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El mercado de la vivienda en Portugal resiste mejor la pandemia del covid-19 que en España

Imagen de Lisboa desde el aire / pxfuel.com
Imagen de Lisboa desde el aire / pxfuel.com

El coronavirus ha afectado a la gran mayoría del tejido empresarial a nivel mundial, pero hay sectores y países que han resistido mejor esta crisis. En este sentido, el residencial portugués se ha mostrado más resistente que el español. Gesvalt atribuye el mejor comportamiento de Portugal a una mayor estabilidad política, al menor número de contagiados y al poco tiempo que sus obras estuvieron paradas por el coronavirus.

Lo cierto es que esta tendencia es algo nuevo, porque la historia dice que Portugal siempre ha tardado más en recuperarse de la crisis que España por cuestiones de tamaño. Pero la realidad es que ahora mismo el mercado inmobiliario del país vecino goza de una mejor salud. La consultora cree que la mayor estabilidad política de Portugal y sus mejores resultados sanitarios (menos contagiados y fallecidos que España) son las claves del éxito.

En este sentido, también es importante apuntar que en Portugal las obras en curso sólo se detuvieron dos semanas, por lo que los promotores y constructores continuaron su actividad sin que se resintiera la economía. Además, Gesvalt recuerda que el volumen de trabajadores de este sector desempleados como consecuencia de la crisis generada por el coronavirus ha sido inferior que en España. Por estos motivos, la compañía dirigida por Sandra Daza espera una mejor recuperación a corto plazo de Portugal, aunque no descarta que el crecimiento de España pueda ser mayor a medio y largo plazo.

Además, nuestro país cuenta con una ventaja en este sentido respecto Portugal: la diversificación de la demanda. Gesvalt defiende que las personas que buscan vivienda en el país vecino se centran en las grandes ciudades como Lisboa y Portugal, mientras que en España la demanda está más diversificada.

La mayor estabilidad política de la que habla Gesvalt en Portugal no se ha traducido en un estímulo económico directo, pero el Gobierno portugués si consiguió garantizar las condiciones sanitarias suficientes para que prácticamente no se detuvieran las promociones en curso.

De todos modos, la realidad es que antes de la aparición de la pandemia, el mercado portugués ya mostraba mejores síntomas que el español. Gesvalt destaca que el sector presentaba un escenario muy dinámico que hacían presagiar un 2020 muy positivo.

“La demanda en algunas zonas superaba tanto a la oferta como a los nuevos proyectos en desarrollo. En las ciudades de Lisboa y Oporto, los precios se encontraban en máximos históricos en prácticamente todos sus barrios”, afirman desde la compañía.

El punto débil del mercado portugués podría estar en el lado de la financiación. La incertidumbre creada por el covid-19 abre la posibilidad a que las entidades financieras revisen sus políticas de financiamiento, según Gesvalt. Esta situación provocaría un problema de acceso a la demanda y por lo tanto un descenso de los precios de la oferta. A pesar de todo, la compañía se muestra optimista y no prevé este escenario, según los datos recogidas tras el desconfinamiento.

Con respecto al perfil del inversor en Portugal, Gesvalt hace hincapié en el internacional dirigido a Golden Visa. En este caso, el país vecino vuelve a ganar la partida, porque la inversión inmobiliaria a realizar para conseguir este visado es muy inferior a la que habría que hacer en España. En concreto, en Portugal se necesitan 250.000 euros, mientras que aquí la cifra asciende hasta los 500.000 euros.

“El build to rent en el sector residencial está comenzando a sonar con fuerza, así como a redirigir proyectos que inicialmente estaban planteados para la venta. Esto también ocurre en soluciones de activos alternativos, como residencias de estudiantes en modo coliving, espacios de trabajo compartido en coworking y residencias de ancianos”, señalan desde Gesvalt.