La crisis climática es una realidad que en algunas regiones está generando fenómenos meteorológicos extremos cada vez más frecuentes, desde olas de calor, sequías, fuertes vientos e incendios, hasta episodios de lluvias torrenciales y tormentas. Cada verano, por ejemplo, los incendios forestales devastan miles y miles de hectáreas en todo el mundo. Así, en España han ido aumentando en frecuencia, tamaño e intensidad, causando pérdidas y daños diversos y destruyendo a menudo el sueño de toda una vida, ya sea un negocio o el bien más valioso de muchas familias: su casa.