La socimi All Iron ya tiene planes a la vista para su activo localizado en el número 25 de la calle Alcántara, en pleno Barrio Salamanca. La compañía adquirió este inmueble (antiguas oficinas de Telefónica) en 2022 con una idea clara: construir entre 90 y 120 serviced apartments en una de las zonas más privilegiadas de la capital. Un objetivo que cada vez se encuentra más cerca, porque el vehículo de inversión tiene previsto iniciar las obras de remodelación del edificio en 2024, según ha podido saber idealista/news.
"Ahora mismo estamos a la espera de la ratificación por la Comunidad de la aprobación de las normas urbanísticas que fueron aprobadas por el Ayuntamiento de Madrid el pasado mes de julio. Nuestra previsión es que las obras puedan empezar ya en 2024 y la verdad es que se trata de un activo muy importante para la socimi. No contemplamos desinvertir en este activo", afirma la socimi a idealista/news.
El inmueble está ubicado en pleno Barrio de Salamanca en Madrid, en la calle Alcántara 25, y cuenta con una superficie total de alrededor de 12.000 m2, distribuidos en dos plantas bajo rasante, una planta baja, cuatro plantas intermedias y una azotea.
El vehículo de inversión llevará a cabo un proyecto de reposicionamiento para crear un complejo de apartamentos que contará con entre 90 y 120 serviced apartments. Estos estarán arrendados y destinados tanto al sector turístico como al corporativo en formato de corta y media estancia. Además, el edificio dispondrá de unas 64 plazas de aparcamiento, de un local comercial de más de 1.000 m2 y de una piscina en cubierta.
De la venta al alquiler turístico y media estancia
La realidad es que Princeton, antiguo propietario del inmueble tenía unos planes muy diferentes para este activo. La compañía inglesa compró en 2018 el edificio donde hasta entonces se localizaban las oficinas de Telefónica Investigación y Desarrollo. El objetivo de esta adquisición era reconvertirlo en viviendas de lujo. El fondo, que actuaba como promotor, tenía licencia de obra desde abril de 2021 e incluso había ultimado un piso piloto de un proyecto que iba a comercializar Knight Frank y Promora
Princeton había pensado en un desarrollo de 30 estudios, 19 apartamentos de una habitación y 11 de dos habitaciones. Dependiendo del tipo de vivienda, los apartamentos hubieran podido alcanzar los 160 m2. La idea que tenía el fondo de inversión era la de ofrecer servicios muy parecidos a un hotel de cinco estrellas. Por este motivo habían proyectado 1.200 m2 de zona verde en la cara posterior del edificio. Además, la promoción contaría con una gran piscina en la azotea, una zona coworking y un parking subterráneo.
Lo que sí había descartado Princeton era un ‘build to rent’, porque tras estudiar los márgenes comprobaron que no había rentabilidad alguna para este tipo de producto en la zona donde se emplaza. Ahora, All Iron Re cambia por completo este proyecto de Princeton y se focalizará en otro segmento del residencial, en concreto, en los serviced apartments, que son alquileres turísticos y de corta o media estancia.
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