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España perderá 500.000 habitantes en 15 años, pero ganará un millón de pequeños hogares

Autor: Redacción

Las previsiones del Instituto Nacional de Estadística (INE) ponen sobre la mesa el drama demográfico que va a vivir España en las próximas décadas.

El organismo asegura que a partir del año que viene nuestro país va a perder población de forma ininterrumpida durante medio siglo. De cumplirse su pronóstico, en 2066 habrá 41,06 millones de habitantes, frente a los 46,4 actuales. Dicho de otro modo, en 50 años vamos a perder 5 millones de habitantes, de los que medio millón será hasta 2031.

“La reducción de la población residente se debería, principalmente, al progresivo aumento de las defunciones y a la disminución de los nacimientos, fenómeno que sería especialmente acusado a partir de 2040. Se produciría un saldo negativo en todos los años de la proyección, lo que supondría una disminución total de casi ocho millones y medio de personas  que no se vería compensado con el saldo migratorio, que sería positivo en el mismo periodo con algo más de tres millones de migraciones netas”, asegura el organismo.

Como se aprecia en el siguiente gráfico, la población estuvo creciendo hasta 2011. Año en el que se produjo el primer punto de inflexión de este siglo.

Sin embargo, no todas las autonomías van a sufrir una pérdida poblacional: parte de Levante, los dos archipiélagos, las ciudades autónomas y Madrid van a registrar un crecimiento de ciudadanos, de acuerdo con los pronósticos del INE, gracias a que el número de nacimientos superará al de  las muertes. En este caso la previsión se centra en los próximos 15 años, periodo en el que el conjunto de España sufrirá un descenso de medio millón de personas.

Si miramos el ranking por regiones, la Comunidad de Madrid vivirá el mayor incremento absoluto de población. Se espera que de aquí a 2031 gane algo más de 331.400 personas, casi el triple que Canarias, segunda del ranking (120.300). Les siguen Baleares (87.700), Murcia (19.600), Cataluña (16.200), Melilla (14.400) y Ceuta (4.300).  En el extremo opuesto de la tabla se encuentran Galicia y Castilla y León, que perderán cerca de medio millón de habitantes en los tres próximos lustros.

En lo que se refiere al envejecimiento de la población, el organismo confirma los peores pronósticos: dentro de 50 años, casi el 35% de los españoles tendrá 65 años o más, un porcentaje que prácticamente duplica al actual (18,7%). La previsión para 2031 es que supere el 25%, lo que significa que uno de cada cuatro personas que vivirá en nuestro país estará jubilado, haciendo cada vez más evidente que habrá que tomar medidas para garantizar el sistema de las pensiones.

Sube el número de pequeños hogares

Las autonomías que registrarán un crecimiento poblacional serán, precisamente, las que lideren la creación de hogares. Según el INE, el número de hogares aumentará en casi un millón hasta 2031 (un 4,6%), hasta situarse en 19,28 millones frente a los 18,37 actuales.

Este incremento, no obstante, va ligado al alza de hogares de tamaño reducido, que coincide con una disminución de la población que vive en viviendas familiares. Tanto es así que dentro de 15 años el 60,6% de los hogares tendrá estará formado por un máximo de dos personas, un porcentaje que actualmente se sitúa en el 55,6%, mientras que los que cuentan con al menos cuatro personas ni siquiera supondrán el 20%.

“Entre 2016 y 2031 los hogares más pequeños (de una o dos personas) seguirían creciendo, mientras que los de mayor tamaño se reducirían, en particular los de cinco o más personas, manteniendo así la tendencia de los últimos años”, insiste el organismo de estadísticas.

Según sus cálculos, dentro de 15 años habrá 5,5 millones de hogares unipersonales, 6,19 millones de hogares formados por dos personas, 6,7 millones con entre 3 y 4 personas y menos de 790.000 con al menos cinco miembros.

Como sucedía en materia demográfica, regiones como Canarias, Madrid, Murcia y las ciudades autónomas serán las que registren los crecimientos de hogares más destacados. La diferencia es que en esta ocasión solo hay cuatro autonomías que verán reducido su número actual de familias: Asturias, Castilla y León, Cantabria y País Vasco.  Así lo representa el INE: