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Santander compra Popular por un euro obligado por Europa y anuncia una ‘mega ampliación’ de capital

Gtres
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El ocaso de Popular ha tocado fin. Esta mañana, Banco Santander ha comunicado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que ha adquirido el 100% del capital social de la entidad presidida por Emilio Saracho… por mandato europeo.

Y es que la operación se ha producido tras la subasta llevada a cabo por el Fondo Único de Resolución (FUR) y el FROB en la que el banco liderado por Ana Botín fue seleccionado como entidad adjudicataria. El propio Banco Central Europeo (BCE), el máximo supervisor financiero en la eurozona, ha reconocido que la decisión ha sido fruto del deterioro de la liquidez de Popular en los últimos días. Una situación que, en el futuro, podría impedir a la entidad hacer frente al pago de sus deudas y otros pasivos en el momento de vencimiento. Dicho con otras palabras: Popular era inviable.

No podemos olvidar que en apenas una semana el valor de mercado de Popular se ha reducido a la mitad, hasta quedarse alrededor de 1.330 millones de euros. Así, se ha convertido en el miembro más pequeño del Ibex 35.

Según rezan los comunicados oficiales, la compra se ha cerrado a un precio simbólico de un euro, aunque Santander ha confirmado que prepara una ampliación de capital por valor de unos 7.000 millones de euros para reforzar el balance de Popular. En esta ampliación, que podría llevarse a cabo en julio si la CNMV da el visto bueno, los actuales accionistas de Santander tendrán derecho de suscripción preferente.

Los accionistas de Popular pierden su inversión

El Frob ha enviado un extenso informe explicando las razones que justifican la compra de Popular por parte de Santander.

En ella, el organismo insiste en que el BCE ha calificado de inviable la entidad, mientras que la Junta Única de Resolución (JUR) ha acordado declarar la resolución de la entidad ante sus graves dificultades y el hecho de que no existan perspectivas razonables de que otras medidas alternativas del sector privado puedan impedir su inviabilidad en un plazo de tiempo razonable. Además, considera que la medida es necesaria para el interés público. 

En el marco del proceso, Popular ha sido valorado por un experto independiente, que ha determinado que en el escenario central el banco vale 2.000 millones de euros negativos y 8.200 millones de euros negativos en el caso del escenario más adverso. 

Y la consecuencia para los accionistas de la entidad es la peor posible: los más de 305.000 accionistas van a perder toda su inversión para evitar costes para el contribuyente. También perderán todo su dinero los que tengan deuda subordinada y obligaciones convertibles (CoCos). Su sacrificio evitará las ayudas con dinero público y reducirá el capital social del banco a cero euros.

"Los titulares de las acciones de Banco Popular, los titulares de instrumentos de capital adicional de nivel 1 y los titulares de instrumentos de capital de nivel 2 deberán asumir las pérdidas generadas en la entidad puestas de manifiesto tanto en la valoración económica negativa de la misma como en el precio ofrecido en el marco de la implementación del instrumento de venta de la entidad, mediante un proceso competitivo transparente, y no discriminatorio", alerta textualmente el Frob. 

El organismo también pone de manifiesto "la existencia de unas pérdidas que es necesario absorber, perdiendo en primer lugar los accionistas su participación en el capital social hasta el límite de su capacidad, y quedando sus aportaciones como reservas voluntarias indisponibles que se aplicarán en el futuro a la absorción de los resultados negativos estimados, y reconocidos por la valoración. Asimismo, la oferta presentada en el proceso, que constituye el instrumento más adecuado para asegurar la adecuada resolución ordenada de la entidad, exige la necesidad de proceder a amortizar y convertir los distintos instrumentos de capital". 

Qué benefcio sacará Santander de la operación

La compra, que no conlleva dinero público, convertirá a Santander en el banco más importante de España en cuota de mercado de créditos y depósitos, y un total de 17 millones de clientes. En concreto, tendrá una cuota de mercado en crédito del 20% y una cuota del 25% en pymes, un segmento clave para el crecimiento de la economía española.

Según las previsiones iniciales de Santander, la operación generará un retorno sobre la inversión del 13-14% en 2020 y un crecimiento del beneficio por acción en 2019. La entidad resultante aumentará su rentabilidad y generará sinergias de costes cercanas a los 500 millones de euros anuales a partir de 2020, con ratios de eficiencia entre los mejores del sector en España y Portugal, y un mayor potencial de crecimiento de ingresos.

"Pese a la cierta presión a la baja por la ampliación de capital (8% de la capitalización bursátil), la lógica estratégica de la operación permitirá a Santander recuperar el liderazgo en banca comercial en España, especialmente en pymes. Si a eso sumanos las elevadas sinergias previstas y la eliminación de incertidumbre sobre el nivel de cobertura sobre los activos improductivos nos hacen ver que se trata una buena operación en el medio plazo", explica Renta 4.

Para Santiago Carbó, director de Estudios Financieros de Funcas, "es una operación contundente y limpia. Aplicar pérdidas a accionistas y bonistas, segregar activos y proteger a depositantes para relanzar el valor de franquicia del negocio rentable. Es bueno para el sector, además, porque deja un cierto poso de misión completada, de que la transparencia ya ha alcanzado a todo el sector en España con niveles de detalle inéditos en Europa".

En estas primeras horas, sin embargo, el mercado está castigando a Santander. A mediodía, las acciones del banco cotizan con caídas del 2,5%, lo que le convierte en el peor valor del Ibex 35 y sitúa el precio de sus títulos alrededor de 5,6 euros. También lidera los descensos en el Eurostoxx 50, el indicador que engloba las 50 empresas europeas más importantes.

Previsiones millonarias para cubrir el ladrillo

Para situar el nivel de provisiones y de capital de Popular en línea con el resto del grupo, Santander hará 7.900 millones de euros de provisiones adicionales para activos improductivos, incluidos 7.200 millones de euros para activos inmobiliarios.

"Eso llevará el nivel de cobertura del riesgo vinculado a la actividad inmobiliaria del 45% al 69%, significativamente por encima de la media del sector que es del 52%. El grupo espera reducir los activos inmobiliarios de Banco Popular significativamente, como ha hecho en Banco Santander en los últimos años", explica la entidad, que también confiesa que el actual equipo directivo de Santander España, liderado por su consejero delegado, Rami Aboukhair, gestionará la entidad resultante de la integración.