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Lazard trae buenas noticias a los hipotecados: “Los tipos de interés seguirán donde están al menos un año más”

Los bancos centrales han tenido un papel protagonista a lo largo de la crisis. Las decisiones sobre política monetaria que han tomado y las medidas de estímulo que han activado han sido determinantes para frenar las tormentas de los mercados e intentar reactivar la actividad económica y la fluidez del crédito.

En los últimos meses, y con la ansiada recuperación cogiendo velocidad, muchos expertos han empezado a asegurar que ha llegado el momento de acabar con las estrategias extraordinarias y volver a la normalidad… Un camino que, sin embargo, la gestora de Lazard aplaza en Europa hasta el próximo año.

Su apuesta es que el Banco Central Europeo mantendrá el precio del dinero en los niveles actuales (esto es, en el 0,05%, el nivel más bajo de la historia), al menos, un ejercicio más.

“El Banco Central Europeo va a mantener sus tipos de interés muy bajos durante los próximos doce meses. No creo que haya ningún movimiento, al menos, hasta el último trimestre de 2016  incluso hasta principios de 2017”, asegura a idealista/news Matthieu Grouès, consejero delegado y director de inversiones y asignación de activos de Lazard Frères.

De cumplirse su previsión, el precio del dinero en la eurozona estará más de dos años en un nivel muy próximo a cero (desde septiembre del año pasado se mantiene en el 0,05%), una cota similar a la que Estados Unidos, por ejemplo, mantiene desde diciembre de 2008.

Estas previsiones de la firma, sin duda, son muy buenas noticias para los hipotecados, ya que el euríbor, el índice al que están referenciadas casi todas las hipotecas en España, siempre se deja llevar por los movimientos del precio del dinero. Así pues, y si éste verdaderamente sigue en mínimos al menos un año más, lo lógico es que el euríbor también se mantenga en niveles reducidos. De momento, al menos, el euríbor a doce meses registra una media en septiembre del 0,158%, lo que se traduce en un nuevo mínimo histórico. 

¿Y por qué Lazard piensa todo esto? Sencillamente, porque la recuperación no está exenta de riesgos y no es tan vigorosa como para justificar un cambio de estrategia en la política monetaria en Europa: para el BCE, tanto los precios como el PIB serán más débiles de lo que esperaba y los riesgos internacionales aún están sobre la mesa.

Sus últimas previsiones sitúan la inflación en el 0,1% a cierre de este año, del 1,1% en 2016 y del 1,7% en 2017 (el objetivo del organismo es que los precios se sitúen alrededor del 2%, pero por debajo de dicho nivel), y un alza del PIB del 1,4% en 2015, del 1,7% el año que viene y del 1,8% dentro de dos ejercicios. La gestora, en cambio, cree que la economía de la eurozona crecerá algo más y sitúa la tasa de crecimiento anualizada alrededor del 2% para los próximos trimestres.

Su primer paso, aumentar los estímulos

Aun así, la firma asegura que la máxima autoridad monetaria querrá ver y analizar el impacto de los movimientos de sus homólogas internacionales antes de tomar una decisión. No olvidemos que si la Reserva Federal de Estados Unidos sube pronto los tipos de interés (los expertos creen que podría incrementarlos en diciembre o a principios del próximo año), el dólar se revalorizará (porque sube el precio del dinero), lo que convertirá al euro en una divisa más atractiva y, por tanto, impulsará las exportaciones de los países de la moneda común.

Por si fuera poco, y como ha reconocido en un informe el organismo monetario, los tipos bajos están impulsando, por ejemplo, la concesión de créditos baratos, la inversión en vivienda y la demanda de casas, que a su vez retroalimentan la recuperación. "Una recuperación gradual y sostenible en el ciclo de precios de la vivienda serviría de apoyo a la evolución económica", señala.

Pero aún hay otros dos argumentos más para pensar que el guardián del euro no cambiará el guion que ha seguido hasta ahora. El primero, las propias palabras de su presidente, Mario Draghi, que hace dos años prometió a los mercados que los tipos estarían en mínimos un largo periodo de tiempo.

El segundo motivo es que cada vez más analistas piensan que ampliará su medida extraordinaria por excelencia: el plan bautizado como QE, que consiste en la compra de un billón de euros en activos europeos en el plazo de un año y medio (de marzo de este año a septiembre de 2016). El último en hacerlo ha sido Bank of America-Merrill Lynch, que asegura que en octubre el organismo anunciará una ampliación temporal del programa de compra de deuda.

Si realmente lleva a cabo la ampliación temporal de una medida extraordinaria, es lógico pensar que también aplazará el incremento del precio del dinero (que es una medida ordinaria), por lo que las próximas semanas serán determinantes para ver qué camino toma la institución capitaneada por Draghi.

La Fed debe subir tipos para no perder credibilidad

La Reserva Federal de Estados Unidos lleva prácticamente desde principios de año avisando al mercado de que, en cualquier momento, cambiará de estrategia y subirá los tipos de interés. Durante meses, se ha esperado que fuera en septiembre, coincidiendo con el séptimo aniversario de la caída del banco americano Lehman Brothers, pero las últimas turbulencias en los mercados emergentes y la volatilidad en el precio de las materias primas han pesado más en la decisión de la Fed que la fortaleza económica interna.

Sin embargo, para la gestora de Lazard, la estrategia puede pasarle factura. Y es que, si el organismo presidido por Yanet Yellen incumple constantemente las expectativas del mercado, podría perder confianza. “La Fed tiene un problema. Los acontecimientos han trastocado el escenario previsto y ha tenido que retrasar su decisión de subir tipos, pero si lo sigue retrasando los mercados pueden dejar de creerle”, concluye Grouès.