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La banca tiene 'suspendidos' 20.000 millones en hipotecas por la moratoria del Gobierno

Gtres
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Autor: Redacción

El Banco de España ha actualizado los números sobre la evolución de las moratorias sobre préstamos que se pusieron en marcha en plena crisis del coronavirus.

Según los datos del supervisor financiero, a cierre de julio había 221.053 préstamos con garantía hipotecaria beneficiados de la moratoria aplicada por el Gobierno, de las 267.763 solicitudes presentadas hasta la fecha, cuyo saldo conjunto roza los 20.000 millones de euros. Esto significa que el sector bancario ha dado luz verde hasta el momento al 82,5% de las solicitudes recibidas. 

En estas cifras se incluyen las suspensiones temporales de las que se han beneficiado asalariados y autónomos, y tanto de viviendas como de otros inmuebles como locales, pequeñas oficinas o naves vinculados a la actividad económica de los trabajadores por cuenta propia. Y, aunque la cifra actual supera con creces las 65.559 aprobaciones contabilizadas a cierre de abril, apenas refleja un aumento de 12.355 nuevas moratorias en los últimos dos meses (a cierre de mayo se habían registrado 208.698 aprobaciones). Todas ellas se enmarcan dentro de las medidas que aprobó el Gobierno en las primeras semanas de confinamiento para intentar paliar el impacto económico del covid-19 y los efectos sobre las restricciones de movilidad y de actividad.

No obstante, hay muchas más hipotecas beneficiadas de moratorias, después de que el sector financiero pusiera en marcha una iniciativa privada. Los notarios ya calculaban que habría al menos medio millón de préstamos con garantía hipotecaria que podrían acogerse a la paralización propuesta por los bancos y eso es lo que muestran las cifras del organismo liderado por Pablo Hernández de Cos: hasta el 31 de julio se han registrado casi 595.000 moratorias sectoriales, con un saldo superior a 22.250 millones de euros.

Por tanto, las moratorias que ha aplicado por su cuenta la banca superan en más de dos veces las que se han llevado a cabo siguiendo las directrices del Ejecutivo. 

Y el principal factor que está detrás de estas diferencias es que la iniciativa financiera establece unos requisitos más reducidos que los fijados por el Gobierno. Mientras la alternativa legislativa está dirigida a los colectivos más vulnerables y tiene unos requisitos muy exigentes, la moratoria motivada por la banca solo exige como requisitos haber entrado en un ERTE, haber perdido el empleo o haber sufrido una pérdida significativa de ingresos o un cese de actividad en el caso de autónomos, “el acuerdo sectorial es de aplicación a personas que, a pesar de haber sufrido una reducción de ingresos y capacidad de pago con motivo del covid-19, no cumplan los requisitos para acogerse a las moratorias públicas”, según explica la patronal bancaria. Eso sí, la formalización de la hipoteca debe ser anterior al 14 de marzo de 2020.

Por otro lado, el Banco de España explica que, a cierre del séptimo mes del año, las solicitudes de moratoria legislativa de los contratos de crédito sin garantía hipotecaria ascendían a 438.496, habiéndose dado curso a 374.962, con un saldo pendiente de amortización de los préstamos suspendidos de 2.790 millones de euros. Dentro de este caso se encuentran, por ejemplo, los préstamos al consumo.

Los asalariados, principales beneficiarios

Los datos del supervisor financiero también muestran que los principales beneficiarios (incluye tanto deudores como avalistas) de los tres tipos de moratorias están siendo los asalariados, que suponen más del 70% del total de suspensiones. En el caso de los autónomos, los protagonistas son los vinculados a las ramas de actividad de comercio, hostelería y otros servicios, seguidos a cierta distancia de actividades profesionales, científicas y técnicas, transporte y construcción. Conjuntamente, estos sectores de actividad representan más del 75% del total de moratorias para trabajadores por cuenta propia a las que se ha dado curso hasta la fecha.