Información sobre vivienda y economía

Milán apuesta fuerte por la vivienda asequible: los aciertos y errores de sus políticas sociales

Autor: Redacción

Archille Rossi, el director de políticas públicas de alquiler del Ayuntamiento de Milán ha aprovechado su ponencia en inmonext 2018, la jornada de reflexión inmobiliaria de referencia, para pedir al sector privado que colabore con la Administración con el fin de conseguir que en el mercado haya más y mejores casas a precios asequibles. Rossi ha explicado qué tipo de medidas están llevando a cabo y cuáles son sus resultados.

Para entender la realidad que vive la ciudad italiana, Rossi ha aportado algunos datos: Milán tiene 1,38 millones de habitantes, aunque prácticamente todos los dias se duplica su población por los ciudadanos que se desplazan hasta la urbe por motivos de trabajo. Además, se ha convertido en una ciudad muy turística y tiene una de las áreas metropolitanas más numerosas de Europa: unos 8 millones de habitantes, sumando Lombardía.

Desde el Ayuntamiento recuerdan que la región representa un 17% de la población del país, pero que su peso en el PIB italiano se eleva hasta el 22%, siendo el gran motor económico nacional y la segunda ciudad más importante de Italia.

Con estas cifras sobre la mesa, Milán dispone de unas 643.000 viviendas, según las estadísticas oficiales, de las que 68.000 son de propiedad pública, lo que representa el 10,6% del total, en las que viven unas 180.000 personas.

Desde el gobierno municipal reconocen que Milán siempre ha sido una ciudad que ha apostado mucho por la vivienda social: las primeras casas asequibles se empezaron a construir hace un siglo, mientras que las últimas que han entrado a engordar el parque de vivienda pública se han terminado hace unos años.

Esta firme apuesta por acercar la vivienda a los colectivos más desfavorecidos, sin embargo, también tiene un lado negativo: exige una gran inversión para mantener el parque en buenas condiciones.

"No tenemos situaciones de degradación severa, pero hay una enorme necesidad de intervención. Muchas de las casas están viejas, no están adecuadas... El 15,5% están vacias porque se necesitan un lavado de cara e inversión para volver a ponerlas otra vez en el mercado, mientras que miles de personas están en la lista de espera para poder acceder a una de estas viviendas", sostiene Rossi.

Además, recuerda que muchos de los inquilinos tienen un nivel económico muy bajo, que tienen más de 1.000 casas ocupadas y que la tasa de morosidad ha llegado a superar el 40%.

¿Y cuáles son las perspectivas del Ayuntamiento? Rossi asegura que el sector público necesita al privado para poder mantener el parque de viviendas y seguir danto una solución habitacional a los colectivos más desfavorecidos. 

Para dotar de atractivo a esta colaboración público-privada, se llevó a cabo un cambio normativo em 2016, para modificar algunas de las condiciones para acceder a una vivienda social. Si hasta ese momento el criterio era no disponer de recursos, a partir de entonces solo el 20% de las viviendas disponibles se ofrecen a los más desfavorecidos, mientras que el 80% restante está destinado a inquilinos que puedan pagar una renta, aunque ésta sea baja. Esta es una de las medidas que han propuesto para reducir la morosidad y sus primeros resultados sitúan a la morosidad en el 6%.

Además, la región está incentivando a los propietarios para que pongan sus viviendas en el mercado del alquiler con medidas como desgravaciones fiscales, ayudas a la rehabilitación y seguros que les cubren en caso de desahucios.

"Esperamos que estas medidas, que consideramos positivas, tengan una buena aceptación para conseguir que el sector privado ayude al público", ha concluido.