La inmobiliaria Barnes International asegura que tener unas buenas vistas es un factor que marca la diferencia en el sector residencial de alto standing y que de ellas depende hasta el 50% del valor de una vivienda de lujo. En Barcelona, una casa con vistas al mar puede llegar a valer el doble que otra similar que carezca de ellas. También son importantes la ubicación, el tamaño, la distribución y los gastos de mantenimiento.