Zamora es famosa por su rica historia, su patrimonio arquitectónico y sus paisajes naturales que invitan a la exploración en una escapada de fin de semana o un tranquilo retiro rural.
Cada uno de los pueblos zamoranos ofrece una experiencia única, cargada de cultura, tradición y belleza natural. Descubre los 10 mejores pueblos cerca de Zamora para descubrir el encanto rural de esta región.
Puebla de Sanabria
Puebla de Sanabria destaca por su castillo medieval así como por su ubicación privilegiada cerca del Parque Natural del Lago de Sanabria, el mayor lago de la Península Ibérica. Es un destino perfecto para los amantes de la historia y la naturaleza.
El castillo, que data del siglo XV, se erige como un imponente guardián de la historia local. Desde sus torres, se pueden obtener vistas panorámicas del pueblo y sus alrededores, incluyendo el río Tera. La fortaleza está acompañada por la iglesia de Santa María del Azogue, otro monumento emblemático del pueblo, que destaca por su arquitectura románica y gótica.
Además del patrimonio histórico, Puebla de Sanabria es un punto estratégico para explorar el Parque Natural mencionado anteriormente, donde se puede disfrutar de actividades al aire libre como senderismo, pesca o simplemente relajarse en las orillas del lago. Se encuentra a una hora y 20 minutos de Zamora.
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Toro
Toro, uno de los pueblos más bonitos de Zamora, es reconocido por su excepcional vino con Denominación de Origen y su patrimonio histórico.
La Colegiata de Santa María la Mayor es uno de los monumentos más emblemáticos de Toro. Este edificio religioso, que data del siglo XII, es un magnífico ejemplo de la arquitectura románica y gótica. Además, su interior alberga importantes obras de arte sacro.
Explorar Toro también ofrece la oportunidad de sumergirse en sus tradiciones vinícolas. Las bodegas locales abren sus puertas para descubrir el proceso de elaboración del vino y, por supuesto, para degustar sus varietales más representativos. Se encuentra a 40 minutos de Zamora.
Fermoselle
Enclavado en el corazón del Parque Natural de Arribes del Duero, es conocido como el balcón del Duero por sus espectaculares vistas sobre este río y su cañón.
Las calles empedradas y las casas construidas con la arquitectura tradicional de la zona hacen de Fermoselle un lugar pintoresco y lleno de carácter. Además, el pueblo está rodeado de una naturaleza que invita a ser explorada a través de rutas de senderismo, cruceros fluviales por el Duero y actividades como la observación de aves.
Para los aventureros, Fermoselle ofrece además la posibilidad de practicar deportes como el kayak y la escalada, aprovechando los escenarios que los cañones del Duero proporcionan. Ubicado junto a la frontera portuguesa, se encuentra a una hora de la capital provincial.
Benavente
Benavente se presenta como una verdadera encrucijada de caminos históricos en la región. Este lugar no solo destaca por su rica historia, sino también por su estratégica ubicación que ha sido clave a lo largo de los siglos.
La Torre del Caracol, con su peculiar forma espiral, es uno de los monumentos más emblemáticos de Benavente. Esta torre forma parte del Castillo de Benavente, que fue un punto crucial en la defensa y administración de esta zona durante la Edad Media. Además, la iglesia de Santa María del Azogue, con su arquitectura gótica, ofrece un testimonio del pasado glorioso de la ciudad.
Benavente también sirve como un punto estratégico para visitar otros pueblos bonitos de Zamora y explorar la rica cultura de la provincia. Su ubicación permite realizar excursiones a lugares cercanos, y desde Zamora se encuentra a solo 50 minutos.
Galende
Galende, situado a pocos kilómetros del Lago de Sanabria, algo que es famoso en Zamora. Es el punto de partida ideal para explorar uno de los espacios naturales más espectaculares de España y ofrece una mezcla perfecta de tranquilidad y actividades al aire libre.
El Lago de Sanabria es conocido por ser el mayor de la Península Ibérica y el lago glaciar más grande de Europa. Es ideal para el senderismo, natación y paseos en barco, que permiten apreciar la magnífica flora y fauna del parque natural.
Además, Galende mantiene una armoniosa relación con su entorno, convirtiéndose en un ejemplo destacado de turismo sostenible dentro de la provincia de Zamora. Se encuentra a una hora y media por carretera de la capital provincial.
