Comentarios: 0
La bolsa de Madrid
GTRES

Las promotoras viven con expectación lo que pueda suceder hasta finales de 2022 y el próximo ejercicio en el segmento residencial. La subida de tipo, la escalada de los precios de los costes de construcción, la inflación y la incertidumbre económica a nivel macro han encendido las alarmas de un sector promotor que se encuentra mucho más saneado que la anterior crisis de 2008. Pero la realidad es que la Bolsa ha comenzado a castigar a las promotoras en el parqué. De hecho, las tres principales compañías de este negocio (Metrovacesa, Aedas Homes y Neinor) cotizan con descuentos sobre el valor de su cartera de activos neto próximos al 60%, según informa El Economista. La mejor parada de este trío de empresas es Aedas, que se deja un 33% de su valor en el año.

Tras estas valoraciones mínimas están unos recortes del 30% de media sobre el valor neto de su cartera de activos, según espera el consenso de mercado para el cierre de este ejercicio. Neinor Homes cerró junio con un NAV (net asset value, según sus siglas en inglés) de 19,66 euros, y los analistas creen que volverá a niveles de 13,4 euros en 2022 y del 13,8 en 2023, un 30% por debajo. Los analistas también reajustan la valoración de Aedas un 28% en 2022, hasta 24,9 euros/acción, frente a las 34,64 de 2021 (último dato disponible de la promotora, la única que no ha dado cifras de su primer semestre ya que su ejercicio fiscal arranca en abril); y en el caso de Metrovacesa este recorte es del 26%, con un neto de activos de 11,1 euros por acción, frente a las 15,52 de junio.

Hace tan sólo unas semanas ya anunciábamos que los grandes fondos de inversión habían comenzado a aplazar sus inversiones en el inmobiliario español. El panorama que dibuja una más que posible recesión, mayores problemas en el acceso a la financiación y el descenso del consumo han puesto en alertar a estos vehículos de inversión. Fuentes del sector afirman que los activos valdrán menos dentro de seis y meses y por eso se han comenzado a caer muchas operaciones que estaban a punto de cerrarse, según recoge Voz Pópuli

La sensación es que todos los inversores están en una posición de wait and see, cuando en realidad se esperaba que este mes de septiembre todo se volviese a reactivar tras un verano de espera. El problema es que una nueva subida de tipos y las incertidumbres creadas con la guerra de Ucrania y la inflación han alargado esta postura de esperar. Todos esperan un ajuste de precios y no quieren precipitarse a comprar algo que dentro de seis meses valdrá menos. "Está todo muy seco en Europa y Estados Unidos", afirma un inversor al medio de comunicación económico. 

El segmento de las oficinas es uno de los que más está sufriendo esta circunstancia porque a todos los factores descritos anteriormente se le suma los cambios que se han producido en la demanda a raíz de la pandemia y de la entrada del teletrabajo. Por su parte, en el sector de la logística se espera también un ajuste de precios después de un ritmo frenético tras la explosión del comercio electrónico a consecuencia también de la pandemia del covid-19. 

Esta posición de espera ya se ha podido comprobar en algunas operaciones que se han atrasado o paralizado por completo. Por ejemplo, fuentes del sector también afirman que la transacción de la sede de Glovo en Barcelona por 250 millones de euros correría peligro de no llegar a buen puerto. 

Ver comentarios (0) / Comentar

Para poder comentar debes Acceder con tu cuenta