Información sobre vivienda y economía

Santander reduce a un tercio el valor del ladrillo de Popular y vende el 51% a Blackstone por 5.100 millones

Ana Botín, presidenta de Banco Santander
Gtres
Autor: Redacción

Santander y Blackstone ya han sellado el acuerdo para materializar la mayor operación inmobiliaria de la historia de España y una de las más imporantes de Europa: el traspaso de una cartera de 5.100 millones de euros en activos. 

La entidad presidida por Ana Botín, apenas unas horas después de recibir el visto bueno definitivo de la Comisión Europea a la compra de Popular, ha anunciado los términos de la transacción que se materializará en el primer trimestre de 2018.

Tras reducir a una tercera parte el valor del ladrillo de Popular (a pesar de que el valor bruto agregado rondaba los 30.000 millones, la valoración de los activos que se ha tenido en cuenta en la operación ha sido de 10.000 millones), ha vendido el 51% al fondo estadounidense Blackstone por 5.100 millones de euros. El fondo americano ha sido asesorado desde el punto de vista financiero y hotelero por la firma Irea, mientras que Santander, por Morgan Stanley.

La cartera de activos que se ha quedado la firma extranjera incluye activos de todo tipo: desde inmuebles adjudicados a créditos dudosos, pasando por activos fiscales y Aliseda, la filial inmobiliaria de Popular. 

En concreto, y teniendo en cuenta el valor bruto agregado de 30.000 millones, la cartera total se divide de la siguiente manera: 12.600 millones en suelo, 8.000 millones en vivienda, 2.100 millones en locales comerciales y otros 1.500 millones en naves industriales. A ello se suman 800 millones en hoteles, 3.000 millones en crédito sin garantía real y otros 1.900 millones sin catalogar. No obstante, Santander ha valorado estos activos en 10.000 millones. 

Fuente: Santander
Fuente: Santander

Para llevar a cabo la operación, la entidad, que a principios de junio fue considerada inviable por la Junta Única de Resolución europea y fue vendida a Santander por el precio simbólico de un euro, deberá crear una  sociedad a la que trasladará todos los activos tóxicos y el 100% del capital de Aliseda.

Esta nueva compañía estará participada en un 51% por Blackstone y un 49% por Popular (en última instancia por Santander), mientras que la gestión del patrimonio de la sociedad será asumida por el fondo, conforme al plan  de negocio que ha diseñado y cuya ejecución se concretará bajo su dirección. 

Según el comunicado oficial del primer banco español, estos activos (excluyendo Aliseda) están valorados en 10.000 millones de euros, aunque dicha cifra está sujeta "a cambios en función del volumen de activos remanente a la fecha del cierre y de la integración de Aliseda. Esta valoración está en línea con el valor de los activos, incluyendo las provisiones y saneamientos realizados en el balance de Popular tras la compra de Santander, de manera que no genera ni plusvalía ni minusvalía material". 

La operación permitirá a Santander reducir lastre inmobiliario y, con ello, mejorar su ratio de capital de calidad CET1 de 12 puntos básicos. También mejorará 5 puntos adicionales que se consumían como resultado de la compra del 51% de Aliseda por parte de Popular. 

Con todo, la previsión es que la operación se lleve a cabo de forma definitiva entre enero y marzo del año que viene, siempre que para entonces tenga las autorizaciones pertinentes. 

Una vez que el traspaso reciba la luz verde definitiva, el fondo podría separar los activos por tipologías para incluirlos posteriormente en las sociedades de inversión inmobiliara que posee en España y así darles salida. Según ha publicado el diario El Confidencial, Blackstone podría trocear la cartera y repartir los activos entre socimis como Fidere, Albirana o Corona Patrimonial; vehículos como Pegarena o Tourmalet; y empresas participadas como Metrovacesa, Merlin Properties y Testa. Para vender los préstamos fallidos, podría utilizar su servicer Anticipa.