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Trump Stadium, así se llamará el nuevo Santiago Bernabéu

Autor: Redacción

España y Estados Unidos han estrechado en las últimas horas unos lazos completamente inesperados: Donald Trump será el inversor que financie definitivamente las obras de remodelación del estadio Santiago Bernabéu.

Fuentes cercanas a la operación han confirmado a idealista/news que Florentino Pérez, presidente del Real Madrid, ha roto el acuerdo con su hasta ahora socio IPIC, el fondo soberano de Abu Dabi, por las investigaciones sobre blanqueo que han salpicado al grupo árabe y ha cruzado el Atlántico en busca de un compañero de viajes que afronte el coste del nuevo coliseo blanco. Una reforma que ronda los 400 millones de euros.

Usando el atractivo de Madrid como destino inversor para los estadounidenses y su fama por ser presidente de ACS, una de las constructoras más famosas del mundo, Florentino Pérez ha conseguido cerrar un acuerdo nada menos que con Donald Trump, el magnate inmobiliario que dentro de unos días se convertirá oficialmente en el 45º presidente de Estados Unidos. Un pacto que, sin embargo, no será ‘gratuito’ para los merengues.

A cambio de financiar las obras, Donald Trump ha exigido que su nombre aparezca en la nueva denominación del estadio madridista. De momento, todo apunta a que el Santiago Bernabéu pasará a denominarse Trump Stadium Real Madrid, después de que se hayan descartado otras opciones como Trump Bernabéu, Trumpnabéu, Santiago Bernabéu Trump o Santiago Bernabéu DT.

Más allá de la curiosidad que despiertan sus protagonistas, lo cierto es que no es extraño que un inversor exija que su nombre aparezca en el proyecto que va a pagar. En el mundo del deporte tenemos varios ejemplos.

El estadio del Bayern de Munich se denomina Allianz Arena desde que la aseguradora germana se convirtió en el principal socio de la sociedad que construyó el estadio a principios de siglo. En España el caso más reciente lo protagoniza otro club madrileño, el Atlético, que esta temporada se despedirá del Vicente Calderón para jugar en el Wanda Metropolitano, un nombre que deja claro que el grupo chino Wanda está detrás del nuevo estadio rojiblanco ubicado en las infraestructuras conocidas hasta ahora como ‘La Peineta’.

Fuera del mundo futbolístico también encontramos casos de cambios de nomenclatura de un proyecto o edificio en construcción por la entrada de un nuevo inversor. Un buen ejemplo de ello tuvo como protagonista al rascacielos más alto del mundo, situado en Dubái.

En 2009, la economía del emitaro dubaití se sumió en la crisis y necesitó una inyección de 10.000 millones de dólares por parte de un emirato vecino, Abu Dabi. Como contrapartida a la ayuda, Dubái cambió el nombre de su torre más emblemática de 828 metros de altura, Burj Dubái (Torre Dubái), por el de Burj Khalifa, en honor al jeque de Abu Dabi que le salvó de la quiebra.

Por otro lado, tampoco resulta raro es que un estadounidense invierta su dinero en Madrid. De hecho, los datos del Ministerio de Economía aseguran que la comunidad madrileña captó durante el verano 2.615 millones de euros de inversión extranjera directa, de los que el 24% procedía de la primera potencia mundial. La apuesta de los americanos por la región no es baladí, sobre todo si tenemos en cuenta que en apenas tres meses invirtieron casi 630 millones de euros, lo que arroja una media diaria cercana a 7 millones.

A ello se suma que muchas empresas españolas tienen intereses comerciales en Estados Unidos, entre ellas la constructora capitaneada por Florentino Pérez.

Cambio de cromos

El presidente del Real Madrid no solo ha vuelto del viaje con un acuerdo para remodelar el Bernabéu, sino que también ha conseguido ganar posiciones en la puja por los proyectos de construcción que se llevarán a cabo en territorio estadounidense en los próximos años.

A cierre del tercer trimestre, el 40% de las ventas del grupo ACS dependían de América del Norte, una proporción que supera en 8 veces a su negocio en España. En 2015, incluso, lideró el ranking mundial de constructoras con más peso fuera de sus países de origen. 

Según ha insistido el propio Trump, uno de los ejes de su legislatura será reactivar la inversión en infraestructuras, lo que resulta de gran interés para el gigante empresarial español. A pesar de que no está confirmado, fuentes de mercado creen que la constructora española podría ser quien lleve a cabo una de las promesas más repetidas por el republicano durante la campaña electoral: la construcción del muro para dividir las fronteras de Estados Unidos y México.

¡Inocente, inocente! Como ya habrán adivinado muchos de nuestros lectores, el acuerdo entre el Real Madrid y Donald Trump está lejos de ser una realidad. Desde idealista/news nos sumados al 28 de diciembre, día de los Santos Inocentes.