El primer ministro portugués António Costa pondrá fin a la concesión de visados oro a extranjeros, después de haber amenazado en noviembre y a pesar de las peticiones del sector inmobiliario de que sólo se hicieran ajustes en el programa. El primer ministro ha anunciado que este régimen de permisos de residencia para extranjeros (ARI) dejará de estar en vigor, según sus palabras, con el "objetivo de acabar con la especulación inmobiliaria". El líder del Gobierno socialista, con mayoría absoluta, ha aclarado en una rueda de prensa en el Palacio Nacional de Ajuda, en Lisboa, que lo que está en juego es el fin de la "concesión de nuevos visados oro".