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Las zonas 'prime' del mundo dicen adiós al coche y saludan a la peatonalización

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Autor: Redacción

El sector inmobiliario y el urbanismo comienzan a mirar de frente al futuro sostenible y ecológico que demanda la sociedad. En esta línea, muchas de las grandes ciudades del Mundo han peatonalizado sus grandes arterias. Una decisión que permite liberar de contaminación a las zonas 'prime' de estas grandes urbes. Madrid es la última en sumarse a esta corriente internacional con su proyecto de cerrar al tráfico la Puerta del Sol. 

Gran noticia para los comercios más céntricos de la capital de España. En los próximos meses, los locales situados en grandes arterias como Gran Vía o Preciados podrán beneficiarse del veto que sufrirán los vehículos en el kilómetro cero Madrid. Esta medida promovida por el Ayuntamiento de Madrid supondrá un impulso comercial para estas dos vías situadas a escasos metros de la Puerta del Sol. Un cierre que también beneficiará al nuevo complejo de Canalejas y al estreno de Four Seasons, que creará un lujo peatonal a escasos metros del edificio que alberga a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. 

El cierre del centro neurálgico de la ciudad supondrá que cerca de 6.800 vehículos (1.100 coches particulares y 4.000 taxis) dejen de circular por sus calles al día. Una cifra que no sólo supone una gran carga de contaminación a la capital, sino que también significa una gran losa para la comodidad del turista y por ende de los comerciantes que se asientan en sus inmediaciones. 

En realidad, la peatonalización del centro de Madrid llega muy tarde si se observa al resto de zonas 'prime' del Mundo. En este sentido, la pionera fue Oslo. La capital noruega decidió restringir el tráfico en su casco histórico en el 2016. Cómo ocurre en muchas ocasiones, los inicios no fueron fáciles. Por este motivo, este proyecto nórdico encontró detractores en los propios comerciantes de la zona, que alegaban que sus proveedores no podían llegar hasta sus locales. Una protesta que acabó con la supresión de las plazas de aparcamiento en los 1,7 kilómetros cuadrados de su zona 'prime'. 

Otra que también ha sufrido este cambio de estrategia comercial y urbanística es Londres. En este caso, la capital británica planea realizar una fuerte inversión para conseguir este veto al vehículo privado y transporte público. Un desembolso de 170 millones de euros que permitirán a la ciudad rehabilitar Oxford Street, por donde transcurren cerca de 60 millones de personas al año. Aunque lo cierto es que el proyecto también afectará a otras vías colindantes como Oxford Circas, Marble Arch y Cavendish Square.

En París, la peatonalización de los alrededores de la Torre Eiffel es un plan que ya está en marcha impulsado por la alcaldesa de la ciudad, Ana Hidalgo, con el objetivo de reducir el tráfico en la capital francesa.

OCEANÍA Y ASIA TAMBIÉN SE SUMAN A ESTA INICIATIVA

Pero Europa no es el único continente que ha decidido apostar por un comercio más sostenible y saludable. En Oceanía y en Asia también se han tomado muy en serio esta labor. Por ejemplo, Melbourne cerró hace pocos meses Elisabeth Street al tráfico. Una medida que fue votada por unanimidad en el consistorio de la ciudad australiana. 

En Hong Kong han sido incluso más previsores que otras grandes capitales. De hecho, es una de las ciudades con más calles peatonalizadas del Mundo. En este sentido, destaca la prohibición de circular en coche en los ejes de Causeway Bay, que cuenta con calles peatonalizadas como Jardines’s Crescent, Paterson Street o Rusell Street. Además, el distrito cuenta también con calles peatonales a tiempo parcial, como Lockhart Road, East Point Road y Great George Street, donde el tráfico está restringido entre las cuatro de la tarde y las doce de la noche.

Al cruzar el charco, también se observa un cambio de tendencia en el modelo de las zonas 'prime' de sus ciudades. Así, en Latinoamérica, el gobierno municipal de Ciudad de México también ha emprendido medidas en los últimos años para evitar la saturación de sus calles más transitadas. Poco a poco, en un intervalo de tiempo que dura ya doce años, la administración local ha conseguido cerrar sus grandes arterias al tránsito de coches. Una medida que celebran los comercios de la zona, porque ha supuesto un gran impulso a sus ventas.