Para 2030, la UE persigue que los edificios residenciales reduzcan el uso de energía primaria al menos un 16% de media. Cinco años después, en 2035, dicha reducción deberá alcanzar entre un 20% y un 22%. Según los datos del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía, el 84% de los edificios y hogares del parque de viviendas en España es ineficiente (calificación E, F o G). En paralelo, el ritmo de construcción en España no cubre las necesidades de vivienda que tiene el país. De hecho, el BdE ya alerta de una gran brecha entre oferta y demanda de vivienda. La rehabilitación se convierte en primordial ante esta situación.