Información sobre vivienda y economía

Así mejora el cerebro de las aspiradoras robóticas para limpiar tu casa a la perfección

Foto de: iRobot
Foto de: iRobot
Autor: Hoja de Router (colaborador de idealista news)

Seguro que alguna vez has soñado con tener un robot que te haga la cama cada mañana, que te prepare la comida o que empareje los calcetines después de la colada con solo pedírselo. Si bien hasta ahora esto solo era posible en las películas de ciencia ficción, cada vez más empresas están trabajando para desarrollar autómatas que se ocupen de las tareas más cotidianas para hacernos la vida más fácil.

Sin ir más lejos, investigadores de las compañías de aspiradoras robóticas y de las universidades más punteras están trabajando para que las máquinas conozcan mejor nuestra casa y sean cada vez más inteligentes, eficientes y autónomas para dar brillo y esplendor a nuestro hogar. 

¿Cómo funciona un aspirador robótico? 

Foto: Dyson
Foto: Dyson

Llegas a casa después de un largo día de trabajo y te das cuenta de que llevas días sin pasar la aspiradora. De hecho, hay una capa de polvo que lo recubre todo y unas manchas en el suelo de la cocina de dudosa procedencia. Lejos de tener que interrumpir tu momento de descanso, las aspiradoras robóticas limpian por ti para ahorrarte tiempo y esfuerzo.

Ahora bien, ¿cómo lo hacen? Para cumplir con su función principal, la mayoría de máquinas tienen una parte básica que consta de un cepillo lateral rotatorio o un succionador de polvo. No obstante, lo que les hace realmente valiosos frente a los artilugios de limpieza tradicionales es su sistema de navegación y de mapeo.  

‘A priori’ la idea es sencilla: la máquina consta de unos sensores que analizan el entorno, de un cerebro que mapea la información registrada y de un sistema de navegación que determina su comportamiento en el recorrido.

Los robots aspiradores más básicos suelen tener sensores infrarrojos que detectan los muebles o los desniveles con el contacto o a distancias muy cortas, por lo que toman decisiones en tiempo real. Los últimos modelos también tienen cámaras, sensores ultrasónicos o proyectores de luz para evitar chocarse con las paredes y crear mapas del entorno.

Lógicamente, las capacidades de estas aspiradoras han ido mejorando con el tiempo. iRobot, la empresa creadora de las famosas Roomba (ya se han vendido más de 18 millones), lanzó su primer robot hace 15 años. Sus últimos modelos, la Roomba 980 y 960, son más inteligentes que los anteriores: disponen de una cámara que observa patrones en la casa y los toma como puntos de referencias visual que después recuerda.

En esencia, el cerebro de Roomba combina esta información con la de su posicionamiento creando un mapa en tiempo real del entorno, una tecnología que se conoce como VSLAM (localización visual y mapeo simultáneo en español).

Por su parte, el Xiaomi Mi Robot Vacuum, bastante más económico que los modelos de Roomba mencionados, dispone de una torre láser que escanea el entorno y de un radar ultrasónico para lograr que su algoritmo diseñe la ruta de limpieza más eficiente.

Los usuarios pueden controlar tanto la aspiradora Roomba como la de Xiaomi gracias a una ‘app’ fácilmente. En Estados Unidos, además, las Roomba ya obedecen ya a ciertos comandos de voz a través de Alexa, el altavoz inteligente de Amazon. 

Foto: Dyson
Foto: Dyson

También hay otras empresas innovando el mundo de las aspiradoras robóticas para diferenciarse del resto. Por ejemplo, la compañía Neato acaba de presentar su Botvac D7 Connected, que ofrece una atractiva mejora: se puede interactuar con ella para marcarles líneas rojas de limpieza y decirles por dónde les está prohibido pasar a través de una aplicación.

