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EEUU prohíbe desahuciar a los inquilinos por impago hasta final de año

El Gobierno de Trump calcula que la medida beneficiará a unos 40 millones de personas

Gtres
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Autor: Redacción

EEUU ha anunciado que la prohibición de desahuciar a los inquilinos por impago de la vivienda habitual. Una medida que de momento estará vigente hasta final de año y que podría beneficiar unos 40 millones de hogares, según los cálculos del Gobierno de Donald Trump y un estudio elaborado por varios expertos del mundo universitario.

En marzo, en plena crisis del coronavirus, la primera potencia mundial ya puso en marcha esta prohibición con una duración inicial de cuatro meses (hasta julio), pero la falta de acuerdo entre la Casa Blanca y el Congreso impidieron una prórroga inmediata de sus efectos. La moratoria se enmarca en la Ley CARES y establece una suspensión temporal sobre los desalojos para los inquilinos que viven en edificios financiados por fondos federales.

No obstante, es necesario cumplir una serie de condiciones para poder acogerse a esta posibilidad. Según el Ejecutivo, los inquilinos deben probar que no ingresan más de 99.000 dólares anuales (o 198.000 dólares en el caso de una pareja que presente su declaración fiscal conjunta), que hayan agotado todas sus vías para pagar el alquiler y que es probable que se queden sin hogar si el propietario les desaloja de la vivienda. La moratoria, en cambio, no afecta a aquellos desahucios que se produzcan por otras causas que no sean el impago de la renta. 

Según el diario Financial Times, la medida busca frenar la propagación del covid-19, así como facilitar el aislamiento social y evitar que quienes no pueden pagar la renta acudan en masa a los refugios para personas sin hogar y estos acaben desbordados.

Su aprobación se produce un mes después de que se agotaran los subsidios de desempleo de emergencia que el Gobierno puso en marcha y que son los únicos ingresos que tienen 16 millones de parados para pagar gastos. 

Pero, a pesar de que va dirigida a las familias más vulnerables en plena recesión económica, son muchas las críticas que está recibiendo Washington. Y es que los expertos achacan al Gobierno que estas moratorias no lleven aparejada la puesta en marcha de ayudas públicas que permita pagar a los inquilinos los meses adeudados. En su opinión, la medida no previene el problema, sino que simplemente retrasa los desalojos, y podría suponer un perjuicio para los propietarios que también atraviesen problemas económicos. 

Según la coalición nacional por la vivienda para gente con bajos ingresos, es necesario que el Congreso y la Casa Blanca aprueben una ley con al menos 100.000 millones de dólares (más de 84.200 millones de euros) en ayudas de emergencia para el alquiler.