Aislar todos los edificios residenciales europeos puede reducir la demanda de energía para calefacción en un 44% (777 TWh de ahorro de energía, equivalente al consumo de electricidad de Alemania y España juntos) en comparación con 2020, según el BPIE (Buildings Performance Institute Europe), organismo europeo sin ánimo de lucro e independiente cuyos estudios son muy valorados por la Comisión Europea.
Este estudio, elaborado en colaboración con Knauf Insulation, compañía especializada en soluciones sostenibles de aislamiento para la edificación, se centra en dos escenarios de rehabilitación de edificios hasta 2050, fecha fijada para conseguir la neutralidad climática en Europa.
En un primer escenario se analiza el impacto que tendría llevar a cabo una rehabilitación integral del parque inmobiliario de la UE hasta 2050. De esta manera, para 2030 las tasas de rehabilitación tendrían que duplicarse al menos al 2%, alcanzar el 3% para 2035 y el 4% para 2040, siendo el resultado un ahorro potencial de energía de 777 TWh o, lo que es lo mismo, una reducción en la demanda de energía para la calefacción en edificios residenciales del 44%.
En un segundo escenario, el informe examina qué pasaría si se rehabilitara el 2% de los edificios (la tasa prevista por la Comisión Europea) cada año hasta 2050. El BPIE llega a la conclusión de que con esta tasa de renovación el 30% de los edificios no serían rehabilitados para 2050 y se desperdiciarían 235 TWh en ahorros potenciales de energía final, equivalentes al consumo de electricidad de Australia.
Entre las principales conclusiones que arroja este informe destaca la necesidad de invertir en la rehabilitación de edificios, teniendo como principal actuación el aislamiento de la envolvente. Con ello se puede reducir considerablemente el uso de combustibles fósiles para la calefacción de los edificios, alcanzando potencialmente ahorros de un 46% de gas, un 44% de combustible y un 48% de carbón.
Según Óscar del Río, director General de Knauf Insulation Iberia, “en el contexto actual, caracterizado por los altos precios de la energía, la dependencia energética y la inflación, el estudio de BPIE muestra cómo mejorar el rendimiento energético de la envolvente de los edificios de viviendas existentes reduciría significativamente el consumo de combustibles fósiles, como el gas o el gasóleo, aumentaría la independencia energética del edificio y permitiría el crecimiento efectivo de las fuentes de energía renovables, como es la aerotermia o geotermia”.
El informe concluye, además, que la revisión de la Directiva Europea de Eficiencia Energía de Edificios (EPBD), que verá la luz en breve, debería garantizar que se prioricen los proyectos de rehabilitación integral, al tiempo que los Estándares Mínimos de Rendimiento Energético (MEPS) deberían centrarse en mejorar los edificios con peor rendimiento de Europa.
Para conseguir convertir los bloques en edificios neutros en carbono, es fundamental la financiación pública, como son las ayudas de los Fondos Next Generation.
“Los fondos para la rehabilitación del parque edificado nos proporcionan una excelente oportunidad para mejorar el espacio que habitamos. A través del aislamiento de la envolvente, no solo conseguimos reducir la demanda de energía del edificio e incidir en el ahorro –objetivos fundamentales del programa de ayudas–, también logramos mejorar la calidad del ambiente interior para el usuario, preservando su salud”, argumenta Luis Mateo, director general de Andimat, la Asociación Nacional de Fabricantes de Materiales Aislantes.
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