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Barcelona prohíbe nuevos hoteles en el centro y pone fecha de caducidad a los pisos para turistas

Este viernes se aprobó en el Pleno del Consejo Municipal de Barcelona una de las promesas esenciales del programa de la coalición de Ada Colau, BenComú, una regulación para alojamientos turísticos (PEUAT) en sintonía con un modelo de turismo más sostenible. El nuevo plan urbanístico acotará la creación de nuevos hoteles y alojamientos turísticos en el epicentro de la ciudad catalana y centrifugará a las zonas periféricas de Barcelona las nuevas licencias.

El nuevo plan urbanístico contó con el apoyo de ERC, que se resisitó hasta el último momento, y la abstención de CUP para entrar en vigor. A partir de ahora, Barcelona dispondrá de una herramienta con la que poder gestionar los alojamientos turísticos que, desde el equipo de Colau, consideraban que iba en detrimento de calidad de vida de los barceloneses. En esta línea, el gobierno municipal declaró que este plan forma parte de "el urbanismo democrático al servicio del bien común y de la gente".

Desde el Ayuntamiento destacan cuatro principios determinantes del PEUAT: "la preserveración de la vivienda, la garantía de una ciudad con un mix de usos equilibrado, velar por la calidad del espacio público y mantener la diversidad de tejidos urbanos".

Aun contando con la aportación de todos los grupos municipales y vecinales, el consistorio no tiene un apoyo confortable. Ni CUP ni entidades vecinales ven un texto tan ambicioso como se pretendía en un principio. Este fin de semana se manifestaron cientos de vecinos de Ciutat Vella a lo largo de la Rambla, arteria insigne del distrito, en contra del "turismo masificado" que sufren en sus barrios e insatisfechos con el resultado final del PEUAT.

La manifestación fue convocada por la Federación de Asociaciones de Vecinos de BArcelona (FAVB). Para las asociaciones vecinales, la nueva política municipal no impedirá nuevas plazas hoteleras en el centro ni frenará el flujo turístico en el casco antiguo. Por su parte, CiU Ciutadans y PP votaron en contra del plan. Los mismos partidos que el mismo día, en cambio, sí votaron a favor del nuevo plan de vivienda 2016-2025 que también pusieron en marcha el mismo viernes desde el pleno municipal.

El nuevo Plan Especial Urbanístico de Alojamientos Turísticos, sintetiza la moratoria que dictó Colau recién llegada al gobierno del Consistorio. Esa moratoria impedía dar nuevas licencias a hoteles, pisos turísticos y albergues. Ahora se resuelven los más de 30 proyectos en el centro de la ciudad que quedaron paralizados desde mayo de 2015 y desde el viernes saben definitivimante que no se construirán. Los promotores de dichos proyectos podrían recurrir al plan aprobado.

Los pisos turísticos en el centro, con fecha de caducidad

Para los pisos turísticos no rebajarán la dureza de las reglas.  El PEUAT mantiene la prohibición de abrir más pisos en el centro y a partir septiembre de 2019 todos aquellos pisos de uso turístico del distrito de Ciutat Vella que no estén reagrupados en edificios para esta actividad perderán sus licencias. Según el censo que dispone el Ayuntamiento, actualmente este distrito cuenta con 9.600 licencias de pisos de alquiler vacacional. En el anterior gobierno, con Xavier Trias (CiU) al mando, se reguló este el plan de usos del Distrito y el PEUAT ha querido que siga vigente.

El PEUAT, sin embargo, asegura 387 plazas de vivienda turística en zonas periféricas. Servirán para compensar las bajas de pisos turísticos del centro de la ciudad. Los vecinos de Ciutat Vella ven un peligro esta normativa. Pues pasará de ser una economía colaborativa (pisos de uso turístico por días) a legalizar edificios enteros en manos de inversores con intereses lucrativos.