Artículo escrito por Lucía Martín, periodista
En el 89% de las sentencias de divorcio de 2010 de matrimonios con hijos menores de edad, la custodia se concedió a las mujeres, que permanecen en el hogar conyugal hasta que los vástagos tengan al menos 18 años o independencia económica. Esto ha provocado que cientos de miles de hombres se encuentren, tras el divorcio, sin un sitio donde vivir, con unos gastos a sus espaldas difíciles de soportar y en claro riesgo de exclusión social
“Ya le he dicho a mi hijo que no pienso ayudarle a comprarse una casa. Me niego a que se vaya a vivir con su novia, ésta se quede embarazada, que luego se divorcien y se acabe quedando ella con la casa”. Una mujer de mediana edad le hace esta confidencia a otra en un restaurante. Podría parecer un comentario anodino pero es el reflejo de una situación real y bastante injusta: en España, en caso de separación o divorcio, el uso de la vivienda familiar se atribuye a los hijos y estos, en la casi totalidad de los casos, se quedan con la madre
¿Durante cuánto tiempo disponen de ese uso? hasta la mayoría de edad o independencia económica de los hijos, dependiendo de las sentencias judiciales. Por lo tanto, considerando la edad de emancipación de los jóvenes en España, eso significa durante muchos años
¿Y sus ex cónyuges entre tanto? aunque siguen siendo titulares del bien inmueble, no pueden disfrutarlo (aunque sí pagarlo si aún queda pendiente parte de la hipoteca), por lo que se ven obligados a comprar o alquilar otra vivienda, en el mejor de los casos. También pueden compartir una o regresar con sus progenitores, eso cuando tienen familia
De esta forma, en muchas casos en este país se ha pasado de ser inquilino a ser familia monoparental, formada por mujer e hijos, las que la actualidad están disfrutando del activo tangible. Un codiciado objeto de deseo que se llama casa, ¿o era hogar?
Un poco de historia
Lo de que en este país siempre hemos sido propietarios del ladrillo es una falacia: fue un lúcido ministro de franco, allá por los años 40, el que tuvo la genial idea de convertir a los españoles en propietarios, de esa forma se evitaban conflictos sociales: atado a una hipoteca es más difícil quejarse. Desde ese momento, las distintas legislaciones han primado la compra frente al alquiler, lo que ha provocado que la tasa de inquilinos haya ido bajando
En el censo de viviendas de 1970, un 30% de las casas estaba en régimen de alquiler. En 1981, un 20,8%. Y en la actualidad, un 16%. Los propietarios proliferaron también en los años previos al boom del ladrillo: dinero barato junto con créditos que se extendían como chicles favorecieron la compra de bienes inmuebles. Somos uno de los países de la ue con mayor proporción de casas en propiedad pero en los últimos años el disfrute y uso de esa propiedad está cambiando de manos. Y de género
La guerra de los rose
A pesar de que las separaciones se han visto frenadas por la crisis, separarse sigue siendo algo común a tenor de los números: en 2010 se produjeron más de 110.300 disoluciones de matrimonios (106.000 en 2009), de los cuales 102.933 divorcios. En casi un 49% de los casos los cónyuges tenían hijos menores de edad y en más de un 83%, la custodia de los hijos se otorgó a la madre según el instituto nacional de estadística (ine)
¿Qué tiene que ver esta borrachera de cifras con la casa? pues mucho, porque, en caso de litigio, de que existan o no hijos menores dependerá quién disfrutará de la vivienda. “El artículo 96 del código civil es tajante: cuando hay hijos menores, el uso de la casa se atribuye a estos y por extensión, al progenitor custodio”, comenta Gonzalo pueyo, presidente de la asociación de abogados de familia
