Un ático de época en Frankfurt que se llena de luz con un jardín en la azotea

Este ático de 400 m2 es el resultado de un ambicioso proyecto de reforma en el centro de la metrópoli alemana
La renovación de una cubierta de época Guillermina fue el detonante para ampliar un loft de dos plantas en un ático de Frankfurt.
Penthouse renovado Holzrausch

La fascinante historia de los jardines en las azoteas se remonta a la antigua Mesopotamia con los míticos Jardines Colgantes de Babilonia, un milagro de la ingeniería botánica. Siglos después, maestros como Le Corbusier rescataron este concepto como un pilar fundamental de la arquitectura moderna para devolver a las ciudades masificadas su conexión natural. 

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Hoy en día, estas terrazas elevadas representan el máximo lujo residencial, ofreciendo un oasis de paz frente al frenético ritmo urbano. Esta voluntad de elevar la naturaleza y la luz sobre el asfalto es precisamente la esencia que define la transformación de un ático en Frankfurt, donde el cielo, la vegetación y el diseño se funden.

En la cocina, los electrodomésticos quedan ocultos tras la madera.
Cocina Holzrausch

Una "corona contemporánea"

El prestigioso estudio de arquitectura Holzrausch, afincado en Múnich, ha sido el artífice de este ambicioso proyecto de reforma en el centro de la metrópoli alemana. Los propietarios, Robert Volhard y su esposa Patricia, residieron en las plantas inferiores del edificio durante 18 años. 

La luz natural inunda la ampliación a través de las aberturas, incluida la fachada acristalada.
Conexión con el jardín de la azotea Holzrausch

Cuando la cubierta original, datada en la época Guillermina, requirió una sustitución urgente, el matrimonio vio la oportunidad de expandir su hogar hacia el cielo. El resultado es una majestuosa ampliación de dos plantas que los arquitectos han definido como una "corona contemporánea", una estructura que dialoga con la base histórica del inmueble, pero que impone una lógica espacial renovada por completo en su cúspide.

Huyendo de las limitaciones clásicas de las buhardillas, como los agobiantes techos inclinados y la excesiva compartimentación, la nueva cubierta se proyectó con paredes verticales. Esto permitió crear una secuencia fluida de espacios diáfanos y llenos de luz. 

La sencilla paleta se basa en materiales que adquirirán pátina con el paso del tiempo.
Acabado mate y desgastado Holzrausch

Tras la intervención, el ático suma una superficie de 400 m2 distribuidos en tres niveles. La planta principal acoge las zonas de salón, comedor y cocina junto a un balcón, mientras que el último piso se ha reservado para un gimnasio doméstico y un despacho. Esta área culmina en la joya de la vivienda, una inmensa terraza diseñada como un verdadero jardín en las alturas con vistas panorámicas de la ciudad.

Estética de lo "excepcionalmente acogedor"

El estudio señala que “el objetivo del proyecto era generar un cambio de atmósfera drástico al coronar el edificio, ofreciendo a los clientes un espacio marcado por la luz, la amplitud y el confort”. Para lograrlo, se trabajó con los propietarios buscando un telón de fondo sereno y artesanal que cediera el protagonismo a su amplia colección privada de arte y mobiliario.

La elección de los acabados buscaba crear una experiencia inmersiva y táctil, definida con el término alemán arschgemütlich, "excepcionalmente acogedor". 

La madera maciza de Kambala y el acero inoxidable cepillado están presentes en todo el espacio.
Madera Kambala Holzrausch

El ático se revistió con paneles continuos de madera de kambala. La paleta se reduce a materiales nobles destinados a adquirir una bella pátina con el paso de los años: madera maciza, terrazo tradicional y acero inoxidable cepillado. Este minimalismo cálido brilla especialmente en la cocina, donde los electrodomésticos se esconden tras frentes de madera para mantener la fluidez visual del espacio.

La circulación vertical de la casa se resuelve a través de dos escaleras muy distintas. Por un lado, la entrada principal se realiza por una íntima escalera enmoquetada en azul profundo; por otro, una escultural escalera de caracol, inspirada en una antigua boutique local, que asciende desde la cocina hacia la planta superior, bañada por la luz de una enorme claraboya. 

A la planta superior se accede a través de una escalera de caracol escultural iluminada por una claraboya.
Escalera de caracol Holzrausch

Las fachadas acristaladas desdibujan la frontera entre el interior y el exterior, permitiendo que las copas de los árboles cercanos y el paisajismo de la azotea actúen como una vibrante pantalla natural en pleno corazón de Frankfurt.

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