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Así es el edificio de madera más alto del mundo

Voll Arkitekter
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Autor: Hoja de Router (colaborador de idealista news)

La madera ha sido a lo largo de la historia uno de los materiales más utilizados en la construcción, por su bajo coste y la facilidad para trabajarla. Sin embargo, a partir la Revolución Industrial pasó a un segundo plano, ante la pujanza de nuevos materiales, como el hierro, el acero y, posteriormente, el cemento, que demostraron ser más resistentes y adecuados para una nueva era en la que la industria iba a ser el elemento característico.

Ahora, muchas décadas después, los cambios tecnológicos y la preocupación por el medio ambiente han vuelto a revalorizar la madera como un material constructivo de gran importancia y con multitud de posibilidades. De hecho, la técnica del laminado ha abierto la puerta a que en numerosas ciudades aparezcan edificios con la madera como material fundamental y que rivalizan en elegancia, comodidad y altura con edificios de otros materiales.  Hasta tal punto está teniendo éxito que ya existen rascacielos, como el construido hace poco en Noruega, que es el edificio más alto del mundo construido con este material.

Un símbolo ecológico

Hay un movimiento mundial sobre construcciones ecológicas
El edificio se acabó en marzo / Voll Arkitekter

El pasado mes de marzo, la arquitectura europea vivió un nuevo hito, esta vez en la fría Noruega. Con la finalización de la Torre Mjösa en Brumunddal, a unos 110 kilómetros de Oslo, el país escandinavo cuenta con el edificio de madera más alto del mundo, que ha sido diseñado por el estudio Voll Arkitekter. Sus medidas son escalofriantes, ya que sus 18 pisos superan los 85,4 metros de altura. De esta forma, se pone por delante del edificio HoHo Wien en Austria (84 metros) y el Monasterio Peri-Săpânţa en Rumania (75 metros).

Por ser un edificio de madera, la seguridad contra los incendios fue de las principales preocupaciones de sus creadores durante el proceso de diseño. Así, cuenta con todas las medidas de seguridad necesarias contra este peligro: además de un sistema de rociadores para todo el edificio, cada piso está construido con materiales capaces de resistir un incendio hasta 90 minutos antes de venirse abajo.

La madera utilizada se conoce como Kerto LVL, un material muy respetuoso con el medio ambiente, ya que su facilidad de manejo ha permitido ahorrar muchos recursos. Si bien tanto el esqueleto como la fachada del edificio se han construido con él, las cubiertas de los pisos superiores, donde se ubican apartamentos, utilizan también hormigón, para evitar balanceos.

Todo es de madera: exterior e interior
Fachada y escalera interior / Voll Arkitekter
La empresa finlandesa Metsä Wood es la que produce la madera Kerto LVL. La compañía cuida que sus operaciones no dejen una huella imborrable en el entorno. Entre otras medidas, utilizan solo bioenergía, que genera pocos desechos, y los fragmentos que no son utilizables para la construcción tras el proceso de fabricación se usan para producir pulpa o para generar energía con la que seguir trabajando. Esta y otras medidas han hecho que esta Metsä Wood sea reconocida como una compañía respetuosa con el medio ambiente, que se ajusta al objetivo del Gobierno noruego de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 80% antes de 2030.

La Torre Mjösa se ha convertido en algo más que el símbolo de un país que apuesta por la sostenibilidad ecológica. Representa también un movimiento mundial para cambiar las tendencias en construcción, con el objetivo de buscar fórmulas sostenibles con poco impacto ecológico, sin que ello implique renunciar a la calidad y a la comodidad.

Este es el aspecto que tiene por dentro...

