El 2050 comienza a ser uno de esos años marcado en rojo en el calendario. ¡Y la efeméride no es banal! En esa fecha se espera que la sociedad haya completado su transición hacia un sistema económico descarbonizado, gracias a la aplicación de criterios de circularidad en todos los ámbitos de la vida, logrando un menor consumo de energía e impacto ambiental.
Un complicado reto a largo plazo, pero alcanzable si el conjunto de los individuos se compromete y trabaja para lograr el cambio.
Y aunque todos los sectores cuentan, es indudable que en este contexto, el de la construcción es uno de los que más puede aportar para lograr un parque edificado con 0 emisiones, a través de la rehabilitación y de una forma de construir nuevos edificios más responsable y respetuosa.
Atendiendo a los datos recogidos en la hoja de ruta del proyecto Building Life para España, los edificios son los causantes del 25,1% de las emisiones, de las cuales el 8,2% están asociadas al consumo de combustible en el sector residencial, comercial e institucional. Asimismo, son los responsables del 30,1% del consumo de la energía final. Por eso, la gran mayoría de las estrategias globales y locales abordan de manera urgente tanto la mejora (rehabilitación) del actual parque edificado, como el aumento de prestaciones en los inmuebles de nueva construcción, señalando como aspecto ineludible la reducción del carbono operativo y del embebido.
En este contexto, la innovación parece clave para lograrlo, pero desde diferentes ámbitos también nos recuerdan la importancia de mirar hacia el pasado, recuperando técnicas y materiales naturales, de probada eficacia y bajo impacto ambiental. Productos como los materiales cerámicos, presentes en nuestros edificios desde los albores de la edificación, ofreciendo protección, durabilidad y confort.
Estos productos –ladrillos cara vista, adoquines, bovedillas, tableros, tejas y ladrillos y bloques para revestir-, han sido fabricados a partir de materias primas naturales, permitiendo su recuperación, e incluso su reciclaje, al finalizar la vida útil del edificio. Y que, gracias al importante esfuerzo realizado por los fabricantes del sector cerámico, han logrado incrementar sus prestaciones térmicas y acústicas, minimizando su impacto ambiental a lo largo de su ciclo de vida.
En la actualidad, encontramos soluciones cerámicas en todo tipo de inmuebles (ya sea obra nueva o rehabilitación), siendo estos materiales aptos para la construcción de edificios certificados con BREEAM, VERDE o LEED, o proyectados siguiendo el estándar Passivhaus.
Desde AGACER, la Asociación Gallega de Ceramistas, en colaboración con Hispalyt, Asociación Española de Fabricantes de Ladrillos y Tejas de Arcilla Cocida, ponen en valor la sostenibilidad de los materiales cerámicos a través de la campaña “Cerámica es Sostenibilidad”.
Creen firmemente en los materiales cerámicos para lograr la descarbonización del parque edificado, gracias a dos aspectos clave: la reducción de la demanda de energía, por su indudable capacidad como aislante térmico y su aportación a la mejora de las condiciones del edificio. Y su bajo impacto ambiental, al ser soluciones fabricadas con materiales de origen natural, con una durabilidad realmente extraordinaria (más de 100 años) y capaces de recuperarse y volverse a emplear (circularidad).
También destaca su papel a la hora de lograr la transformación y adaptación del parque edificado al cambio climático. Estos materiales nos permiten construir o rehabilitar inmuebles dotándolos de un mayor grado de confort térmico, aportando resistencia ante los elementos como el sol o la lluvia, y favoreciendo la adopción de sistemas constructivos (cubiertas microventiladas, tejas solares fotovoltaicas, fachadas de ladrillo cara vista para EECN, etc.) que reducen el impacto del edificio en su entorno, propiciando su adaptación a los cambios extremos del clima.
Sin lugar a dudas, las soluciones constructivas con materiales cerámicos todavía tienen mucho que decir y que aportar para lograr el ambicioso objetivo del año 2050: la descarbonización de la economía.
“Cerámica es Sostenibilidad”
La Asociación Gallega de Ceramistas (AGACER) desarrolla la campaña “Cerámica es Sostenibilidad” con la colaboración de la Vicepresidencia Primeira e Consellería de Economía, Industria e Innovación de la Xunta de Galicia, cuyo objetivo es dar a conocer las razones por las que los materiales cerámicos de construcción son social, económica y medioambientalmente sostenibles.
Para más información visita: https://www.hispalyt.es/es/sostenibilidad/presentacion
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