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Instituto de Valoraciones ve posible una desaceleración de la demanda para comprar vivienda

La vuelta a la normalidad podría disminuir el ahorro de los hogares y reducir la necesidad urgente de cambiar de hogar

Autor: Redacción

Si la pandemia sanitaria trajo en 2020 un aluvión de cambios en el mercado de la vivienda, en este año de progresiva vuelta a la normalidad podríamos ver un nuevo giro de tendencias.

Al menos, eso es lo que afirma Instituto de Valoraciones en su último informe, donde deja entrever que el auge de la demanda de viviendas podría desacelerarse en los próximos meses y que las operaciones vinculadas a las compras por reposición irán perdiendo fuelle.

¿Los motivos? Según explican los expertos de la tasadora, en 2020 la demanda se vio impulsada por “factores derivados de la pandemia como puede ser el aumento de los niveles de ahorro de los españoles o el deseo de las familias de contar con una mayor estabilidad en términos de vivienda”. Sin embargo, cree que hay razones para pensar que esos comportamientos han sido coyunturales y podrían no sosterse a largo plazo.

La tasadora recuerda que los hogares españoles cerraron 2020 con más de 917 millones de euros en depósitos, un 7,5% más que un año antes y por encima del promedio histórico, según el Banco de España, y destaca que “este factor, sin duda, ha ayudado a aquellos interesados en comprar vivienda a contar con los ahorros necesarios para enfrentarse a la inversión inicial y demás gastos que supone esta operación”, aunque cree que podría producirse un freno en la demanda.

“Con el avance en la vacunación, la recuperación de la movilidad internacional y la paulatina vuelta a la normalidad, volverán los viajes y los gastos relativos al ocio, algo que podría impactar en estos niveles de ahorro, y por ende en una posible desaceleración del auge de la compra de vivienda”, señala el informe.

Otro de los nuevos cambios que podríamos ver en el mercado de la vivienda es el retroceso de las operaciones ligadas a la vivienda de reposición; esto es, cuando las familias venden su casa para comprar otra mejor.

“Tras varios meses de confinamiento, muchas personas se dieron cuenta de que sus viviendas actuales no satisfacían sus deseos y necesidades de tener espacios amplios, luminosidad o zonas exteriores, una necesidad que protagonizó la demanda del año. Así, es lógico pensar que la búsqueda de vivienda de reposición fue uno de los factores que impulsó la compraventa de viviendas en el 2020. Si bien es cierto que esta tendencia de búsqueda seguirá vigente, se podría pensar que, con la liberación de restricciones que se ha ido sucediendo en estos meses, la urgencia por cambiar de vivienda será menor”, recalca la tasadora, que también pone sobre la mesa que el auge de la demanda de viviendas nuevas, cuyas ventas están en máximos de 2014, “podría verse sustituida por otro tipo de demanda de personas con menos capacidad financiera que busquen viviendas más económicas”.

Este freno de las compras por reposición también lo constata la promotora Habitat Inmobiliaria, que ha hecho un estudio basándose en sus clientes de obra nueva y afirma que la adquisición de una primera vivienda ya es el principal motivo de compra. Por otro lado, y en línea con la tesis de que podría aumentar la demanda de inmuebles más baratos, la Asociación Española de Análisis de Valor (AEV) estima que los precios de las casas de nueva construcción seguirán subiendo este año a un ritmo cercano al 5%, mientras que las viviendas de segunda mano se mantendrán estables en el conjunto del año, aunque podrían registrar alzas puntuales hasta finales de verano.

Por otro lado, Instituto de Valoraciones sitúa a las buenas condiciones que ofrecen los bancos para comprar casa como el principal impulso para el mercado residencial. En este sentido, el informe recalca que “en el último año, y tras los meses de parón de la actividad por el confinamiento, las entidades bancarias han ido lanzando atractivas ofertas y condiciones de financiación para impulsar la compra de vivienda y aumentar el número de operaciones y la mejora de sus márgenes por la venta cruzada de productos financieros dirigidas a personas con capacidad financiera suficiente. Esta tendencia sigue vigente y se podría pensar que continuará, al menos a corto, lo que presenta un panorama conveniente para los compradores”.

En el estudio, la tasadora también deja entrever que en los próximos meses podría mantenerse la tendencia de buscar vivienda fuera de los grandes núcleos urbanos, a pesar de que el interés está regresando a las grandes capitales a medida que mejora la situación económica y sanitaria.

En concreto, Instituto de Valoraciones aclara que “son muchas las personas que se han decantado por comprar viviendas, ya sea principales o secundarias, en zonas rurales o en los extrarradios de las grandes urbes. Y es que además de las características buscadas en las viviendas de espacios amplios, luminosidad…, otro factor muy valorado ahora por los compradores es la tranquilidad que ofrecen este tipo de ubicaciones. Además, en este sentido, el teletrabajo y la flexibilidad laboral están impulsando también esta deslocalización de las familias hacia zonas rurales o alejadas de los centros de las ciudades, teniendo en cuenta, entre otras cosas, que el mercado inmobiliario de estas zonas suele ofrecer una relación de calidad-precio más alta”.