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Estas casas giratorias van buscando el sol para ahorrar energía

Imagen: ProTek | Facebook
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Autor: Hoja de Router (colaborador de idealista news)

El girasol lleva en su nombre el propósito de su vida: rotar en busca de la luz con la que desarrollarse. Como esta planta, también hay casas que van buscando esos rayos de sol para su funcionamiento. Y para ello, no solo usan paneles solares estáticos. Si hay que hacer girar la estructura para captarlos, como si se tratara de la planta de las pipas, se hace.

El último ejemplo de ello es una casa levantada cerca de la ciudad de Rímini, en el noreste de Italia. Diseñada por el arquitecto Roberto Rossi y construida por una empresa del país, gira 360 grados en ambas direcciones y en torno a su eje, un pilar de un metro de ancho sobre el que se desarrolla una casa octogonal. Según ha contado el propio Rossi, fue el cliente quien pidió que la casa girara, ya que era un apasionado de máquinas y mecanismos, pero también de cambiar el paisaje.

Sin embargo, la casa destaca por algo más que por buscar ingeniería y estética: al moverse, los paneles solares de su techo captan la energía del astro en cualquier momento del día. Rossi quería hacer una casa sostenible que, además, al rotar pudiera optimizar la captación de energía. El objetivo era levantar un edificio ligero cuya estructura resista los giros y no consuma mucha energía en ese trayecto. Por ello, entre los materiales utilizados destaca la fibra de cáñamo para paneles aislantes y tiras de madera para las paredes. También hay láminas de acero, que aguantan bien las fricciones.

Imagen: ProTek | Facebook
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Inspiración italiana

Esta casa se inspira en otra italiana con solera: las dos plantas de Villa Girasole fueron edificadas en los años 30 por los arquitectos Ettore Fagiuoli y Angelo Invernizzi. Rossi ha explicado que querían “redescubrir el vanguardista atractivo futurista” de aquel edificio pionero. Para el creador de esa reciente casa giratoria erigida en Rímini, fue como volver a encontrarse con un padre.

Situada a las afueras de Verona, en el norte de Italia, Villa Girasole se mueve a una velocidad de 4 milímetros por segundo y tardaría 9 horas y 20 minutos en dar una vuelta completa. Invernizzi, de profesión ingeniero, quería una casa que, según sus palabras, “maximizara las propiedades saludables del sol girando para seguirlo”.

Para ello, invitó a mucha gente que lo ayudara, como Fagiuoli, que era arquitecto, pero también a decoradores o pintores. La rotación, sobre una especie de rieles, se controla con un panel que hay en el interior de la casa, de dos plantas, y dos motores diésel. Tras Villa Girasole llegaron otras muchas casas, incluida una en el desierto.

Por su parte, el arquitecto alemán Rolf Disch diseñó en su país de origen la llamada Heliotrope en la década de los 90. Situada en Friburgo de Brisgovia (en el sureste del país), fue ideada para captar más energía de la que necesita.

Wikimedia commons
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Como los anteriores ejemplos, la estructura del Heliotrope rota para captar todos los rayos del sol, que luego le sirven para funcionar. Además de utilizar energías renovables, cuenta con un sistema para recoger el agua de la lluvia y otro para el compostaje de los residuos. Como curiosidad, las barandillas del balcón sirven también para calentar el agua que corre por el interior de este edificio, todo un ejemplo de arquitectura sostenible.

Más actual es la Domespace del arquitecto francés Patrick Marsilli. Está instalada sobre un soporte giratorio de madera curva para que busque el sol en todo momento. Además, al girar también se aprovecha de las corrientes de aire que ayudan a ventilar el interior.

No es el primer modelo de casa rotatoria que Marsilli idea. Ya hizo sus primeros prototipos en los años 80, pero el Domespace es la primera estructura del francés orientado a la eficiencia energética más allá de servir para que sus residentes disfruten de un cambio continuo del paisaje.

 

Gira y gira

Hay casas de todos los tamaños que van detrás del sol. Por ejemplo, en 2016, un estudio norteamericano presentó una muy pequeña: 14 m2 y 3,6 metros de alto. Como curiosidad, también se conecta a la red de suministros de electricidad y de agua, y por estos cables no puede girar 360º, sino tan solo 359º. Dos niños y una palanca son suficientes para que rote.

En la Costa del Sol española, Sun House 360º es una compañía que quiere aprovechar toda la energía de ese lugar para construir casas giratorias con paneles solares. Dos motores de bajo consumo son los que hacen cambiar la vista y buscar el sol. Según su web, así se consigue un 70 % de ahorro energético, ayudado también por el aislamiento. El sistema de rotación se podrá controlar desde el ‘smartphone’ con una aplicación.

Imagen: SUNHOUSE360º | Facebook
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Hay incluso proyectos en marcha para construir gigantescos rascacielos que giren. Por ejemplo, la Dynamic Tower, emplazada en Dubái. Si los edificios anteriores eran impresionantes, este rascacielos no se queda atrás: de 420 metros de altura y diseñado por el arquitecto David Fisher, cada planta podrá rotar por sí sola, con independencia de las demás. Para dar un giro completo tardaría 90 minutos.

Por supuesto, también tendrá paneles solares, tanto en la parte más alta como en cada planta, a lo que se suman turbinas para obtener energía eólica. Sin embargo, todavía no hay fecha exacta para su ejecución. Pese a ello, cuando se termine, los ingenios del hombre en busca de las energías más limpias seguirán maravillándonos. Mientras tanto, ya hay numerosas casas en diferentes lugares del mundo, como la erigida recientemente en Rímini, que rotan como un girasol para captar los rayos del astro rey.