La custodia de los hijos equivale al uso de la vivienda (que no la propiedad) sin importar de quién sea ésta. Se puede dar el caso (y se da) de que la casa haya sido adquirida por un cónyuge y que su uso pase a los hijos y al que se queda con su custodia –habitualmente- la mujer. Con menores de por medio, lo mismo da que haya separación de bienes o gananciales
“Cuando redactaron ese artículo del código civil pensaron en no perjudicar a los hijos en caso de ruptura, para evitar que tuvieran que irse a vivir a cualquier sitio. Se pensó básicamente en darles una estabilidad”, explica ángela cerrillos, de la asociación de mujeres juristas themis. “El texto no permite al juez atribuir el uso de la casa a uno u otro cónyuge o determinar venderla. Se atribuye a los menores”, apostilla
Así, en los juicios de divorcio, fiel reflejo de lo que sucedía en la película la guerra de los rose, el juez atribuye el uso y disfrute de la casa (que no la propiedad, cuya titularidad seguirá siendo de los dos) al progenitor custodio. Generalmente, la mujer. ¿Eso en qué se traduce? con un par de ejemplos se entiende mejor:
J. Tiene 39 años y dos hijas de 8 y 4 años. Desde que se divorció vive con sus padres. Aparte de la pensión por alimentos de sus hijas (400 euros), tiene que abonar la mitad de la hipoteca de su casa (600 euros), junto con la mitad del crédito al consumo que solicitaron por el coche de su ex pareja. Más los impuestos de la vivienda o las derramas de la comunidad cuando las hay. Total al mes: 1.200 euros. Su sueldo de autónomo no le permite, de momento, alquilarse una casa y es en la de sus progenitores donde convive con las niñas cuando le corresponden según el régimen de visitas
Otro caso:
M. Es asturiano. Tiene una hija de 5 años y se divorció hace dos. Vive con su madre, jubilada, justo enfrente de la que antes era su casa: “es un chalet adosado que me compré de soltero. Y cuando me casé hice separación de bienes. Pero no sirvió de nada. El juez ha dado el uso de la casa a la niña y como no me han concedido la custodia compartida, allí quién vive es mi ex. Con sus padres que se han trasladado hace poco”, cuenta. La hipoteca, al tratarse de un bien privativo, la paga él. Junto con una pensión que en los primeros años ascendía a 750 euros y que se quedó en 500 euros después de recurrir la sentencia. “Todos los días veo como mi ex suegro, que tiene casas repartidas por toda España, mete su audi a8 en mi garaje”, añade con mezcla de rabia y pesar este empleado de banca
Uso y disfrute y sociedad de gananciales
“La madre es quien está disfrutando del piso, el hombre se ve obligado a salir de la casa de la noche a la mañAna y a pasar a vivir muchas veces en situaciones muy complicadas. La principal medida a tomar sería la de que se liquidase los bienes gananciales en el momento del divorcio”, comenta luisma López, de la asociación de padres de familia separados, apfs. “La sociedad de gananciales se disuelve tras la sentencia de divorcio pero como suele haber una vivienda adquirida entre los dos, hay un patrimonio ganancial y ese es el que se liquida o no”, aclara el abogado Javier blanco
Esa liquidación del bien inmobiliario se haría por tres vías: "a" le compra a "b"; "b" le compra a "a" (no son ventas propiamente dichas sino adjudicaciones a modo de compensar al otro), o se vende a un tercero. “Ninguno de los cónyuges podría oponerse, en teoría, a la liquidación del bien ganancial si el otro se lo exige judicialmente. Esto en teoría porque hay un condicionante importante que es el derecho al uso del bien”, añade. “En la práctica el derecho al uso impide que pueda venderse ese bien. El derecho al uso es un gravamen (aunque legalmente no sea un gravamen real), por eso es necesaria una reforma que posibilite que la sociedad de gananciales se liquide de forma simultánea en el divorcio”, dice blanco
Y es que, parece que nadie quiere meterle mano al tema del uso de la casa, a pesar de que esté provocando grandes injusticias sociales. ¿Por qué? algunos apuntan que por el coste político que pudiera tener: “y además, las asociaciones feministas tienen mucha fuerza”, cuenta luisma López
