Información sobre vivienda y economía

Renta 2020: las deducciones que permiten ahorrar a los autónomos en la declaración y pasan inadvertidas

Repasamos las claves de la reducción por inicio de una actividad económica y por ingresos irregulares

Gtres
Gtres
Autor: Redacción

La Campaña de la Renta 2020 llega a su fin. El próximo 30 de junio es la fecha límite para presentar la declaración, aunque aquellos contribuyentes que deban pagar a Hacienda y quieran domiciliar el pago, tienen hasta el 25 de junio para rendir cuentas con el fisco.

Y a pocos días de que termine la Renta 2020, toca repasar dos deducciones que pueden aplicarse los autónomos y los emprendedores que permiten reducir entre un 20% y un 30% el rendimiento neto declarado y que, sin embargo, suelen pasar inadvertidas. Se trata de la reducción por inicio de una actividad económica y la reducción por ingresos irregulares. Explicamos en qué consiste cada una de ellas, qué condiciones hay que cumplir para poder aplicarlas y en qué casillas de la renta se encuentran:

Reducción por inicio de actividad en la Renta 2020

En líneas generales, la reducción por inicio de actividad se puede aplicar siempre que el trabajador por cuenta propia haya iniciado su actividad durante 2020 y que tributen por estimación directa.

Según explica la Agencia Tributaria, “los contribuyentes que inicien el ejercicio de una actividad económica y determinen el rendimiento neto de la misma con arreglo al método de estimación directa, podrán reducir en un 20% el rendimiento neto positivo declarado con arreglo a dicho método, minorado en su caso por las reducciones por rendimientos con periodo de generación superior a dos años, para rendimientos netos notoriamente irregulares y para determinada actividades realizadas para un único cliente, en el primer período impositivo en que el mismo sea positivo y en el período impositivo siguiente”.

Y añade que “se entenderá que se inicia una actividad económica cuando no se hubiera ejercido actividad económica alguna en el año anterior a la fecha de inicio de la misma, sin tener en consideración aquellas actividades en cuyo ejercicio se hubiera cesado sin haber llegado a obtener rendimientos netos positivos desde su inicio. Cuando con posterioridad al inicio de la actividad a que se refiere el párrafo primero anterior se inicie una nueva actividad sin haber cesado en el ejercicio de la primera, la reducción prevista en este apartado se aplicará sobre los rendimientos netos obtenidos en el primer período impositivo en que los mismos sean positivos y en el período impositivo siguiente, a contar desde el inicio de la primera actividad”.

Entre los requisitos que establece Hacienda para poder aplicarse esta bonificación se encuentra, por un lado, que la cuantía de los rendimientos netos sobre la que se aplicará la citada reducción no podrá superar el importe de 100.000 euros anuales.

Además, detalla que “no resultará de aplicación la reducción prevista en este apartado en el período impositivo en el que más del 50% de los ingresos del mismo procedan de una persona o entidad de la que el contribuyente hubiera obtenido rendimientos del trabajo en el año anterior a la fecha de inicio de la actividad”. Esta reducción se encuentra en la casilla 234.

Reducción por rendimientos irregulares en la Renta 2020

En este caso, la reducción a aplicar es del 30% a los rendimientos "que tengan un período de generación superior a dos años y por los que no se haya aplicado esta reducción en el plazo de los cinco períodos impositivos anteriores, así como aquéllos calificados reglamentariamente como obtenidos de forma notoriamente irregular en el tiempo cuando, en ambos casos, se imputen en un único período impositivo", explica la Agencia Tributaria.

Y también especifica que la cuantía del rendimiento íntegro sobre la que se aplicará la reducción no podrá superar el importe de 300.000 euros anuales.

Según el Colegio de Economistas, podría tratarse de unos ingresos generados durante más de dos años pero que se reciben de golpe, o bien, unos ingresos extraordinarios. La Ley del IRPF, por su parte, incluye entre los ingresos notoriamente irregulares las subvenciones de capital para la adquisición de elementos del inmovilizado no amortizables, o las indemnizaciones y ayudas por cese de actividades económicas.

No obstante, hay que tener en cuenta que, según el Tribunal Supremo, es necesario que cada sector o profesión se trate de manera individual. Dicho de otro modo, el Alto Tribunal afirma que no existe una regla genérica para comprobar que un autónomo tenga derecho o no a aplicarse la reducción por ingresos irregulares, sino que es necesario estudiar caso por caso. Esta reducción se encuentra en la casilla 225.