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Acabo de vender un piso: dónde invertir ahora el dinero

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Autor: Vicente Varó-Finect (colaborador de idealista news)

Andrés por fin se decidió. Había recibido un par de ofertas interesantes por la casa que tenía en venta y dudó si era el mejor momento o todavía podrían recuperar más los precios. Al final, acabó aceptando la última… “no vaya a ser que…”. De repente, más de 300.000 euros en la cuenta bancaria. ¿Qué hacer con ellos? ¿Dónde invertir este dinero?

Como Andrés, muchas personas han vendido viviendas los últimos meses, ante la fuerte recuperación del mercado inmobiliario. Según los datos del INE, en 2018 se realizaron más de 515.000 operaciones, lo que supone un 10,1% más que el año anterior, un periodo en el que además los precios han subido por encima del 8%. Todos ellos afrontan el bendito problema de qué hacer ahora.

Y no es fácil. La rentabilidad asegurada de los depósitos pertenece al pasado. Ahora ya no pagan intereses, como consecuencia de la política de bajos tipos de interés del BCE. La bolsa y los bonos pueden ofrecer rentabilidad, pero a cambio hay que asumir mayor volatilidad y aceptar ver periódicamente fuertes caídas temporales como las del último trimestre de 2018. Y dejar el dinero bajo el colchón tampoco es una opción, porque la inflación se lo acaba comiendo poco a poco.

Para evitar la parálisis, los asesores recomiendan empezar preguntándonos qué destino queremos dar a esa liquidez que acabamos de construir. No es lo mismo si hemos vendido nuestro inmueble para comprar uno más grande, que si es para la jubilación o para que nuestros hijos estudien en las mejores universidades americanas.

Como explica Borja Nieto, fundador de Micappital, “si estamos vendiendo para comprar una nueva casa, y aprovechar así las ventajas de la exención por reinversión en vivienda habitual, quizá no valga la pena invertir sino tener el dinero en cuenta”. ¿Por qué? Al tener sólo 2 años de plazo para poder aprovechar esta opción, no daría suficiente tiempo para que una inversión pueda dar frutos.

¿Cuánto riesgo puedes asumir?

Si tenemos más tiempo, y una vez sepamos para qué queremos el dinero, los expertos creen que no hay mucha más opción que la renta variable ahora mismo. Sobre todo, ante los bajos niveles actuales de los tipos de interés y la previsión de que se mantengan en mínimos, que incluso podrían provocar pérdidas en renta fija.

¿Pero qué porcentaje invertir? Para eso, resulta esencial conocer qué riesgo estamos dispuestos a asumir: “Es importante que el inversor sepa hasta qué punto va a poder aguantar posibles caídas temporales, sobre todo cuando el dinero viene de un activo, como el inmobiliario, donde el precio no cambia todos los días como sí sucede en la renta variable”, añade Nieto.

No hacer toda la inversión de golpe

Una vez ya sepamos cuánta volatilidad podemos tolerar… ¿Qué hacer después? Carlos Gómez, asesor financiero de Banco Mediolanum, aconseja ir poco a poco. “No me lanzaría a meter de golpe todo lo que tengamos en liquidez, sino que aconsejaría una estrategia para invertir de manera periódica”, explica.

Esto aporta dos beneficios. En primer lugar, “se suavizan los precios de entrada”, explica Gómez, lo que reduce las posibilidades de comprar en el peor momento, como tantas veces sucede a los particulares; y, en segundo, el inversor se va relacionando poco a poco con el riesgo, evitando que grandes sustos puntuales tengan un impacto demasiado alto en el conjunto de su patrimonio.

Nieto explica que en Micappital, aunque depende de cada cliente concreto, suelen aconsejar hacerlo en cinco partes. Aunque no todo, sino dejando en liquidez una parte, que como cifra orientativa sitúa en el 20% del dinero en liquidez, “para necesidades de corto plazo. O porque muchas veces acaban encontrando una nueva oportunidad en el mercado inmobiliario antes de lo previsto”.

Evitar productos con poca liquidez

Por esto mismo, cuidado con acogerse a productos que puedan tener menor liquidez o incluso penalizaciones por retirar el dinero antes de un plazo determinado. Este puede ser el caso de productos como los fondos garantizados, planes de pensiones o rentas vitalicias

Los asesores realizan las inversiones a partir de fondos de inversión, por su mayor diversificación y tratamiento fiscal, frente a la inversión en acciones. Ya sea con los fondos tradicionales o con las carteras de fondos de bajas comisiones para reducir los costes a largo plazo.

Eso sí, recuerdan, siempre con el dinero que no se vaya a necesitar a corto plazo y sin pasarse del riesgo que cada inversor pueda asumir según su perfil. Para ayudarte a conocer el tuyo, idealista y Finect te traemos esta herramienta interactiva:

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