Las artimañas y los actores: hombres y mujeres
En España lo que se impone es la custodia monoparental, a diferencia de otros países como Francia o eeuu. En el caso de que se concediese una custodia más parecida a la de este tipo de países, los ex cónyuges tendrían o bien que vender la casa o ir rotándose dentro ella para estar con los hijos en los tiempos correspondientes
“A la custodia compartida no se debe acceder para vender la casa, como buscan muchos padres, porque una cosa es la casa y otra la custodia de los hijos”, explica cerrillos, de la asociación de mujeres juristas themis. “Para las mujeres sería estupendo este tipo de custodia porque es una liberación y porque quien asume la custodia muchas veces la pensión de alimentos suele ser insuficiente”, añade
Pero, ¿no disfruta quien se queda con el uso del bien de una situación más cómoda puesto que no asume totalmente la hipoteca? “los casos hay que analizarnos uno a uno pero es verdad que el que se queda no tiene que pagar la casa aunque la venta no soluciona la situación de los niños, habría que ver en qué situación se quedarían después y dónde vivirían”, continúa. “Además, actualmente la carga hipotecaria suele ser superior al valor de la vivienda y si se vende, el dinero que recibirían los ex cónyuges sería menor. ¿En qué condiciones vivirían esos niños?”, añade cerrillos. Cierto, aunque cabe preguntarse en qué situación económica se quedan muchos padres tras el divorcio
Con este panorama y siguiendo con el argumento de la guerra de los rose, los ex cónyuges pueden intentar salirse con la suya, en ocasiones con estrategias de dudoso gusto. Por denominarlas de alguna manera. “Hay padres no custodios que dejan de pagar su parte de la hipoteca para acumular una determinada deuda y que el banco proceda a la subasta de la casa. Así esos niños se ven en la calle”, explica la abogada. Esta sería la estrategia de los padres para intentar desprenderse de la carga hipotecaria de un bien del que ya no disfrutan y que podrán vender cuando sus hijos se emancipen. En 30 ó 40 años, por ejemplo
Las de la parte opuesta, o sea, las de algunas mujeres, no es más elegante: por ejemplo, poner denuncias falsas (acto que, hasta ahora y salvo cambios en la legislación, no les acarrea ningún tipo de castigo) a sus ex cónyuges para impedir que les concedan la custodia compartida. Porque, en el supuesto de violencia de género, ésta no se acuerda y si no la hay, tampoco hay posibilidad de vender la morada
“¿Sabes quién está sufriendo la principal injusticia? he asistido a muchos juicios y en la mayoría las mujeres se pelean por lo económico y los hombres, por lo afectivo, por los hijos. La principal injusticia se está cometiendo con los niños”, finaliza López. Conclusión: mejor nos valdría vivir de alquiler y además, aprender a divorciarnos
183 Comentarios:
A un ..amigo.. Le dijo su ex que si pedia custodia compartida le denunciaba por malos tratos, que se lo habia dicho su abogada
Si un hombre no paga la pensión , lo meten a la carcel
Picha cortada : antidoto hasta el final de tus dias
Eunucos : gente sin problemas
Mi ex bruja fue mas sibilina,se quedo con la casa y para mas recochineo se compro otra para que en sus rollitos,no tuviera a los hijos que la pudieran molestar Y LA VIERAN.
El divorcio o separacion es cosa de dos personas no de uno solo en este caso el marido, esto que esta pasando es un aviso muy grande para irse a ver a un notario y antes de casarse hacer firmar un documento en el cual se renuncia, en caso de separacion o divorcio a pedir ni un duro, y si hay hijos a partes iguales en cuanto a soporte economico, pienso que ya es hora que salga una ley que proteja no solo a la mujer sino al hombre, ya que no es nada justo lo que esta pasando, en otras palabras la llamada justicia brilla por su ausencia.
