Información sobre vivienda y economía

Cómo tener un gimnasio en casa con poco dinero

Foto: Bkool
Foto: Bkool
Autor: Hoja de Router (colaborador de idealista news)

Llega el verano y con él algunas personas rezagadas a la operación bikini. Quizá a comienzos de año se apuntaron a un gimnasio para ponerse en forma, pero pagaron la matrícula y dejaron de asistir. También puede que otros, con el buen clima y las ganas de estar con menos ropa, se apunten a hacer deporte. Pero hace falta algún incentivo.

A la pereza se puede sumar la falta de motivación: unas instalaciones que dejan que desear, monitores que no son del agrado, actividades que no satisfacen… Pero si todavía quedan ganas y contamos con algo de dinero, lo mejor es montarse el propio gimnasio en el hogar. La personalización es ideal para quienes buscan la intimidad o comodidad de estar en casa con unas máquinas o ambientes personalizados. Incluso podemos llevar a nuestro dormitorio la tecnología más puntera.

Pero ¿cómo montar un gimnasio en casa? Suponemos que ya tienes un espacio grande en el que caben varias máquinas y tú u otras personas que te acompañen. Ahora, hay que acondicionar el lugar.

Primero, has de pensar en aquellos aparatos con los que hacer ejercicios de resistencia. Hablamos de pesas y mancuernas. Si tenemos espacio se pueden incluir barras y discos: de hecho, la barra es un imprescindible que se puede combinar en muchos ejercicios. Por ejemplo, solo con su peso lo podemos usar a la vez que, con sentadillas, pero con unos discos nos sirve para trabajar los brazos. Todas estas son opciones baratas y ocupan menos espacio que una máquina multiusos.

Una alternativa a las pesas que se está poniendo de moda y que podemos considerar un imprescindible son las ‘kettlebells’ o pesas rusas. De precios similares, se han popularizado gracias a las personas que hacen ‘crossfit’. Son de una gran versatilidad y permiten un buen entrenamiento cuando se tienen pocos minutos para ello, así que convienen más que las mancuernas.

Pixabay
Pixabay

También están triunfando los balones de estabilidad o ‘fitballs’. Al montarse en uno de ellos, se pierde dicha estabilidad, con lo que se trabajan ciertos músculos más pequeños. De nuevo, son una opción ideal para un gimnasio casero.

Lo mismo pasa con las bandas de resistencia, que sirven para poner los músculos en tensión y que son un buen sustituto de las máquinas de poleas del gimnasio, ya que son más baratas y ocupan menos espacio. Incluso si contamos con poco presupuesto podemos hacer fortalecer los bíceps con garrafas de agua.

Otro elemento ideal para la casa es un banco ajustable, que ofrece muchas opciones de entrenamiento, en diferentes ángulos de los músculos. Lo ideal es que sea reclinable, para hacer ejercicios de mayor complejidad. Eso sí, no es imprescindible al comienzo, así que puedes invertir tu dinero en otros objetos. Hay quien recomienda uno comercial de segunda mano en vez de uno doméstico, porque a veces estos últimos tienen menor calidad.

Ultrasport | Amazon
Ultrasport | Amazon

Consejos a la hora de instalar el gimnasio en casa

Al montar un gimnasio en casa hay que tener en cuenta también otros factores. El suelo del gimnasio hogareño hay que mimarlo, sobre todo si no queremos que los vecinos u otros habitantes de la casa se molesten con nuestros ruidos, saltos, etc. Por ello, es ideal destinar una parte del presupuesto a revestir el cuarto. Además, si en el futuro utilizamos esa sala para otro uso, estará como nueva.

Algunos revestimientos asequibles y efectivos son los de espuma o caucho, que protegerán la superficie de golpes y caídas, mientras aíslan acústicamente o esconde las vibraciones. El peso que carguemos a la estructura de las habitaciones también hay que tenerlos en cuenta, ya que los sacos de boxeo pueden dar algún problema en este sentido.

A la hora de instalarlos en el techo, hay que tener en cuenta el peso que aguanta este o el del gancho en el que se instale. Otra opción sería tener sacos de pie o de pared. En cualquier caso, ha de quedar suficiente espacio a su alrededor para golpearlo en cualquier trayectoria.

Pixabay
Pixabay

Los ‘gadgets’ deportivos más futuristas que te puedes comprar

Si tienes un presupuesto alto y eres fan de la tecnología, aprovecha para adquirir un aparato con el que hacer ejercicio se convertirá en esfuerzo de otro nivel. Estos también se pueden adquirir tiempo después de comprar los más básico, cuando ya tienes una rutina de trabajo asentada.

Ahora se llevan mucho los aparatos con simuladores, que nos hacen sentirnos en la carretera o naturaleza sin salir de casa. Por ejemplo, bicis con las que simular etapas míticas de, por ejemplo, el Tour de Francia, como el Tourmalet. Te puedes conectar con otros usuarios y competir con ellos cada uno en la comodidad de sus casas.

En el desarrollo de estos productos hay empresas españolas, como BKool, que entre sus productos tiene un rodillo con simulador que permite entrenar en cualquier lugar. Otra opción para usar con rodillos es el ‘software’ de Zwift, que se conecta a una gran variedad de estos y también se vincula con otros usuarios para trabajar (o competir en equipo). Otros programas se integran a cintas de correr o bicicletas de ‘spinning’. Para estas últimas, tu opción es seguir los vídeos de Bestcycling, una plataforma de clases virtuales a un precio asequible.

Sea en bicicleta, cinta o rodillo, una opción por un coste aún mayor es montarse en el aparato y colocarse las Oculus Rift. Empresas como VirZOOM permiten sentirse en ruta girando la cabeza en todas direcciones, también compitiendo con otras personas. Si lo tuyo no son las bicicletas, puedes usarlo en una cinta y simular que estás capturando bandidos en el Salvaje Oeste, otra de las posibilidades que ofrece.

VirZOOM
VirZOOM

Recuerda que hay otros ejercicios que no necesitan de tanto espacio o innovaciones tecnológicas, como flexiones, puentes, zancadas o sentadillas. Y los espejos son opcionales: colócalos solo si necesitas comprobar que estás haciendo bien un ejercicio. Combinando máquinas y estas prácticas, tienes el gimnasio perfecto sin salir de casa.