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Las reformas que debe hacer España en los próximos años para acceder al fondo europeo contra el covid-19

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Autor: Redacción

España ha sido uno de los países más beneficiados del acuerdo histórico que han alcanzado los líderes europeos para hacer frente a la crisis del coronavirus.

El pasado martes, de madrugada y tras cuatro días de intensas negociaciones, los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea dieron luz verde a la puesta en marcha de un fondo de 750.000 millones de euros destinado a minimizar el impacto del covid-19, bautizado como ‘fondo de reconstrucción’, y que incluye tanto préstamos como ayudas directas. Por primera vez, se financiará a través de emisiones de deuda conjuntas y está sujeto a la puesta en marcha de reformas.

España se llevará 140.000 millones de euros del montante total, de los que 72.500 millones de euros serán ayudas directas y el resto, préstamos a devolver. Pero para conseguir esos recursos, el Gobierno debe realizar un plan de reformas e inversión en los próximos años y contar con el visto bueno de los socios comunitarios.

Para hacerse una idea de las medidas que vienen basta repasar las recomendaciones que realiza cada año la Comisión Europea a cada país, y que en el caso doméstico se centran en la reducción de los desequilibrios que arrastran las cuentas públicas, luchar contra la temporalidad laboral, reforzar las pensiones y el sistema sanitario, impulsar la inversión en I+D+i y avanzar en los objetivos de eficiencia energética.

"Estas recomendaciones abordan las grandes debilidades o deficiencias en los Estados miembros que deben mejorarse, las reformas que deben hacerse. Siempre han sido muy interesantes, pero no siempre han tenido los efectos necesarios en los Estados miembros porque estaba en sus manos decidir si las aplicaban o no. Ahora, este instrumento cobra fuerza”, explicó tras la cumbre Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea.

Repasamos las reformas en las que, sí o sí, debe avanzar España para poder acceder a las multimillonarias ayudas europeas:

1. Ajustar las cuentas públicas a medio plazo

Bruselas ha suspendido temporalmente la exigencia de que los países tengan un déficit público inferior al 3% de su PIB y una deuda pública que no alcance el 60%. A corto plazo, Europa apoya ‘tirar’ de gasto público para frenar los efectos de la crisis del covid-19 y podrían producirse subidas de impuestos, aunque pide a los socios un plan de ajuste presupuestario de cara al futuro. 

Así, cuando la situación económica lo permita, España deberá "aplicar políticas presupuestarias destinadas a lograr una posición fiscal prudente a medio plazo y garantizar la sostenibilidad de la deuda, al mismo tiempo que se fomenta la inversión". Recordemos que somos uno de los países con mayor déficit y deuda. Este año, el déficit se podría disparar hasta el 10% y la deuda, por encima del 110%.

2. Frenar la temporalidad laboral

España es el segundo país de la UE con la tasa de paro más alta (solo Grecia nos supera) y uno de los que registra una mayor tasa de temporalidad. Según Bruselas, los contratos de corta duración generan desigualdad y restan potencial económico al país, por lo que es necesario tomar medidas en este sentido. Entre sus propuestas está simplificar los incentivos a la contratación, impulsar la conversión de contratos temporales a fijos y mejorar el funcionamiento de los servicios públicos de empleo. Además, defiende los efectos que han tenido las últimas reformas laborales y pide reforzar sus logros.

3. Reforzar la sanidad

La crisis del coronavirus ha puesto sobre la mesa algunas vulnerabilidades del sistema sanitario doméstico. Según la Comisión, hay problemas estructurales vinculados a la falta de inversión en infraestructuras o a las carencias en las condiciones de trabajo de los sanitarios. Además, considera necesario reforzar la atención primaria y la sanidad digital.

En este sentido, Bruselas insiste en que “a medio plazo, es importante garantizar que la probable reducción de recursos presupuestarios debida a la crisis económica no afecte a la cobertura sanitaria de la población y provoque desigualdades en el acceso".

4. Reforzar las pensiones

En materia de pensiones, la Comisión Europa recomienda tomar medidas para evitar el colapso del sistema público de las pensiones y garantizar que sea viable a largo plazo. Por ejemplo, apuesta por medidas compensatorias que permitan asumir el gasto de vincular las pensiones a la inflación y aplazar la puesta en marcha del llamado factor de sostenibilidad.

5. Mejorar la eficiencia de las ayudas sociales

"El difícil contexto económico y social resultante de la pandemia exige una solidaridad intergeneracional en favor de las generaciones más jóvenes", asegura Bruselas, que reclama "mejorar la cobertura y la suficiencia de los sistemas de renta mínima y ayuda a las familias".

En este sentido, hay que recordar que España es el país europeo con el nivel más bajo de ayudas por hijos, que las prestaciones por desesmpleo están repartidas entre diferentes planes y que muchas ayudas llegan a pocos potenciales beneficiarios.

6. Impulsar la lucha contra el cambio climático

Bruselas recomienda aumentar el ahorro energético y avanzar en el objetivo de luchar contra el cambio climático. Para ello, considera necesario invertir en infraestructuras que mejoren la gestión del agua y reducir el consumo energético de los edificios. "La reducción del consumo energético en los edificios y el desarrollo de redes energéticas inteligentes y del almacenamiento de la energía eléctrica procedente de fuentes renovables contribuirían a gestionar mejor la demanda. Deben realizarse mayores esfuerzos por promover el transporte sostenible y la economía circular", recalca la Comisión.

7. Reforzar la educación

La obligada apuesta por la educación online derivada del coronavirus es otro de los frentes abiertos para España. Según la Comisión, el Gobierno debe mejorar el acceso al aprendizaje digital para que llegue también a las zonas rurales y a las familias más vulnerables. De cara al futuro, pide un consenso para reducir la tasa de abandono escolar, impulsar los estudios de ciencias y tecnologías digitales, mejorar la formación profesional y adecuar la oferta formativa a las necesidades de las empresas. 

8. Aumentar la inversión en I+D+i y reducir burocracia

España es uno de los países europeos que registra las peores cifras de inversión en I+D+i,  tanto pública como privada. Además, Bruselas critica que muchas regiones españolas tienen unas cifras muy bajas de empleo en sectores de alta tecnología.

Por otro lado, la Comisión pide unidad de mercado y evitar las brechas que existen entre las diferentes CCAA. En su opinión, las múltiples normativas regionales restan productividad a España y pide al Gobierno que fomente la movilidad de los trabajadores, así como una mayor coordinación entre las diferentes Administraciones para impulsar la recuperación.