Villafáfila
Villafáfila es ampliamente reconocido por sus impresionantes humedales, que forman parte de la Reserva Natural de las Lagunas de Villafáfila. Este enclave es crucial para la observación de aves, especialmente durante las migraciones, donde especies como la avutarda encuentran un refugio ideal.
Además de su valor ecológico, Villafáfila destaca por su patrimonio histórico. La iglesia de San Pedro, que data del siglo XVI, es un ejemplo notable de la arquitectura religiosa de la región, con elementos que capturan la esencia del estilo gótico tardío mezclado con influencias renacentistas.
La visita a Villafáfila se puede complementar con excursiones a los alrededores, donde los molinos tradicionales y antiguas ermitas salpican el paisaje. Mientras, el Museo de las Alhajas en la Vía de la Plata ofrece una perspectiva sobre la historia de la zona. Se encuentra a 40 minutos de Zamora.
Alcañices
Alcañices, situado cerca de la frontera con Portugal, es otro de los pueblos bonitos de Zamora que merece ser descubierto. Este pueblo es históricamente significativo por el Tratado de Alcañices, firmado en 1297, que definió las fronteras entre España y Portugal.
La arquitectura en Alcañices es un reflejo de su rica historia, con la iglesia de San Pedro, construida en el siglo XII, como uno de sus monumentos más destacados. Esta iglesia es famosa por su retablo barroco y por albergar varias obras de arte sacro.
Para los amantes del turismo activo y natural, Alcañices ofrece rutas de senderismo que atraviesan paisajes idílicos y permiten descubrir la flora y fauna local. Para llegar, deberás conducir 45 minutos desde la capital provincial, por lo que es uno de los pueblos bonitos cerca de Zamora capital.
Tábara
Tábara destaca por su rica historia y su importante patrimonio cultural. Este pueblo es famoso por haber sido un influyente centro de miniaturismo durante la Edad Media, cuyo legado aún se puede apreciar en el Museo de los Beatos de Tábara. Aquí, uno puede sumergirse en el arte de la iluminación de manuscritos, una tradición que ha puesto a Tábara en el mapa cultural de España.
Además de su contribución al arte medieval, Tábara ofrece la oportunidad de explorar la belleza natural que rodea el pueblo. Situado en un entorno privilegiado, este lugar es ideal para aquellos que disfrutan del senderismo y la fotografía de paisajes. Las rutas de senderismo en los alrededores permiten descubrir antiguas ermitas y disfrutar de vistas panorámicas.
La arquitectura tradicional de Tábara también merece una mención especial. La iglesia de Santa María, un edificio que data del siglo XII, es uno de los ejemplos más emblemáticos y alberga importantes obras de arte sacro. Desde Zamora, se encuentra a 40 minutos en coche.
Villalpando
Villalpando, reconocido por su patrimonio arquitectónico y su historia milenaria, es célebre por su muralla medieval, que aún conserva varias de sus puertas originales, ofreciendo una imagen imponente y llena de historia.
En el corazón del pueblo se encuentra la iglesia de Santa María la Antigua, una joya del arte románico que destaca por su torre y su retablo barroco. Los amantes del arte y la historia encontrarán en esta iglesia un lugar lleno de belleza y espiritualidad. Además, Villalpando alberga el Museo de San Antolín, donde se pueden descubrir más sobre la historia local.
Además de su rica historia y cultura, Villalpando es conocido por su hospitalidad y su gastronomía. Aquí se pueden disfrutar de platos típicos zamoranos en los restaurantes locales, donde los sabores tradicionales se mezclan con productos frescos del campo. Se encuentra a 50 minutos de Zamora.
San Martín de Castañeda
San Martín de Castañeda se sitúa en un entorno privilegiado dentro del Parque Natural del Lago de Sanabria. Este pequeño pero fascinante pueblo es famoso por su monasterio y por la rica historia y las leyendas que lo rodean.
El Monasterio de San Martín de Castañeda, que data del siglo XII, es el principal atractivo del pueblo. Este antiguo cenobio cisterciense se alza majestuosamente sobre una colina y es una mezcla de estilos románico y gótico. Además, el centro de interpretación ubicado dentro del monasterio proporciona a los visitantes una comprensión profunda de la geología y ecología del Parque Natural.
Además de su patrimonio arquitectónico, San Martín de Castañeda es el punto de partida ideal para explorar el Lago de Sanabria. Algunas actividades de la zona son el senderismo, kayak y observación de la rica fauna local, incluyendo lobos y águilas reales. El pueblo se sitúa a 1 hora y 45 minutos de Zamora.
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