Vivimos en un régimen feminazi.
La situación del hombre es como la de las mujeres en el mundo musulmán, no valen nada. Aquí son los hombres los que valen nada, no tienen derechos. Los derechos más básicos son pisoteados, ni siquiera tiene derecho a criar y educar con sus hijos. Los hombres solo estan para pagar y callar.
Las mujeres divorciadas son unas canallas porque se lo permite la ley feminazi y la justicia (que esta en manos de mujeres). Es el regalo de ZP. Psoe=feminazi.
¡Votemos al partido islámico! Y que se aplique la sharia. Se van a enterar las feminazis lo que es el machismo.
Primero me presentaré: soy mujer felizmente divorciada desde hace 10 años. La vivienda conyugal la liquidamos y se quedó a vivir en ella mi ex porque le interesaba ya que también ejercía allí su profesión. El pequeño, entónces menor de edad se quedó a vivir allí y yo me fuí de alquiler. Todavía ahora, le estoy pasando la pensión y ayudándoles en lo que puedo cuando su padre no llega económicamente e incluso ayudo a mi hija y su pareja, que ya son padres, cuando ellos no llegan a fin de mes. Y lo hago a gusto porque son mis hijos.
Todo esto puedo hacerlo porqué jamás he dejado de trabajar y de ser independiente económicamente.
Mi actual pareja, con la que no convivo por causas ajenas a nuestra voluntad, también lleva 10 años separado y su ex siempre ha sido como un grano en el mismísimo cu..
Firmaron un mal convenio regulador en el que él debía pagar en concepto de alimentos de sus hijos, un 35% de su salario neto, así como hacerse cargo de la mitad de la hipoteca y de la mitad de los gastos extraordinarios.
A los pocos meses, la ex reconoció que la cantidad que él pagaba superaba con creces las necesidades de los niños y acordaron verbalmente una cantidad menor, y que él, para no ir cruzando transferencias, se haría cargo del total recibo de la hipoteca y, cuando ésta estuviera totalmente saldada, incrementaría la pensión de los niños en la misma cantidad que la mitad de hipoteca que le correspondía a la madre.
Así estuvieron viviendo, él sin grandes lujos, mientras soportaba que la madre hablara mal de él a sus hijos y a toda su familia e impidiendo a los niños ver a su padre más que los días estrictamente "pactados".
Los niños venían a casa vestidos con ropa heredada de sus primos y bastante deteriorada, lo que nos obligaba a comprarles ropa nueva cada vez que venían a casa porque daba lástima sacarlos así vestidos a la calle.
Debo decir, mientras tanto, que la madre tiene un sueldo bastante superior al del padre.
... sigue....
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Y no es cierto que los padres ni pidan la custodia compartida. Nosotros pasamos por un montón de abogados intentando solicitarla y todos ellos intentaban disuadirnos diciéndonos que eso era imposible, que ningún juez nos la iba a dar y ni tan siquiera demostrando que la madre no se ocupaba correctamente de sus hijos nos la darían.
Y a todo ello la madre cada vez pasando más de los hijos. Se hizo "adicta" a un foro de Internet y allí pasaba sus horas libres, de tal manera que les decía a los niños que "ese era su momento" y que no la debían molestar, debiéndose hacer ellos mismos la cena y les contestaba mal si pedían ayuda para las tareas escolares. Y empezó a darle a la cerveza en grandes cantidades. Contínuamente hacía viajes con sus amigas del foro, dejando a los niños al cuidado de los abuelos maternos. Hace poco el pequeño nos ha contado que a veces se despertaba de madrugada y la madre no estaba en casa, que la llamaba al móvil y esa le contestaba que había salido a por tabaco.
Al cabo de 6 años de la separación y después de enterarse por los niños que su padre había adquirido una vivienda (con mi ayuda), interpuso una demanda de ejecución solicitando, entre capital , intereses y costas, más de 50.000 euros. En base a la literalidad del convenio.
