vivienda ha dejado de ser un lugar donde descansar para pasar a ser el epicentro del trabajo para muchos ciudadanos tras la pandemia del covid-19. Ante esta situación, las segundas residencias se presentan como una opción ideal para aquellos que ahora se interesan por un lugar alternativo tanto para descansar como trabajar a distancia. Solvia apunta cinco razones para comprar una segunda residencia este verano, como una mayor capacidad para negociar el precio o una inversión que puede generar rentabilidad.

Además, un estudio de la red inmobiliaria Comprarcasa cifra en un 9% el descenso medio del precio de la vivienda usada en los meses de mayo y junio, en plena desescalada. Según los datos que maneja la compañía, con más de 150 agencias repartidas entre España y Portugal, en los meses previos al verano los potenciales compradores de vivienda propusieron descuentos de entre el 15% y el 20% a los propietarios interesados en vender un inmueble residencial, aunque tras las negociaciones entre las partes la rebaja media se quedó en torno al 9% respecto al precio publicado inicialmente.

La situación actual del mercado y los nuevos intereses en la demanda de viviendas hacen de este verano un momento ideal para adquirir una casa de este tipo. Ante esta situación, los expertos de Solvia apuntan 5 razones por las que comprar una segunda vivienda este verano puede suponer una gran oportunidad, tanto a corto como a largo plazo:

  • Descanso y vacaciones aseguradas. El verano de 2020 está siendo muy distinto a los años anteriores. La compra de una segunda residencia en la que poder disfrutar de las vacaciones de verano, y de cara a futuro, en un entorno propio, seguro y cómodo se presenta como una buena opción actualmente. En este sentido, la segunda residencia ofrece un cambio de aires respecto a la vivienda habitual y un entorno en el que los propietarios son los responsables de garantizar las medidas de seguridad pertinentes.
  • Buenas oportunidades y más capacidad de negociación. Tras unos meses en los que el sector inmobiliario sufrió una ralentización de su actividad con motivo de la crisis sanitaria, surgen nuevas oportunidades ya que algunos vendedores han optado por desprenderse de inmuebles para conseguir mayor liquidez o al cambiar su interés por determinados activos. Esta práctica será beneficiosa para los compradores, ya que tendrán más margen de negociación para adquirir inmuebles a precios más asequibles.
  • Una apuesta de inversión que puede generar rentabilidad. Comprar una segunda vivienda que ofrezca un cambio de aires y un lugar agradable donde pasar las vacaciones, o incluso donde teletrabajar, puede derivar a medio-largo plazo en un aumento de la rentabilidad en caso de alquiler o revalorización del inmueble. A pesar de la llegada de la pandemia, el arrendamiento sigue siendo una buena opción de rentabilidad. Según los Indicadores del Mercado de la Vivienda ofrecidos por el Banco de España, el rendimiento bruto por alquiler en el segundo trimestre del 2020 -tras la llegada de la pandemia- fue del 3,7%; el mismo valor que el trimestre anterior y solo dos décimas porcentuales por debajo del mismo periodo de 2019 (3,9%). Además, hay que tener en cuenta la aceleración que el covid-19 ha producido en la digitalización y el trabajo en remoto. Un hecho que hace que muchos se planteen vivir de forma ‘permanente’ en zonas menos pobladas, aumentando así la demanda del alquiler en esas zonas.
  • Atención personalizada y más tiempo para tomar decisiones. Los meses de vacaciones se presentan como un período de tiempo libre ideal para que los interesados puedan explorar el mercado y visitar los inmuebles. Se trata de un momento en el que tanto las agencias inmobiliarias como los propios vendedores y clientes disponen de más tiempo y flexibilidad, lo que implica una atención personalizada y la posibilidad de tomar decisiones de manera más meditada.
  • La bajada del euríbor, un factor que podría beneficiar las compras: este indicador descendió en julio hasta el -0,279%. Se trata del nivel más bajo que marca el indicador de referencia para la mayoría de las hipotecas en España desde febrero, justo antes de que estallara la crisis del coronavirus, y se aleja del 'rally' de los primeros meses de confinamiento, cuando llegó a marcar máximos desde finales de 2016. Desde Solvia aseguran que los compradores interesados podrían beneficiarse de mejores condiciones a la hora de solicitar una hipoteca pudiendo obtener tipos de interés variable más atractivos.