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Las 10 cosas que más temen los ahorradores sobre la seguridad de su dinero

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Autor: Carlos Salas (colaborador de idealista news)

Todos tenemos una cuenta corriente. Y todos tenemos ahorros pequeños, medianos o grandes. Seamos ricos o pobres, los miedos son los mismos. ¿Qué pasa si un día me quedo sin nada?

Hasta el mayor experto en inversiones tiene clara una regla: nuestro dinero no está seguro en ningún sitio. Estos son los diez miedos principales que nos acosan cuando pensamos en nuestros ahorros.

  1. Que el banco quiebre. Está demostrado, que cada pocos años, en España un banco quiebra o es intervenido. El último fue Popular, que fue liquidado y comprado por Santander a principios de junio. Anteriormente había sido el Banco Madrid, las cajas de ahorros y el Banco Valencia. Afortunadamente, el sistema de cobertura garantiza hasta 100.000 euros por cliente y entidad. Es una cifra alta, pero los que tenían más de esa cantidad en Banco Madrid se quedaron sin su patrimonio.
  2. Que nuestras acciones o fondos sean una pifia. Los fondos de inversión no están en su mejor momento. A pesar de que el patrimonio invertido en ellos se encuentra en máximos, registraron una rentabilidad del 0,4% en septiembre y acumulan una rentabilidad del 1,86% en los nueve primeros meses del año, según Inverco. La bolsa tampoco está muy estable y, encima, la renta fija apenas da dinero. ¿Es que hay que arriesgarse más con fondos de renta variable? ¿Y si esa decisión supone perder dinero?
  3. La burbuja inmobiliaria. Invertir en pisos y casas ha sido una tradición española. Pero las burbujas inmobiliarias también. Basta con ver las noticias para constatar que en Madrid  y Barcelona se está produciendo una subida de precios que dan pie para que los más agoreros vislumbren ya problemas a futuro. Hace poco el diario La Vanguardia informaba que comprar un piso en Barcelona era un 22% más caro que hace un año. Lo mismo podría decirse de Madrid, mientras que el precio del alquiler en varios distritos de la capital y la Ciudad Condal están en máximos, según los datos de idealista. ¿Cuánto puede durar eso? ¿Podría producirse en el futuro una nueva etapa de especulación que desinfle el mercado?
  4. Los desastres naturales. En cualquier momento, en cualquier sitio, un desastre natural puede acabar con buena parte o todos nuestros ahorros. Riadas, tormentas, desbordamientos, rayos, incendios… Lo acabamos de ver en televisión: cientos de familias gallegas y portuguesas han perdido todo su ahorro en patrimonio por culpa de los incendios. Algunos incluso la vida de sus seres queridos.
  5. Que el Estado se quede sin fondos. Jubilarse y vivir de la pensión ya no es seguro. Las nuevas generaciones tendrán que acostumbrarse a que su pensión va a ser, en proporción, inferior a la generación que le precedió, porque el Estado no tiene dinero para todos. Las condiciones para cobrar pensión son cada vez más duras pues nos obligan a trabajar más años. Y además, la cotización media va bajando porque los salarios también son más bajos que en la primera década del siglo XXI. No podremos ahorrar tanto con esas pensiones que vienen.
  6. Las peleas conyugales. Un día, la pareja que tanto se amaba, decide separarse. Detrás de ello, van los bienes. ¿Quién se queda con la mayor parte? ¿Quién se queda la casa? ¿Hay que pasar pensión? ¿Se puede vivir con un salario después de un divorcio? Si había algún tipo de ahorro, irá menguando porque las separaciones aumentan los gastos en forma exponencial, pero no los ingresos.
  7. El despido. La fuente principal de nuestros ahorros son los ingresos por el trabajo dependiente o autónomo. En el momento en que nos despidan o nos cancelen los contratos, nuestra fuente de ahorros se empieza a secar. Y lo peor de todo, es que ya no existen los 45 días de indemnización por año trabajado, que suponían antes una importante entrada de ahorros, con la que muchos podían vivir hasta encontrar un nuevo trabajo.
  8. El gasto imprevisto. Supongamos que el coche se estropea gravemente, y al mismo tiempo, tenemos que hacer un largo viaje para visitar un ser querido, o pagar a otro ciudadano porque hemos perdido un juicio importante. Quien no tenga ahorros suficientes, tendrá un serio problema.
  9. Que Hacienda nos envíe una carta. Las cartas de Hacienda dan miedo. Puede ser que nos hayamos equivocado en la declaración de la Renta, que se nos haya olvidado un tributo, o simplemente, que hicimos trampa y nos han descubierto,. Y de repente viene Hacienda con la cantidad pero no podemos pagarla. Este es el mayor miedo de los autónomos y de los pequeños empresarios porque pueden esfumarse sus ahorros.
  10. Un revolcón político. No es lo habitual en los países europeos, pero cada cierto tiempo se produce un revolcón en la situación política que cambia las reglas del juego económico. Nuevas leyes, nuevos impuestos, nuevos gastos. De repente, esa cantidad que teníamos ahorrada en el banco, se esfuma por arte de magia. No hace falta ir muy lejos para ver hasta qué punto esto no es ciencia ficción.