Seguro que, como cada año, la vuelta a la rutina laboral tras las vacaciones se te está haciendo cuesta arriba. Te esperan, de nuevo, horas sentado delante de tu ordenador mientras recuerdas lo bien que estabas tomando el sol.
Pero no tienes por qué desanimarte. Si llevas tiempo trabajando desde casa, o si desempeñas tu labor sin salir de tu hogar desde hace poco, tienes la oportunidad de crear o rediseñar tu espacio de trabajo para estar más motivado y concentrado en los próximos meses. Te damos algunos consejos para tener la oficina perfecta en tu vivienda.
1. Aprovecha al máximo la luz natural...
Según un estudio de la American Academy of Sleep Medicine, los empleados que realizan su actividad profesional en lugares con ventanas sufren menos trastornos del sueño y la disfunción diurna. En total, reciben un 173 % más de luz blanca durante las horas del trabajo, y esto les ayuda a dormir un promedio de 46 minutos más por la noche.
Por ello, es recomendable que el cuarto en el que trabajes disponga de una amplia ventana y que observes cómo se comporta el sol durante el día para decidir cuál será la posición de tu escritorio que aprovechará más la claridad. Ahorrarás energía, te mantendrás más inspirado y despierto, y dormirás mejor. Todo son ventajas.
2. … Y cuida la artificial
Para huir de posibles deslumbramientos o de sombras molestas, puedes colocar las bombillas de forma paralela a las ventanas de la habitación, buscando el equilibrio entre luz natural y artificial. Asimismo, la apariencia cromática de la iluminación también puede mejorar la sensación de confort. Por ello, las bombillas que imiten la luz natural y tengan una apariencia de color cálida o neutra pueden ser una buena elección para la oficina. Obviamente, ahorrar en la factura de la luz es otro punto importante. Por ello, puedes optar por bombillas LED que consumen menos energía y tienen una mayor vida útil, si bien has de escoger bien el modelo ideal para tu estancia.
3. Plantas para purificar el aire
Los trabajadores son un 15 % más productivos y creativos cuando en las oficinas se colocan plantas de interior según un trabajo de la Universidad de Exeter. Al fin y al cabo, estos seres vivos oxigenan el ambiente, reducen la acumulación de polvo y contribuyen a amortiguar el ruido. Ahora bien, si no dispones de mucho espacio en la oficina, existen variedades como los potos, los minihelechos y los cactus que puedes colocar sobre el escritorio y que, además, no necesitan luz directa.
4. Un color que te inspire
Un estudio de la Universidad de Texas concluyó que las oficinas que se tiñen de gris, ‘beige’ y blanco provocan tristeza en los trabajadores que las ocupan, por lo que puedes optar por otros tonos. Los colores rojos y amarillos son cálidos y provocan sensaciones estimulantes. Bien combinados pueden generar sensaciones positivas, pero si no se logra esa buena combinación pueden generar efectos psicológicos negativos, al igual que los colores fríos, asociados con efectos relajantes.
También hay que tener en cuenta que no solo importa el color, sino la intensidad. Según Angela Wright, una psicóloga especializada en el estudio del color, un tono fuerte y brillante nos estimulará y un color con baja saturación nos relajará. Así que dependiendo de la actividad que realices puedes optar por unas tonalidades u otras.
5. Una silla que permita una postura correcta
La silla, la mesa y el ordenador son los elementos esenciales de una oficina. Con una adecuada disposición, evitarás futuros dolores de espalda cuando hagas uso de ellos. Para conseguirlo, el asiento debe estar cerca de la mesa y no ser demasiado alto, con el fin de que las rodillas queden bien alineadas con el eje horizontal y los pies no queden colgando. La silla debe tener además un respaldo recto que llegue a la altura de los omóplatos.
En cuanto a la pantalla de tu ordenador, lo ideal es situarla a 45-60 centímetros de distancia. Además, su parte superior debe estar situada a la altura de tus ojos para que no tengas problemas en la zona cervical. Por todo ello, puedes apostar por una silla ergonómica que puedas adaptar según tu estatura y tu escritorio.
6. Una temperatura ambiente adecuada
La temperatura de los locales donde se realicen trabajos sedentarios propios de oficinas o similares debe estar comprendida entre 17 y 27 ºC, según el Real Decreto 486/1997, por el que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud en los lugares de trabajo. Tú también puedes tomar nota en tu hogar de esa norma ajustando el aire acondicionado o la calefacción para que la temperatura no afecte a tu productividad.
7. Decoración que te anime a trabajar
Tu motivación también depende de la decoración de la oficina, y existen infinidad de opciones para hacer de tu estancia un templo del trabajo. Por ejemplo, puedes llenarla de obras de arte colgando ilustraciones, cuadros o citas inspiradoras en la pared. Ahora bien, una decoración excesiva tampoco es recomendable.
8. No satures el escritorio
La limpieza y el orden nos ayudarán a desempeñar mejor nuestro trabajo. Puedes empezar considerando tu escritorio como un punto de partida para practicar el minimalismo: ten a la vista solo lo necesario. Guarda las cosas que obstaculicen el trabajo en los cajones y ordena tu escritorio cuando hayas terminado las tareas pendientes para evitar que acabe lleno de pilas de papeles. Comprar organizadores de pared o separadores para los cajones puede ayudarte a lograrlo.
9. Música para motivarte
Aunque parezca contradictorio, el silencio de tu hogar puede acabar desmotivándote. Puedes evitarlo con webs como Coffivity donde puedes escuchar, entre otros, los sonidos de una cafetería para sentirte acompañado.
Ahora bien, si en tu casa se escuchan demasiado ruidos, puedes hacer uso de plataformas como Spotify o Songza y ponerte un ruido blanco de fondo (un sonido constante que contiene todas las frecuencias del espectro y enmascara otros sonidos) para mejorar la concentración. Un estudio de la Universidad de Birmingham ha descubierto además que la música puede incrementar la productividad en faenas que requieran de más capacidad intelectual.
10. Prepárate para ir a tu oficina
Seguir todos los consejos anteriores para acondicionar una estancia de tu hogar no es lo único que debes hacer para convertirla en tu oficina ideal. Cuidar tu propio aspecto (lo de trabajar en pijama no es recomendable), establecer un horario, hacer ejercicio y, siempre que sea posible, dedicar ese rincón de tu hogar exclusivamente al trabajo son otras recomendaciones para que lleves mejor tu día a día.
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