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La primera suite navegable del mundo diseñada como una casa modular es española

Los hoteles de lujo del futuro van a tener que mojarse mucho para destacar. El estudio de arquitectura valenciano Mano de Santo, Guardian Glass y KMZero Open Innovation Hub, han unido fuerzas para crear un alojamiento único a nivel mundial: Punta de Mar, una suite flotante con motor ubicada en el puerto de Denia.

“La idea es que estos módulos vayan destinados a hoteles que quieran ampliar su oferta. Ellos tienen sus habitaciones, pero con estos alojamientos también pueden ofrecen una experiencia más inmersiva con una suite flotante en un lago, mar o río”, explica Marta Ibáñez, Ceo de Punta de Mar a idealista/news, aunque no descarta que particulares puedan adquirir uno de sus productos en el futuro, siempre y cuando tengan su disposición un lugar en el que utilizarlo. Es decir, Punta de Mar es como una habitación extra sobre el agua.

El alojamiento está pensado para dos personas y cuenta con una superficie total de 74 m2, divida en dos plantas. La primera de ellas, de 40 m2 de superficie, tiene un camarote con baño y una terraza privada para disfrutar de unas vistas sin igual. Por su parte, la segunda planta es una cubierta Chill-Out de 34 m2. No tiene cocina, ya que la idea es que el hotel te suministre la comida y se encargue de dar todo el servicio. El módulo está considerado una embarcación de tipo D que puede navegar en aguas tranquilas y tiene dos motores.

“Punta de Mar es una embarcación tipo catamarán, ya que dos cascos proporcionan una estabilidad mayor al alojamiento”, comenta Francesc de Paula García, uno de los arquitectos de Mano de Santo. “La estructura es de aluminio y proporciona una segunda piel a modo de jaula a la estructura interior, que es toda de vidrio. Otro de los materiales que hemos querido destarar es la madera, para evocar ese espacio náutico y una estética propia de un medio natural cercano al agua”, añade.

La sostenibilidad, lo más importante

Uno de los aspectos a los que más importancia han dado los responsables del proyecto ha sido a la sostenibilidad y a que no genere un impacto negativo en el medioambiente. Todo el módulo está construido con productos que minimizan el impacto de su construcción y que pueden ser reciclados.

“La sostenibilidad se alcanza por varios motivos. Los sistemas constructivos y materiales que hemos empleado hacen que los consumos energéticos sean muy bajos, así que ya partimos de un punto favorable. En la misma línea, hemos buscado que todos los materiales que conforman la embarcación sean reciclables. De esta manera volvemos a crear un circulo de acción en el que no buscamos generar residuos. Por último, es una instalación inmediata, por lo que podemos ubicarlo y reubicarlo sin generar ningún tipo de huella en el entorno”, explica Francesc de Paula.

“Uno de los grandes puntos fuertes con los que hemos contado ha sido el vidrio de Guardian Glass, que, aparte de ofrecer unas vistas espectaculares, posee un aislamiento y calidad excepcional”, añade.

Punta de Mar está construido con un triple acristalamiento Guardian Select que aporta ahorro energético, seguridad y aislamiento acústico insuperables. “Estos vidrios son productos de altas prestaciones y de muy alta neutralidad, que permiten que el alojamiento se mimetice con el agua, a la vez que protege a los huéspedes de la radiación solar, algo muy importante ya que se encuentra en medio del mar. Además, el triple acristalamiento aísla a la perfección, por lo que se ahorra energía”, explica Eva Muñoz, responsable de marketing para España de Guardian Glass.

Domótica en medio del mar

Otra cuestión remarcable que maximiza tanto el confort como la eficiencia es que el alojamiento cuenta con instalaciones domóticas que se controlan a través de una app. El huésped tiene acceso a todas las funciones a través de una aplicación, es decir, si se va fuera del alojamiento puede controlarlo por remoto y, por ejemplo, mantener la temperatura estable. Además, el alojamiento está conectado con el punto de recepción del hotel. De esta forma, el punto remoto puede detectar una avería y subsanarla sin tener que molestar al usuario.

“El punto alejado puede dar servicio a la cabina y controlar los consumos dependiendo del uso que se esté haciendo y así provocar que estos se reduzcan. Da igual la distancia que los separe. Partimos de que Punta de Mar no es un proyecto convencional, es un reto que pretende unir arquitectura con náutica y en esa unión hemos tenido que buscar el equilibrio”, expone el arquitecto.

De 20 a 30 unidades en 2019

La ‘start-‘up’ tiene previsto cerrar 2019 con la entrega de 20-30 unidades. “Actualmente estamos negociando la venta de 10 unidades a un hotel de Santo Domingo y que estén funcionando en su marina este mismo año. También estamos hablando con un hotel de siete estrellas de Europa que están interesados en varios módulos”, comenta la CEO de Punta de Mar.

Los alojamientos se comercializarán por un precio de entre 170.000 y 200.000 euros, aunque puede variar, ya que son personalizables. “El prototipo ha costado 250.000, pero era un territorio inexplorado. En cuanto comience la producción en cadena, el precio se abaratará”, explica Ibáñez.