Evidentemente negó que hubiera habido ningún pacto entre las partes para pasar una cantidad inferior y tampoco sirvió de nada que él se hubiera hecho cargo todos esos años de la parte de hipoteca que le correspondía a ella, porque la pensión por alimentos no es compensable con las deudas entre cónyuges.
Conclusión: la demanda de ella prosperó y él tuvo que interponer una nueva demanda para reclamarle a ella los pagos de la hipoteca.
A ella dichos juicios no le ocasionaban ningún gasto ya que su cuñado es abogado. Nosotros llevamos gastado un dineral en abogados
A todo ello decir que en la tramitación de los juicios, la averigüación patrimonial de ella indicaba que tenía ahorrados más de 30.000 euros, sin que todavía hubiera cobrado nada de la demanda que ella interpuso.
Una vez resuelto el tema económico, (pagando, claro) logramos dar con un abogado que sí estaba de acuerdo con la custodia compartida, especialmente porque los niños ya tenían 18 y 14 años y debían ser oídos
Los niños sólo dijeron en el psicosocial que deseaban vivir con los dos padres.
A partir de ahí toda la familia materna estuvo machacando a los niños y llamándoles traidores, hasta el día de la vista del juicio.
Después de la vista y ante la inminencia de que la juez iba a otorgar la custodia compartida, la madre provocó un enfrentamiento en su casa con los niños, ayudada por dos de sus hermanas, que provocó que los niños acabaran huyendo de su casa y se refugiara el mayor en casa de un amigo y el pequeño llamando al padre para que fuera a buscarlo ya que estaba en la calle.
De esto ya hace 10 meses y, salvo que en agosto, la madre intentó que la juez obligara al pequeño a volver con ella, no la han vuelto a ver más.
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La juez le indicó a la madre que lo que debía hacer es recuperar la relación con los niños, quedando a comer con ellos y posteriormente con visitas en fines de semana alternos, pero ella no ha hecho nada de todo eso. También la advirtió la juez que, después de todo lo que habían relatado los niños, la madre y las tías se salvaban de una denuncia por maltrato infantil porque los niños no han querido tirarla adelante y que, en caso de repetirse, ella pasaría la declaración al Ministerio fiscal.
Durante todo este tiempo la madre no ha contribuído en nada a la manutención de los niños, ya que lo único que le interesaba de ellos era la pensión que recibía por parte del padre y que, al haber otorgado la juez la custodia compartida, iba a dejar de percibir, por lo que si los niños no le iban a procurar ingresos, por lo menos que no le ocasionaran gastos.
El padre ha tenido que interponer nueva demanda solicitando la custodia total, ya que los niños siguen viviendo con él, y que la madre contribuya a la pensión de los niños. Llevamos 6 meses esperando que el Juzgado se mueva y el padre, con mi ayuda y la de los abuelos paternos, se hace cargo de todos los gastos que los niños conllevan.
Ahora que alguna salga a defender a las "pobrecitas mujeres", por favor.
Cierto es que hay muchos casos a la inversa, pero yo siempre he dicho que la justicia protege a todos los canallas, ya sean hombres o mujeres, y que es totalmente ineficaz para impartir lo que de ella se espera, o sea, justicia.
Decir que mientras tanto estábamos pleiteando por la custodia compartida, la madre, gracias al expolio económico y al dinero ahorrado durante los años de la separación, adquirió un pareado, dejando abandonada la vivienda conyugal, con total desprecio a la misma, dejando las ventanas de la casa abiertas (hace ya casi 2 años) y desinstalando y llevándose el aparato de aire acondicionado para su nueva casa (aparato que ya tenía más de 12 años) y llevándose también el teléfono de la ducha, así como todos los muebles y enseres de la misma.
Guapoooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo...uy mme he ecibocado...todo el mundo se ecivoca..nooo?¿
Vv
Que tristo...bueno dew!
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