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Mata, Ronaldo y Llorente consiguen beneficios con su sociedad inmobiliaria tras dejar de ser socimi

Autor: Redacción

Domo Activos, la sociedad controlada por los futbolistas Juan Mata, Ronaldo Luís Nazario y Fernando Llorente, ha conseguido un beneficio neto de 5,6 millones de euros, después de abandonar el régimen socimi durante el primer año de pandemia. Ahora, tras asentarse en el subsector de Servicios Inmobiliarios de BME Growth han dejado atrás los números negativos del pasado ejercicio, según desvela La Información.

Cabe destacar que durante el 2020, Juan Pepa entró en el Consejo d la compañía, justo en un año donde Domo Activos ha incrementado tu actividad. Entre sus trabajos destacan la finalización de un edificio en el Ensanche de Vallecas, la venta de un edificio al grupo Castella por 25,5 millones de euros y la comercialización parcial de un edificio ubicado en Málaga. Además, la sociedad adquirió en noviembre el 50% del capital de Valdemoro Living Developments, una empresa propietaria de 10 solares con capacidad de albergar un proyecto de 688 viviendas y un centro comercial. 

Después de dejar de ser socimi, los futbolistas pueden disfrutar de una serie de ventajas entre las que destaca el no tener que adherirse a los tiempos de alquiler estipulados para los activos en su cartera. Además, la compañía no está obligada a repartir el 80% de sus beneficios restantes en dividendos. Sin embargo, la empresa se comprometió a destinar más del 50% de su partida a retribuir a los accionistas tras su trasvase de segmento. De esta forma, el dividendo de 2020 alcanzó los tres millones de euros. 

“Nos sale mejor pagar más impuestos en otra categoría que someternos a ese régimen. Ahora nos parecemos más a una promotora", afirmo José Luis Alba, director de Domo a La Información en noviembre.

Durante su época como socimi, la sociedad basaba su plan de negocio en la adquisición de dos suelos finalistas para promover viviendas que eran destinadas al alquiler y posterior enajenación, rotando los activos e incorporando a su valor añadido el beneficio promotor en unos plazos de entre cuatro y seis años.

Sin embargo, las modificaciones legales habidas en 2020 han supuesto un cambio en la regulación de los arrendamientos urbanos en varios aspectos, como la duración de los contratos (que pasó de tres a siete años en el caso de una persona jurídica), la limitación de las garantías y la posibilidad de intervenir de manera directa o indirecta los precios de los alquileres de viviendas. Ello ha incidido en la ejecución del plan de negocio", explicaba el vehículo de inversión en el documento.