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La Policía logra desalojar a la okupa que se burló de las autoridades en Alicante

Alicante/ Fuente: Unsplash
Alicante/ Fuente: Unsplash
Autor: Redacción

La okupación ha llenado de titulares los medios de comunicación durante 2020 con casos de lo más inverosímiles. Entre ellos, el de una okupa en Alicante que se burló de la Policia con carteles en su puerta diciendo que la ley le amparaba y que nadie podía entrar en ese domicilio porque mientras ella estuviera dentro era, legalmente, su casa. Esta historia ha llegado a su fin después de que un juez haya conseguido poner el punto y final a la resistencia de Mercedes A. para marcharse del piso del centro de la ciudad que okupaba ilegalmente durante los últimos tres años junto a su pareja y sus dos hijos, uno de ellos menor de edad.

Según adelanta El Mundo, la okupación de Mercedes y su familia comenzó en diciembre de 2017, meses después de que la Concejalía de Servicios Sociales la había considerado apta para instalarse en una casa de titularidad municipal que ella rechazó.

Decidió instalarse en una vivienda del centro y se atrincheró en ella. Cuando el propietario denunció la usurpación y acudió a los tribunales, ella colocó un cartel en la puerta en el que condicionaba su marcha a encontrar otro alojamiento y lo hizo amparada, tal como expresaba, por la normativa vigente.

“Es nuestro domicilio y no tenemos intención de marchar de aquí. Hasta que un juzgado disponga lo contrario o encontremos otro alojamiento alternativo nos quedamos aquí y por tanto la entrada a este nuestro domicilio sería denunciada ya que se incurriría en un presunto delito de allanamiento de morada castigado con prisión (sic)”, exponía el cartel pegado a la puerta de la vivienda que encontró la Policía la primera vez que intentó contactar con ella.

Incluso había referencias a la Constitución y al Código Penal. La Policía tuvo que acudir en numerosas ocasiones, un hecho que el magistrado no ha pasado por alto en su sentencia.

Fue necesaria incluso la intervención de la Unidad Adscrita de Policía Judicial del Cuerpo Nacional de Policía de Alicante. «Era consciente (la condenada) de que las personas que acudían eran funcionarios con la única misión de notificar una resolución judicial, e incluso colocó carteles en la puerta advirtiendo de presuntas acciones legales contra los mismos y los miembros de la Policía tuvieron que acudir en reiteradas ocasiones», indica.

Según dijo un testigo en el juicio, se habían instalado cámaras de vigilancia que grababan a las personas que accedían al edificio.

El procedimiento judicial se inició el pasado mes de febrero y no fue hasta principios de septiembre cuando Mercedes dio la cara. El juicio estaba señalado para el 28 de octubre y, finalmente, pudo celebrarse al estar ella identificada.

Tras escuchar a las partes, el juez la ha condenado y en su fallo reserva un espacio para la singularidad de su situación. El fallo, en el que el magistrado la condena a pagar una multa de 360 euros por un delito de usurpación de vivienda, ha puesto de manifiesto que la okupa tenía adjudicada una casa en régimen de alquiler de titularidad municipal que rechazó habitar una vez que tuvo acceso a ella. El juez le da un mes de plazo para que se marche del inmueble.

“Prefirió instalarse en una vivienda de propiedad privada” que formalizar el contrato de alquiler que se le había adjudicado por parte del Ayuntamiento de Alicante, precisa la sentencia.