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Los contratos de alquiler duran menos por la caída de los precios

Los inquilinos están resolviendo los contratos de forma anticipada en busca de pisos más baratos y acordes a las nuevas necesidades

Pixabay
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La acomodación de las rentas de alquiler a la baja está provocando que los contratos de alquiler se rompan antes de tiempo y que los inquilinos no lleguen a la duración máxima que permite la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU); esto es, a cinco años si el propietario es una persona física, o siete años si se trata de una persona jurídica.

Estamos comprobando que la duración media de cada alquiler es en estos momentos de 3 años, y que los inquilinos están resolviendo anticipadamente los contratos, porque se quieren mudar, principalmente, a otras viviendas más baratas, entre 50 y 100 euros menos, y que, además, se acomoden a las nuevas situaciones generadas por el covid-19. Este escenario está provocando una alta rotación, lo que genera una gran movilidad en el mercado de arrendamientos urbanos.

Por otro lado, la demanda sigue siendo muy alta, y se alquilan en estos momentos muchas más viviendas, si comparamos el período que va desde enero a junio 2021, con respecto a enero-junio 2020. Por otro lado, los plazos para arrendar una vivienda, debido al aumento de la oferta, se han alargado desde los 20 días que más o menos se tardaba antes, hasta una horquilla entre 30 y 40 días, que se tarda actualmente. Según los datos de idealista, cerca del 52% de los pisos tardan menos de un mes en encontrar un nuevo arrendatario. 

En cuanto a la selección del inquilino, los propietarios ya no quieren incluir a cualquier inquilino en sus viviendas. Se han vuelto mucho más selectivos a la hora de elegirlos, les exigen más garantías para mitigar posibles situaciones de ocupación y en muchos casos prefieren esperar y bajar los precios, si a cambio tienen un inquilino más seguro.

Los propietarios siguen preocupados por la inseguridad en el alquiler 

Los propietarios particulares nos trasladan cada vez más su sensación de inseguridad jurídica ante la avalancha de cambios que se han vivido en el alquiler y tienen serias dudas sobre el futuro de su arrendamiento y si será viable seguir poniendo su vivienda en alquiler, con las reformas que están proponiendo desde el Gobierno, casi todas en perjuicio de los arrendadores.

A los propietarios particulares no les agrada ser el centro del debate sobre el acceso de la vivienda, y que se les haga, en cierto modo, responsables de las carencias que hay actualmente en el mercado del alquiler, cuando deberían ser las Administraciones Públicas las que se ocuparan de solucionar el problema, por un lado aportando soluciones en materia de vivienda pública y, por otro, incentivando la oferta de viviendas en alquiler y no penalizándola.

José Ramón Zurdo Orihuela es Director General de la Agencia Negociadora del Alquiler, abogado especialista en arrendamientos urbanos y árbitro del Consejo Arbitral de la Comunidad de Madrid.