Información sobre vivienda y economía

Los seis errores de libro que debes evitar al reformar una cocina

Vijupa
Vijupa
Autor: Redacción

La crisis del coronavirus y el confinamiento han llevado a muchas familias a plantearse hacer reformas en su hogar. Y una de las estancias que suele necesitar más arreglos es la cocina.

Según explica en un estudio la Asociación de Mobiliario de Cocina (AMC), "después de todos los meses que hemos pasado sin salir de casa, somos más conscientes que nunca de las carencias de nuestra cocina y muchos se han propuesto ponerle solución reformando este espacio donde hemos vivido tantos momentos estos últimos meses. No obstante, a la hora de planificar una reforma son muchos los detalles que hay que tener en cuenta".

La asociación asegura que, por regla general, las familias tienen muy claro qué necesitan cambiar y cómo quiere que sea el resultado, pero advierte de que "en el camino normalmente surgen imprevistos que retrasan los plazos, nos obligan a aplicar cambios en la idea original o incluso a rediseñar por completo el proyecto que teníamos en mente". Por eso, recomienda buscar el asesoramiento de profesionales, tener en cuenta las necesidades técnicas de los electrodomésticos y no dejar el diseño para el final. Y es que estos son algunos de los errores más frecuentes que se cometen a la hora de abordar la reforma de una cocina:

1. No poner el proyecto en manos de un profesional

La asociación pone en valor a los profesionales y recuerda que es vitar contar con la opinión de alguien "que tenga los conocimientos adecuados para realizar un proyecto personalizado y adaptado a las necesidades individuales. El profesional nos asesorará en base al presupuesto que tenemos, nos hará perder menos tiempo y optimizaremos costes, ya que se minimizan las equivocaciones". También recuerda que su labor está en aunar funcionalidad y estética, además de conseguir que el proyecto se adecúe al estilo de vida y consumo de cada familia. 

2. No tener en cuenta los conductos 

El estudio de la AMC explica que uno de los errores más comunes es no tener en cuenta la importancia de los conductos a la hora de configurar la cocina. "La eficacia de la aspiración y reducción del ruido del aparato extractor depende principalmente del trayecto y longitud de salida al exterior. Para una extracción eficiente, el sistema de conductos debe ser lo más corto y recto posible, a través de paredes lisas y con la menor cantidad de curvas posible", explica el documento.

En su opinión, lo ideal es que el conducto sea lo más ancho posible que nos permita la ley, siempre teniendo en cuenta las recomendaciones del fabricante de la campana. 

3. Olvidar las necesidades técnicas de los electrodomésticos

A la hora de diseñar el proyecto de reforma, normalmente se tiene en cuenta la comodidad y la estética, sin contar con las necesidades técnicas de cada electrodoméstico. Según la asociación, "tendemos a configurar la cocina basándonos en las medidas del mobiliario y electrodomésticos, pero no solemos percatarnos de la importancia de las fichas técnicas. No conocer las características de los nuevos electrodomésticos que se van a instalar es un gravísimo problema, ya que muchos de ellos necesitan rejillas de ventilación, huecos de encastre, alturas mínimas de zócalos, ancho de muebles mínimos, instalaciones de agua o eléctricas y diámetros de salidas de humos".

Además, recalca, los electrodomésticos presentan sistemas innovadores que pueden conducir a error. Por ejemplo, muchos no añaden tomas de agua para hornos y frigoríficos, tomas de agua caliente también para lavavajillas, tomas eléctricas para trituradores, calientaplatos, envasador al vacío… En definitiva, "se trata de detalles esenciales que hay que definir antes de comenzar la obra", según el estudio.  

4. Obviar las barreras arquitectónicas

La asociación también sostiene que es frecuente que cuando la persona que lleva a cabo la reforma no es profesional, olvide tomar ciertas medidas y se le escapen ciertos detalles relacionados con la estructura arquitectónica de la habitación. "Lo más habitual es no tener en cuenta elementos como alturas de ventanas, falsos techos, rodapiés, profundidades de tabique..., y que son fundamentales para después hacer un buen diseño de la cocina", insiste. 

5. Dejar el diseño para el final

A la hora de realizar una reforma hay dos perfiles imprescindibles: el profesional de cocinas y el reformista. Pueden ser una misma persona, pero en caso de no ser así y contar con dos profesionales diferentes, ambos deben estar en contacto continuamente.

Sin embargo, reconoce la AMC, lo más habitual es que primero se haga la reforma y luego el diseño de la cocina, lo que conlleva muchos problemas para realizar el diseño más apropiado ya que, o no se pueden realizar cambios, o, si se puede, son muy costosos en tiempo y forma. Por eso, insiste en que "es imprescindible que estén bien engranados los elementos estructurales de la reforma con el diseño final. Si los elementos estructurales se plantean al inicio de la redacción del proyecto, conseguiremos la cocina que necesitamos".

6. Olvidar los detalles al abrir la cocina al salón

Abrir la cocina al salón es una de las reformas más demandadas y complicadas, por lo que conviene dejar bien atados todos los detalles desde el primer momento. Según el estudio, "derribar los tabiques que separan la cocina de otras estancias de la casa es una de las reformas más recurrentes para ampliar cocinas pequeñas, dar sensación de amplitud y ganar espacio. Sin embargo, se trata de una de las remodelaciones que más complicaciones conlleva. Esto se debe a que muchos no planean una zona de aguas en otra estancia de la casa y esto es necesario para esta obra, sobre todo si se pretende mover los electrodomésticos". 

Otro error relacionado con las cocinas abiertas que destaca el informe es "no prevenir espacios por si se quieren poner puertas, de cara a que en algún momento se quiera aislar la cocina del salón, por temas de independencia, ruidos, trabajo, etc".