La primera partida importante a la que se destinará el Impuesto de Estancias en Establecimientos Turísticos, tributo que pagan los turistas por alojarse en la ciudad, será para las áreas más turísticas de la ciudad: las playas y el centro. De los ingresos captados por la tasa, 1,2 millones de euros serán para aumentar la frecuencia de autobuses en esas zonas entre abril y septiembre. El Ayuntamiento de Barcelona ha explicado que con la ampliación aprovecharán para sustituir los buses estándar por articulados.