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Caixabank: la economía española se juega 9.000 millones por la incertidumbre política mundial

España va a seguir estando este año a la cabeza de la eurozona en crecimiento económico. Ningún organismo nacional o extranjero pone en duda que la actividad en nuestro país ha entrado en un ciclo alcista que, de momento, no tiene síntomas de acabar.

Sin embargo, el consenso de expertos tiene claro que en 2017 el PIB no avanzará tanto como en los años anteriores como consecuencia de todas las incertidumbres internacionales. Unos focos de estabilidad que nada tienen que ver con la economía, sino más bien con la política mundial.

Según las previsiones que presentó Caixabank Research en unas jornadas organizadas por el banco y Asprima, la economía española crecerá este año un 2,6%, seis décimas menos que durante los dos ejercicios anteriores, pero mucho más que la media de la eurozona y las principales potencias. En el caso de Alemania, la previsión apunta a un alza del 1,5%, igual que el promedio de los países de la moneda común, mientras que en el caso de Francia e Italia el crecimiento será más moderado (+1,1% y +0,8%, respectivamente).

Fuente: Caixabank
Fuente: Caixabank

Para el servicio de estudios de la entidad financiera, la recuperación en la eurozona avanza sin pausa, aunque a lo largo de los próximos meses deberá enfrentarse a muchos riesgos bajistas.

La economía está en buena forma, pero la política puede enturbiar el escenario. Tenemos muchos focos de incertidumbre, como la orientación que tome la Administración Trump en EEUU, cómo sea el proceso de salida de Reino Unido de la Unión Europea y los resultados de los numerosos procesos electorales en Europa”, reconoce Judit Montoriol, economista senior de Caixabank Research.

El banco recuerda que en marzo Holanda celebrará elecciones al parlamento y, previsiblemente, Reino Unido activará el Brexit para que la desconexión se produzca en los próximos dos años. Entre abril y mayo Francia celebrará la primera y segunda vuelta para las elecciones presidencias, mientras que las dos votaciones para renovar el parlamento será en junio. En septiembre será el turno de Alemania, que también convocará elecciones parlamentarias.

“Al igual que con EEUU y Reino Unido, lo que preocupa en Europa son las numerosas citas políticas y, sobre todo, preocupa hasta qué punto los partidos populistas pueden cambiar la agenda comunitaria”, señala la economista. Un buen ejemplo de ello lo está protagonizando Francia, y es que las primas de riesgo de los países europeos están subiendo con fuerza al conocer que las encuestas sitúan a la ultraderechista Marie Le Pen como favorita en las elecciones presidenciales. El riesgo país galo está en máximos de cinco años.

¿Y qué pueden suponer todos estos focos de inestabilidad para España? La respuesta está en que su evolución influirá directamente en algunos de los factores temporales que han impulsado el PIB durante los últimos ejercicios, como por ejemplo el petróleo barato, unos tipos de interés en mínimos históricos y un cruce favorable del euro frente a las divisas extranjeras.

La apuesta del mercado es que todos esos indicadores perderán parte de su efecto tractor, aunque si se comportan mejor de lo previsto el PIB podría crecer ocho décimas más de lo esperado. Teniendo en cuenta el PIB nominal de España, ese hipotético escenario supondría un crecimiento adicional de unos 9.000 millones de euros.

Fuente: Caixabank
Fuente: Caixabank

Como se observa en los gráficos del banco catalán, buena parte del crecimiento económico de los últimos años ha sido por méritos propios (mejora de la competitividad, las exportaciones, la confianza de los inversores y el crédito), mientras que el resto ha procedido de los llamados vientos de cola. Para este año, y teniendo en cuenta que España se tendrá que gastar más dinero en comprar barriles de petróleo y en captar financiación en los mercados, todo apunta a que el PIB perderá fuelle y que su crecimiento se quedará alrededor del 2,6% en un escenario base.

En el peor de los escenarios que contempla Caixabank Research, el crecimiento quedaría reducido al 2,3%, mientras que en el mejor de los casos podría ampliarse hasta el 3,4%, lo que elevaría el PIB nominal hasta 1,147 billones de euros, frente a los 1,138 billones en los que se quedaría de cumplirse el escenario base.