Usa elementos decorativos relacionados con la naturaleza
Entrada / Voll Arkitekter
El edificio tiene un uso mixto
Zona de restauración / Voll Arkitekter
Buenas vistas al lago, la clave
Habitación / Voll Arkitekter
100% estilo nórdico
La madera también es protagonista en el interrior / Voll Arkitekter

Japón le superará en dos décadas

Si nada ni nadie lo impiden, el récord logrado por la torre noruega tiene los días, o los años, contados. La culpa de que este triunfo sea efímero la tiene un proyecto que se está desarrollando en Tokio y que se conoce como W350.

Si los plazos se cumplen, en el año 2041 Tokio contará con el rascacielos de madera más alto del mundo. Al contrario que la torre escandinava, el edificio japonés formará parte de todo un vecindario orientado a la sostenibilidad, con 70 edificios construidos exclusivamente de madera, acero y vidrio. El conjunto se extenderá sobre una superficie de 6.500 m2.

Será todo un vecindario que abarcará 6.500 m2
W350 estará en Tokio y será una realidad en 2041 / Pinterest
Este ambicioso proyecto es obra del estudio de arquitectos Nikken Sekkei en colaboración con la constructora japonesa Sumitomo Forestry. De hecho, esta empresa cumplirá, en 2041, 350 años de edad, por lo que el nombre del rascacielos es una forma de rendirle homenaje. 

El interior de la torre W350 será tan impresionante como su aspecto exterior, y albergará tiendas, oficinas y un hotel, así como casas privadas, terrazas, cascadas y jardines colgantes. Los costos de construcción, unos 600.000 millones de yenes (alrededor de 4800 millones de euros), serán el doble en comparación con los de un edificio convencional, pero el objetivo del proyecto también es dar nueva vida a la industria de la madera, especialmente importante para algunas áreas rurales de Japón.

Su estructura interna será resultado de unir madera y acero. Además, se ha vigilado al dedillo que cumpla los parámetros antisísmicos, algo necesario en un país en el que los movimientos de tierra se producen con más frecuencia de la deseable.

El edificio también posee un importante valor simbólico, ya que, con una estructura donde la madera es la protagonista, se quiere fundir modernidad y tradición. De ese modo, el edificio se caracterizará por aunar la simplicidad, con formas sinuosas y constantes referencias a elementos naturales, así como por su diseño tecnológico e interior de vanguardia.

La Borda, el más alto de España

En España también tenemos edificios construidos en su mayor parte de madera. Y el más alto de ellos lo encontramos en Barcelona, en concreto en el barrio de La Bordeta, aunque a mucha distancia de las cifras de los dos anteriores. Este edificio es fruto de la colaboración entre la cooperativa de viviendas La Borda y la cooperativa de arquitectos La Col, y se inauguró en octubre de 2018.

El edificio barcelonés consta de seis plantas que albergan un total de 28 viviendas, con una superficie que oscila entre los 45 y los 75 m2. Al igual que el japonés y el noruego, se trata de un edificio con un alto grado de sostenibilidad, ya que por sus características no necesita climatización. El diseño se concibió para captar el máximo de sol posible en invierno y para que en verano se mantenga fresco, por lo que dispone de una cubierta sobre el patio interior que se abrirá o se cerrará en función de la época del año. La orientación de las viviendas también se hizo teniendo en cuenta criterios de sostenibilidad.

Su interés aumenta con un conjunto de espacios comunitarios, en cuyo diseño han participado los vecinos y vecinas con el objetivo de potenciar la vida en común: lavandería, sala de huéspedes, espacios polivalentes, un comedor y una cocina colectivos, una terraza y un patio interior.

A ello se ha añadido el concepto de flexibilidad, de tal forma que algunos de los tabiques son móviles y se desplazan para aumentar o reducir su tamaño, en función de las necesidades de sus habitantes. De esta forma, si en una vivienda falta espacio y en otra sobra, se podrá jugar con ello para facilitar la vida de los ocupantes.

Con estos ejemplos, queda claro que la madera está ganando un espacio que hace tiempo había perdido. El tiempo nos dirá si esta tendencia es solo una moda o si, como parece, ha vuelto para quedarse.