Información sobre vivienda y economía

Los inversores, interesados en pisos para reformar o alquilar con buena rentabilidad en la era poscovid-19

Autor: Redacción

La crisis del coronavirus ha frenado durante meses la inversión en activos inmobiliarios, aunque poco a poco el ladrillo está recuperando el interés del capital.

Con un volumen de liquidez inédito y ante la falta de atractivo de muchos productos financieros, el mercado confía en que la estabilidad volverá al sector inmobiliario en los próximos meses. 

En este contexto, la red inmobiliaria de 'personal shoppers' Property Buyers by SomRIE ha publicado un estudio en el que resume cuáles serán las principales demandas de los inversores en la etapa poscovid-19. En el caso del inversor particular, la red inmobiliaria sostiene que el interés estará en las operaciones que consisten en la compra, reforma y venta rápida de viviendas, así como en la adquisición de pisos que puedan brindar una rentabilidad cercana al 5% al ponerlos en alquiler y cuya visión es a más largo plazo. 

Según los datos de idealista, el rendimiento de comprar una vivienda para alquilarla después ha subido en el segundo trimestre del año, hasta situarse en el 8,2% de media en el conjunto del país. En Madrid y Barcelona la rentabilidad está en torno al 5%, mientras que las cifras más bajas del país son las que registran San Sebastián (3,6%), A Coruña (4,6%), Palma (4,7%) y Cádiz (4,7%).

En el caso de las operaciones cortoplacistas que buscan aumentar el valor de las viviendas mediante una reforma, el estudio de Property Buyers incide en que será el principal activo que buscarán aquellos profesionales vinculados al sector de la construcción, decoración y reformas, que tienen "un importante olfato a la hora de visualizar las oportunidades de una vivienda y con escaso afán por acumular propiedades". Sin embargo, en el caso de la compra de viviendas para destinarlas al alquiler, el perfil del inversor más activo será el pequeño ahorrador con una visión más a largo plazo.

Desde Property Buyers aseguran que ya tienen más de una veintena de encargos de inversores para identificar viviendas o edificios aptos para cualquiera de estos dos tipos de negocio, que serán en los que se centre el inversor inmobiliario particular a corto plazo; esto es, en los próximos seis meses.

En el caso de las grandes firmas de inversión (esto es, los inversores de perfil profesional), el atractivo estará principalmente en aquellas operaciones que no exijan financiación externa se formalizan con recursos propios), así como las conocidas operaciones 'offmarket', aquellas propiedades que son compradas, alquiladas o vendidas con total confidencialidad, y que no llegan a publicitarse en el mercado.