Lo mejor es que los robots recuerdan estas órdenes entre sesiones de limpieza y pueden aplicarlas más adelante, no necesitan una programación continua. Esta utilidad puede sentar las bases del futuro de los electrodomésticos inteligentes. ¿Y si en lugar de marcar una línea roja pudieses dibujar las áreas que sí quieres que limpie? ¿O seleccionar las habitaciones que deseas barrer con más frecuencia e incluso el modo para hacerlo?

Foto: Youtube
Foto: Youtube

Los mayordomos robóticos del futuro

Lograr que los robots sean capaz de identificar las estancias (dormitorio, cocina o salón) para conocer nuestra casa con mucho más detalle y ser más eficientes es el próximo objetivo de iRobot. Gracias a ello, podrán responder a órdenes tan específicas como “limpia el baño” o ajustar sus patrones de limpieza dependiendo lo que le indique el dueño de manera directa, sin intermediarios como la 'app'.

De hecho, iRobot ya reconoce que las Roomba de la serie 900 pueden limpiar partes de una misma estancia en diferentes momentos, en lugar de barrerla por completo antes de dirigirse a otra habitación. Teniendo en cuenta además que la empresa también comercializa autómatas para fregar el suelo, tal vez en un futuro la aspiradora sepa que ha de limpiar por encima el salón pero barrer y fregar el suelo del baño con más esmero.

Además, los ingenieros de iRobot han defendido en un estudio que ese nuevo método que permitirá a Roomba realizar un recorrido óptimo diferenciando cada habitación reducirá sustancialmente el tiempo de limpieza.

Otros investigadores se están centrando en dotar a nuestros robots domésticos de un mejor sentido de la vista digitalmente hablando. Investigadores de las universidades de Stanford, Princeton y de la Universidad Tecnológica de Múnich han capturado un enorme conjunto de imágenes en 3D y las han reunido en un enorme catálogo que puede ayudar a los robots domésticos a entender mucho mejor nuestro hogar.

La base de datos, conocida como ScanNet, incluye numerosas escenas y objetos que a todos nos resultan familiares: habitaciones con colchones, lámparas, televisores, cuartos de baños equipados con duchas y lavabos y cocinas con todo tipo de mobiliario de uso cotidiano.

Según defienden, el hecho de que las imágenes sean tridimensionales puede ayudar a que los robots entiendan el mundo físico mejor, de una forma similar a la que los animales perciben las cosas. “La información 3D es crítica para que los robots perciban e interactúen con el entorno, hay una falta de datos para esas tareas” ha señalado Stefanie Tellex, una investigadora de la Universidad de Brown que está trabajando para que los robots lleguen a nuestras casas y que ha hecho uso de Scan Net.

Foto: Youtube | Scan Net
Foto: Youtube | Scan Net

En Dyson, la empresa que ha creado el robot aspirador 360 Eye, también creen que es fundamental que los robots mejoren su sentido de la vista. “Hasta el momento, la robótica trata solo de evitar. Trata de cubrir el espacio del suelo mientras evita todo lo demás. Lo que queremos es avanzar hacia la interacción”, ha señalado Mike Aldred, responsable de robótica de Dyson.

Si los robots domésticos son capaces de ver cada objeto de la habitación y distinguir un carísimo jarrón de una mesa, podrán no solo limpiar el suelo, sino también esos útiles. Además, si el autómata es más inteligente, adaptará su comportamiento según la situación sin interactuar con el dueño: “una máquina reconocería dónde están las áreas de mayor suciedad y programará allí una limpieza dos veces en lugar de una”. 

Foto de: iRobot
Foto de: iRobot

En definitiva, los robots domésticos del futuro serán mucho más inteligentes, conocerán nuestra casa casi tan bien como nosotros y la sacarán brillo respondiendo a nuestros órdenes o limpiando a conciencia cada objeto de nuestro hogar según el polvo que acumule. Y tal vez, en un futuro, incluso nos hagan la cama, cocinen la comida y emparejen los calcetines.